Entrevista con Carlos Tiburcio Grajera, campeón de España y subcampeón del mundo en la modalidad de San Huberto

Carlos Tiburcio fue proclamado campeón de España de San Huberto en la modalidad de perros levantadores el pasado año. Este cazador extremeño puede presumir de un gran palmarés con tres campeonatos de España y dos subcampeonatos del mundo entre otros tantos trofeos. Su pasión por la caza, por el perro y por la modalidad de San Huberto nos la traslada en esta entrevista.

¿Qué edad tienes Carlos?

50

¿De dónde eres?

De un pueblo ubicado en las Vegas Bajas del Guadiana, llamado Puebla de la Calzada, Provincia de Badajoz.

¿A qué te dedicas?

Trabajo de bombero en la ciudad de Badajoz.

¿Qué es para ti la caza?

Una forma de vida.

¿Dónde sueles cazar?

Cazo principalmente en mi tierra, en una gran variedad de terrenos a lo largo de toda la geografía extremeña. En las Vegas de regadío cazo la codorniz y la perdiz al salto la busco en las dehesas y riberas. En el monte entre jarales y robledales cazo la becada, siempre acompañado de mis perros.

¿Qué modalidades de caza practicas y cuál es tu preferida?

No entiendo la caza si no es acompañado de un perro, por eso cualquier modalidad que practique tiene que ser siempre auxiliado por uno o varios de mis perros. Los que cazan son ellos, yo solo remato sus lances. Mi modalidad favorita es la perdiz al salto y la becada.

¿Cuánto tiempo dedicas a practicar la caza?

Todo el tiempo que puedo. Yo estoy en contacto con las actividades relacionadas con la caza durante todo el año, bien adiestrando mis perros, bien compitiendo en San Huberto o bien cazando en temporada. También dedico mucho tiempo en organizar la “Duel Cup de San Huberto” conocida anteriormente como Premio Espiga de San Huberto.

¿Cuál ha sido tu mejor lance?

El lance que recuerdo con más intensidad fue el que tuve en la final de mi último campeonato de España, celebrado en Huesca. Después de un levante muy dificultoso de mi perrita Rytex sobre una perdiz, la abatí con mucha dificultad de un tiro muy lejano descolgándose detrás de una rivera y cayendo en la mitad de un río. Fue un cobro realmente difícil, no solo por donde se encontraba el pájaro, sino porque fue un cobro a ciegas de la perra. Por un momento pensé que lo tenía todo perdido pero el gran trabajo de mi perra al cobrar la perdiz y sumar esos 10 puntos que daba por perdidos me llevaron a clasificarme para la final donde posteriormente conseguí mi tercer campeonato de España. Ese lance siempre quedará en mi memoria.

¿Por qué eliges la modalidad de San Huberto para competir? ¿Qué aporta esta modalidad respecto a otras?

San Huberto por sus características y desarrollo me permite continuar con la actividad cinegética una vez finalizada la temporada de caza aprovechando los campos intensivos para continuar trabajando y disfrutando de mis perros. Esta modalidad es muy apasionante y donde el verdadero reto es llevar el ejercicio de la caza a la máxima deportividad de una forma segura, precisa y respetando el entorno. Lo más importante y satisfactorio es compartir toda esta experiencia con tu perro.

¿Cuándo empezaste a competir? ¿Cuál fue tu primera competición y cómo te fue en ella? (aunque fuera a nivel local)

Mi primera competición como san hubertista fue en el año 1998 quedando campeón provincial, este resultado me motivo para seguir trabajando y mejorando poco a poco a lo largo de los años.

¿En cuántos campeonatos de España has participado?

No recuerdo el número exacto pero unas quince ediciones aproximadamente entre la modalidad de muestra y springuer.

¿Qué sensaciones te provoca participar en un campeonato de España?

Mi primera participación en un campeonato de España fue una experiencia inolvidable y muy intensa, tengo muy buenos recuerdos de aquellos primeros campeonatos nacionales. Por aquella época todo el mundo iba con mucha ilusión y motivación al nacional, todos nos sentíamos deportista apoyados por la Federación Española de Caza en todos los sentidos. Se volcaban en mostrar la caza como una actividad deportiva al más alto nivel, al igual que hacían otras federaciones deportivas. Por desgracia y bajo mi punto de vista, la competición es actualmente un lastre para la Federación. Tal y como han reconocido abiertamente su mayor preocupación es la caza, dejando un poco de lado los campeonatos nacionales. Si ganas un campeonato nacional y te clasificas para un mundial, hay que ir preparando bien el bolsillo, porque el apoyo económico por aparte de la Federación es poco más que testimonial. Toda esta nueva política por parte de la Federación, hará que poco a poco la caza como actividad competitiva y deportiva vaya desvirtuándose.

Hay muchos cazadores que no entienden la caza como un formato de competición, de carreras y tiempos. ¿Qué opinión te merece a ti el formato del campeonato?

