Los partos de bebés muertos aumentan en todo el mundo durante la pandemia

Un estudio publicado en la revista ‘Nature’ alerta de un aumento significativo de los embarazos que terminan en mortinatos, bebés mueren en el útero

Desde que comenzó la pandemia de coronavirus uno de los sucesos más preocupantes es el “alarmante” aumento de partos de bebés muertos que se están produciendo en todo el mundo.

Los investigadores atribuyen el fenómeno a que las mujeres embarazadas han recibido menos atención por los confinamientos y restricciones en la atención médica, según apunta un artículo de la revista científica ‘Nature’.

“Lo que hemos hecho es provocar accidentalmente un aumento en los partos de fetos muertos al tratar de proteger a las mujeres embarazadas de la covid19”, declara a la revista, Jane Warland, una especialista en obstetricia de la Universidad de South Australia, en la ciudad de Adelaida.

Así pues recalcan que el aumento global de mortinatos no es la infección por coronavirus, sino haber evitado buscar atención médica por las restricciones y por temor a contraer el virus en un hospital.

La mayor investigación realizada hasta la fecha sobre este asunto se difundió el pasado mes de agosto en The Lancet. El estudio analizó los datos de 21.763 mujeres que dieron a luz en nueve hospitales de Nepal entre los meses de enero y mayo.

La investigación, liderada por el epidemiólogo Ashish K.C, de la Universidad de Uppsala, en Suecia, demostró que los alumbramientos de bebés fallecidos habían aumentado un 50% entre marzo y mayo, con un aumento particularmente fuerte durante los meses del confinamiento mundial.

“La reducción del uso de las instalaciones sanitarias comenzó semanas antes del inicio del confinamiento, posiblemente indicando un creciente miedo al contagio de la enfermedad, lo que podría haber hecho que las mujeres no acudieran a los centros médicos”, señalaron los investigadores. El alto número de complicaciones en el parto registradas podrían haberse debido a retrasos a la hora de acudir al médico.

Mientras tanto, un nuevo informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC ) encontró que una de cada cuatro mujeres hospitalizadas por coronavirus estaba embarazada, y tres de las 93 mujeres incluidas en el estudio dieron a luz a bebés muertos.

Otro estudio publicado en JAMA Network demostró esta misma tendencia durante la pandemia en el Reino Unido, concretamente en el hospital St George de Londres, donde los casos prácticamente se cuadruplicaron entre febrero y junio respecto a los tres meses anteriores.

Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, las mujeres deben ser atendidas por profesionales médicos al menos ocho veces durante el embarazo, incluso si el embarazo se considera de bajo riesgo, para detectar y corregir problemas que puedan dañar a la madre, al bebé o a ambos.