Un turista queda atrapado en un aeropuerto 110 días por el coronavirus

Llegó al aeropuerto de Manila el 20 de marzo y las restricciones por la pandemia le impidieron regresar a casa

El turista estonio lleva 110 días atrapado en el aeropuerto de Manila
El turista estonio lleva 110 días atrapado en el aeropuerto de ManilaTwitterArchivo

Roman Trofimov lleva 110 días atrapado en el aeropuerto de Manila después de que en inmigración le retiraran el pasaporte tras un viaje por el sudeste asiático. Este ciudadano estonio vive en el área de salidas desde que llegó procedente de Bangkok en un vuelo de Air Asia el pasado 20 de marzo. La compañía no pudo devolverle a Tailandia debido a las restricciones impuestas por el coronavirus. Tampoco pudo entrar en Filipinas porque se habían dejado de emitir visados de entrada al país.

Roman quedó atrapado en el caos y la confusión y sin un lugar al que poder ir. Y desde ese momento vive en la terminal del aeropuerto. Han pasado 110 días y no se le permite volar hasta que acabe la cuarentena establecida para poder volver a volar.

El turista comparó su situación con ser un prisionero mientras lamentaba su situación. “He estado atrapado más de 100 días. Necesito ayuda para salir. La aerolínea dice que tengo esperar a que termine la cuarentena comunitaria antes de que se me permita volar. He estado esperando aquí desde entonces”, lamentó.

Roman tenía un vuelo hacia la provincia de Cebú reservado para el mismo día el 20 de marzo y un vuelo de regreso a Bangkok para el 2 de abril. Ambos fueron cancelados debido al Covid-19. El turista desesperado dijo que había pedido ayuda a su embajada pero que no pudieron organizar un vuelo de repatriación. Por ello, se ha visto obligado a dormir en la sala de salidas del aeropuerto y sobreviviendo con alimentos y bocadillos donados por el personal aeroportuario.

“Soy una persona con discapacidad, mi salud está empeorando debido a la desnutrición, la falta de sol y el aire fresco”, afirmó.

La emisora estonia ERR informó que Trofimov viajaba con el llamado “pasaporte gris” para personas de ciudadanía poco clara. Las autoridades dijeron que el documento se expide a personas con derechos de residencia en el país que no pueden obtener otro pasaporte.

En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores estonio indicó que “es importante tener en cuenta que voló a Filipinas durante un momento en que los países habían anunciado situaciones de emergencia y el Ministerio de Relaciones Exteriores había emitido una advertencia para los viajeros”. Entonces, en Filipinas se implementaron restricciones de acuerdo con el nivel de riesgo de la región.

El Metro Manila estuvo bajo la cuarentena comunitaria mejorada durante unos meses antes de pasar a una cuarentena comunitaria general de nivel inferior en junio. Sin embargo, a pesar de que la situación ha mejorado la mayoría de los vuelos aún no pueden reanudarse.

La historia de Trofimov recuerda a la de Viktor Navorsky, personaje interpretado por Tom Hanks en “La terminal” (2004). La cinta narra la vida de un hombre que queda atrapado en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York después de que se le niegue la entrada a los Estados Unidos porque su pasaporte está caducado y en su país ha habido un golpe de estado. Así que se ve obligado a vivir en el aeropuerto.

Pero en realidad, la historia de Navorsky es sólo una parte de la vida del iraní Mehran Karimi Nasseri, que pasó 18 años atrapado en el aeropuerto Charles de Gaulle de París. Conocido como Sir Alfred, llegó el 8 de agosto de 1988 a París, camino de Londres, pero no le dejaron volar porque no tenía pasaporte. Desde entonces vivió en el subsuelo del aeropuerto, con sus cajas, maletas y libros.

Karimi había sido desterrado por el Sha por haber participado en unas protestas contra su régimen, por lo que lo montaron en un avión, sin pasaporte ni documentación, y tras viajar por varios países quedó atrapado en París. Después de tres años, el gobierno francés le otorgó un permiso de residencia que rechazó. Spielberg, le pagó 300.000 dólares por los derechos de su historia.

Lo último que se supo sobre Karimi fue que tuvo que ser ingresado en el hospital del aeropuerto en 2006 y después se acomodó en un hotel de la terminal hasta el 6 de marzo de 2007, fecha en la que fue trasladado al centro de recepciones Emmaus” de París, donde sigue viviendo a día de hoy.