«Hay que saber elegir la canción para que espante el mal»

Entrevista a Paco Revuelta

Paco RevueltaLuis Rodríguez Franco

-Cantante, psicólogo, político, articulista, profesor… ¿Qué cree que le define más o mejor?

-Creo que el conjunto de manera global, como un todo integrado. Esas diferentes parcelas a las que me dedico o me he dedicado interactúan constantemente aunque, según el contexto, una de ellas sea la que tenga el protagonismo. No soy muy dado a una superespecialización; Ortega y Gasset hablaba de los sabios ignorantes –que saben mucho de una cosa muy concreta pero poco del resto–. Prefiero, no caer en ese reduccionismo y apuesto por visiones más globales en mi vida.

-En la música comenzó muy joven y, después de hacer muchas cosas entre medias, ahora vuelve a retomarla. ¿Qué le ha llevado a ello?

-Hay dos aspectos que están en la base de la decisión. Uno, que la música nunca ha dejado de acompañarme a lo largo de los años y, otro, que en mi mente –si bien no lo exteriorizaba– aparecía con frecuencia la idea de volver a grabar y de subirme a los escenarios. Componer y cantar me producen emociones intensas. Por último, tuve la suerte de conocer a un cantante estupendo, Jolís, y a un gran músico, Nicolás Medina, ambos de Granada, que me pincharon para que regresara. Felizmente, les hice caso y les estoy muy agradecido.

-Como especialista en Psicología Clínica que es, ¿es cierto eso de que «el que canta su mal espanta»?

-No hizo falta que apareciera la Musicoterapia para que el ser humano se diera cuenta de la influencia de la música en las personas; lo advirtió en tiempos muy remotos. Eso sí, hay que saber elegir bien la canción para que espante al mal, según cuál sea éste. No todas valen por igual. Pero está demostrado que existen melodías y letras que tienen efectos terapéuticos. Eso no es óbice para que también haya que adoptar otras medidas encaminadas a la resolución de los problemas. Por tanto, puede ser una buena ayuda cantar pero, tal vez, no suficiente.

-La pandemia está afectando también mucho a la salud mental. ¿Qué herramientas puede usar alguien para evitar la ansiedad o la depresión?

-La ansiedad y la depresión son dos de los problemas generados por la pandemia, pero también el trastorno por estrés postraumático. No todos los casos son iguales y, dentro de estos, habrá quienes necesiten una intervención psicológica. No obstante, como norma general, resulta aconsejable recurrir al legado de los estoicos (Epicteto, Séneca, Marco Aurelio) que la Psicología ha actualizado y estudiado. El núcleo central para mantener la calma es que debemos centrarnos sólo en aquellos aspectos de la vida que podemos controlar y, si el control completo no es posible, en la parte que sí está a nuestro alcance.

-La política es otro palo que ha tocado. ¿Cómo valora la «actuación» de nuestros políticos durante la pandemia?

-Aceptando excepciones, diría que más de uno no ha estado a la altura de la gravedad de la situación sanitaria y económica. Hay ejemplos muy decepcionantes. Urgen normativas claras que establezcan mecanismos de coordinación entre las distintas instituciones para coyunturas como esta pandemia; creación de una agencia estatal de salud eficaz y eficiente; preparación para posibles nuevos desastres, y, por último, apoyándome en Max Weber, que los políticos apliquen la ética de la responsabilidad.

-¿Qué canción recomendaría para levantar los ánimos? Y, ¿cuál cree que define mejor esta época?

-Para levantar los ánimos es válida cualquiera que fomente la esperanza de que vamos superar los problemas actuales y los venideros. Sin embargo, hoy en día no se suele hacer temas con contenidos de esa clase. Por eso, procede recurrir a temas de otras épocas. Por mi parte, acabo de lanzar «Bella ciao 2020», canción popular italiana que creo sirve a ese objetivo. También he grabado «La ausencia», dedicada a quienes han perdido un ser querido por la pandemia. Podría estar entre las que la definen.