La remontada del gasto (y la vida)

El Covid ha dejado herida nuestra economía. Con dificultad, el gasto y el ahorro comienzan a recuperarse, pero está claro que a amplios estratos de nuestra población, con los autónomos a la cabeza, les costará mucho más

Banco de datos: Remontada del Gasto
Banco de datos: Remontada del GastoJosé Luis Montoro

En la «nueva normalidad» todo será mejor. Más sostenible, más ecológico, más justo, más igualitario... Puede que sí. Pero sin duda, no al ciento por ciento. En el gasto, pieza clave en una sociedad consumista como la que vivimos, la reenseñanza, esos nuevo hábitos, será difícil llevarlos a cabo. Y más tras un periodo de confinamiento estricto que ha convertido a los españoles en ansiosos consumistas «encarcelados», presos de un hedonismo reprimido durante meses. El propósito de enmienda está muy bien. Ponerlo en práctica es otra cosa. Lo cierto es que el que puede vuelve por donde solía. Sucedió tras la crisis de 2008. Esa que hundió economías, empresas y familias. Muchos juraron y perjuraron que habían aprendido la lección y llevarían una vida más comedida, controlada, sin tantos viajes, hipotecas y gastos... La cosa acabó como acabó. De repente y de manera abrupta por el Covid-19. Ahora, y según un reciente estudio, el 53% de los sustentadores principales de los hogares españoles empezó a gastar durante el desconfinamiento lo mismo que antes de la crisis del Covid-19, mientras que un 30% gastaba menos y un 18% gastaba más que en el periodo prepandemia. Durante la desescalada, un 49% de los españoles consiguió ahorrar, una media de 298 euros al mes, porcentaje que durante el confinamiento era del 57%, con un ahorro medio por entonces de 367 euros mensuales. El estudio revela también que los varones no sólo ahorran en mayor proporción (55% frente a 44% de mujeres), sino que también ahorran una mayor cantidad (ahorro medio de 320 euros frente a 272 euros de las mujeres). La crisis del Covid tiene muchas caras económicas. Quizá la de los autónomos sea una de las más impactantes: un 45% cerró temporalmente su negocio y un 6% lo cerró de manera definitiva, y aunque el 73% afirma haber reanudado la actividad, un 20% aún está la espera de hacerlo. Una cifra, esta última, que se acerca bastante al impacto que, según la Unión Europea, tendrá la crisis del Covid en nuestra economía y refleja la dificultad de levantar el vuelo. De ahí que las palabras y votos solidarios e inclusivos sean necesarios, pero quizá difíciles, muy difíciles, de mantener. Volver a los números del pasado costará. Mucho.