El secreto para tener niveles altos de vitamina D

Un reciente estudio demuestra que no importa cuanta vitamina D obtiene a través de la luz solar o los suplementos ni cuánto puede almacenar su cuerpo

Alimentos que contienen Vitamina D
Alimentos que contienen Vitamina D FOTO: QUIRONSALUD QUIRONSALUD

La vitamina D es un nutriente necesario para tener una buena salud. Ayuda al cuerpo a absorber el calcio, una de las principales sustancias necesarias para tener los huesos sanos y fuertes. Junto con el calcio, la vitamina D contribuye a prevenir la osteoporosis, una enfermedad que hace que los huesos se vuelvan más delgados y débiles y sean más propensos a fracturas. Además, al cuerpo le hace falta la vitamina D para otro tipo de funciones. Los músculos la necesitan para el movimiento y los nervios para transmitir mensajes entre el cerebro y otras partes del cuerpo. La vitamina D es indispensable para que el sistema inmunitario pueda combatir las bacterias y los virus que lo atacan.

Además, según un estudio publicado en la revista científica «European Journal of Nutrition», existe un vínculo entre los niveles bajos de vitamina D y un mayor riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. En concreto, los investigadores españoles lograron demostrar una asociación inversa entre la ingesta de vitamina D en la dieta y el riesgo de padecer con el tiempo cáncer colorrectal en individuos que viven en zonas del área mediterránea con edad avanzadas y que, además, tienen alto riesgo de desarrollar algún tipo de enfermedad cardiovascular. Este estudio fue elaborado por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima), que desarrollan su actividad en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria, en colaboración con el grupo de investigación, dirigido por el profesor Jordi Salas-Salvadó, de la Universidad Rovira y Virgili, junto al Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili y el Hospital Universitario San Joan de Reus. Según el investigador principal del CiberOBN y responsable de la Unidad de Nutrición Humana de la URV, Jordi Salas-Salvadó, “este estudio sienta las bases para que en un futuro se dediquen esfuerzos a determinar mediante otros estudios los posibles mecanismos involucrados en la progresión del cáncer colorrectal a través de la vitamina D”.

A este estudio se suma ahora la investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), los cuales han demostrado en hombres mayores que la composición del microbioma intestinal, un conjunto de bacterias que se encuentran en la piel y el interior de nuestro organismo, de una persona está relacionada con sus niveles de vitamina D activa, una hormona importante para la salud e inmunidad ósea. Y un nuevo estudio, publicado en “Nature”, que reveló una nueva forma de medir la cantidad de vitamina D. Ya que este nutriente puede puede tomar varias formas diferentes, pero los análisis de sangre estándar solo son capaces de detectar una, un precursor inactivo que el cuerpo puede almacenar. Para utilizar la vitamina D, el cuerpo debe metabolizar el precursor en una forma activa. “Nos sorprendió descubrir que la diversidad de microbiomas, estaba estrechamente asociada con la vitamina D activa, pero no con la forma precursora”, asegura la autora principal Deborah Kado, directora de la Clínica de Osteoporosis en UC de San Diego.

Además de descubrir un vínculo entre la vitamina D activa y la diversidad general del microbioma, los investigadores también observaron que 12 tipos particulares de bacterias se encontraban con más frecuencia en los microbiomas intestinales de los hombres con mayor cantidad de vitamina D activa. La mayoría de ellas producen butirato, un ácido graso que ayuda a mantener la salud intestinal.

La clave es la metabolización

“Parece que no importa cuanta vitamina D obtiene a través de la luz solar o los suplementos ni cuánto puede almacenar su cuerpo”, explican los investigadores de “Nature”, a lo que añaden, “lo que importa es que su cuerpo sea capaz de metabolizar eso en vitamina D activa, y tal vez eso es lo que deben medir los ensayos clínicos para obtener una imagen más precisa del papel de la vitamina en la salud”. “Entonces, en este caso, tal vez no se trate de la cantidad de vitamina D con la que se suplementa, sino de cómo alienta al cuerpo su uso”.

El estudio se basó en una sola medición de los microbios y la vitamina D que se encontraban en la sangre y las heces de los participantes, ya que esos factores pueden cambiar con el paso del tiempo según el entorno, la dieta, los hábitos de sueño y los medicamentos. Según el equipo, se necesitan más investigaciones para comprender mejor el papel de las bacterias en la metabolización de la vitamina D. Ya que un exceso de vitamina D, “produce un aumento del nivel de calcio en la sangre, lo cual se puede manifestar con síntomas como estreñimiento, disminución del apetito, deshidratación, fatiga, orina frecuente, irritabilidad, debilidad muscular y vómitos. Si persiste puede acumularse en el riñón y producir cálculos”, explica el Doctor Domingo Carrera, médico especialista en Nutrición del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas