Alertan de que el 90% de los anuncios de alimentos dirigidos a niños son de productos no saludables

El 40% de los niños tienen exceso de peso, lo que eleva el riesgo de diabetes o cardiopatías en un futuro

Los menores son consumidores vulnerables por su dificultad para obtener o asimilar la información, además de por su mayor susceptibilidad para dejarse influir por prácticas comerciales
Los menores son consumidores vulnerables por su dificultad para obtener o asimilar la información, además de por su mayor susceptibilidad para dejarse influir por prácticas comercialesla caixa LA RAZON

La idea de que somos lo que comemos es válida desde que nacemos. De hecho, los primeros años de nuestra vida son, según los expertos, los más importantes a la hora de determinar el metabolismo de un individuo. Pero a pesar de ello, la obesidad infantil sigue siendo un problema de salud de gran calado, ya que el 40% de los niños en nuestro país tiene sobrepeso, según datos de la Sociedad Española de Obesidad (Seedo). Y los reclamos externos no ayudan, ya que un reciente estudio sobre publicidad de alimentos realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en seis canales de televisión (dos generalistas, uno autonómico y tres de temática infantil y juvenil) revela que nueve de cada diez anuncios dirigidos a niños corresponden a productos no saludables: alimentos con una valoración D e E en la clasificación Nutriscore, la más baja posible. Se trata básicamente de anuncios de chocolates, galletas, bollería industrial, comida rápida y cereales de desayuno.

OCU considera estos datos alarmantes. Primero, porque los menores presentan una especial dificultad para asimilar la información y son más susceptibles para dejarse influir por prácticas comerciales, tal y como advierte el reciente Dectreto Ley de protección de los consumidores vulnerables. Y segundo, porque en la actualidad cerca del 40% de los niños tienen exceso de peso y, por lo tanto, tienen una alta probabilidad de sufrir en un futuro problemas de salud como diabetes o cardiopatías.

Lamentablemente, tal y como advierten desde OCU, no es una situación nueva. Otro estudio realizado por esta organización de consumidores en 2019 ya alertaba de este mismo problema, lo que viene a demostrar que el actual modelo de autorregulación de la publicidad infantil de alimentos por parte de las marcas (el Código PAOS), establecido en 2005, no ha funcionado en modo alguno. Por eso OCU lanza una campaña para solicitar al Ministerio de Consumo una normativa que prohíba la publicidad de alimentos no saludables cuando estén dirigidos a menores de 15 años; en concreto aquellos con una valoración D o E en la clasificación Nutriscore, la más baja posible. Al mismo tiempo, la Organización de Consumidores y Usuarios recomienda descargarse la app OCU Market para conocer la valoración de Nutriscore de cualquier alimento procesado, así como los aditivos que contiene. Es más, esta aplicación gratuita recoge el precio actualizado de cerca de 150.000 productos de alimentación y droguería en los supermercados del barrio. Basta con leer el código de barras del producto o introducir a mano su denominación.