Los valores de San Huberto son muy distintos a esa idea de competir llenado el morral en el menor tiempo posible. En esta modalidad no se valora la cantidad sino la calidad del lance y se puntúan otros factores como son la seguridad, la precisión, el conocimiento del medio, el respeto al entorno y sobre todo el binomio cazador perro.

¿Qué es lo mejor de esta competición?

Lo mejor de competir en san Huberto, es disfrutar del trabajo de tu perro. Si una vez finalizada tu participación, tu actuación ha sido mala, pero tu perro ha estado bien, te quedas con una sonrisa y buen sabor de boca sin importarte una mala posición en la clasificación. Todos los san hubertistas sin excepción son grandes apasionados del perro y para ellos lo más importante es disfrutar del trabajo del can.

¿Y lo peor?

La falta de apoyo, como tónica general, por parte de la Federación a todos los que competimos en San Huberto. A este ritmo, solo nos quedará disfrutar de las pruebas privadas que hagamos los apasionados de este deporte.

¿Con qué perro cazas?

Cazo con setter, bretones y springuer.

¿Lo adiestraste tú?

Yo soy adiestrador Titulado por la Federación Española de caza desde el año 2000 y todos los perros con los que compito son adiestrados por mí. La verdadera satisfacción de todo esto es empezar un trabajo con tu cachorro para ir viendo la evolución a lo largo de los años hasta llegar a ser campeón.

¿Cómo te preparas para un campeonato así? ¿Qué entrenamiento practicas?

Realizo principalmente tres tipos de entrenamiento dependiendo del momento en el que me encuentre. Hago ejercicios de precisión del tiro, refuerzos y adiestramiento de mi perro. También hago turnos específicos de competición de San Huberto para mejorar el binomio y entendimiento con mi perro, así como su condición física.

¿Qué escopeta utilizas?

Una Beretta del calibre12.

¿Qué cartuchos usas? (marca, número y gramaje)

Principalmente Rio Royal 7 32 g. pero también utilizo otros gramajes dependiendo de la geografía del terreno y pieza a abatir.

¿Algún secreto que tengas al cazar?

Para tener buenos resultado en la competición el principal secreto aparte de tener un buen perro y haber trabajado mucho, es controlar los nervios y estar tranquilo. Los nervios son uno de los mayores enemigos del competidor.

¿Cómo se comportó tu perro en el campeonato?

Tanto en el campeonato de España como en el último mundial, y cuando todo parecía perdido, fue mi perrita la que me llevó en volandas a conseguir mi tercer campeonato de España y mi segundo subcampeonato del mundo consecutivo.

¿Qué percha conseguiste para ser campeón? ¿Cuál fue tu mejor percha durante el campeonato?

En San Huberto no es tan importante la cantidad, ya que el máximo de piezas abatidas permitidas en un turno, son dos, lo más importante es la calidad y el desarrollo del lance. En mi último campeonato nacional dos perdices bien abatidas me llevaron a lo más alto del cajón y en el mundial un faisán en el último minuto me proclamo subcampeón.

¿Qué sentiste al saber que habías ganado el campeonato de España? ¿en qué momento lo supiste y cómo reaccionaste?

He ganado tres campeonatos de España, pero el que más ilusión me hizo de los tres, fue el último que conseguí en el 2019 ya que pude dedicárselo a un gran amigo mío que hacía poco que nos había dejado, mi amigo Miguel Fornel García, fue muy emocionante subir a lo más alto y dedicarle este triunfo a su memoria.

¿Tu próximo objetivo de competición?

He ganado tres campeonatos de España, una copa de España y dos subcampeonatos del mundo entre otros trofeos en estos últimos cinco años. He conseguido casi todo lo que se puede ganar en San Huberto, pero el campeonato del mundo individual se me resiste y ese sería mi sueño y mi principal objetivo.

¿Qué crees que aporta este tipo de competiciones a la caza?

San Huberto debería ser la asignatura obligada para cualquier joven cazador que quiera iniciarse en la caza, no solo por su seguridad a la hora de portar un arma sino también por espíritu deportivo donde lo más importante no es la cantidad de lances sino la calidad de los mismos. Y todo acompañado siempre de un perro donde el binomio cazador-perro junto a la precisión y seguridad son las claves para disfrutar de este deporte.

Cómo campeón de España adquieres cierta fama y un mayor reconocimiento público. ¿Cómo te ha afectado esto? ¿Cómo llevas la “fama”?

Siempre es de agradecer los reconocimientos que he recibido por mis éxitos deportivos en estos años, aunque también tiene su cara negativa. Fue especialmente frustrante cundo gané mi primer subcampeonato del mundo en el año 2018 celebrado en España, hecho que nunca se había dado en Extremadura y mi federación regional de caza entendió que no era mérito suficiente para resaltar dicho reconocimiento en su gala anual donde reconocía los éxitos deportivos de ese año de todas las disciplinas. Es la cara y la cruz, a veces te satisface y otras te entristece la falta de apoyo de aquellos que más tendrían que apoyarte. El éxito deportivo no siempre viene acompañado de reconocimientos.

Al estar más expuestos socialmente, ¿has tenido problemas o enfrentamientos con animalistas o detractores de la caza?

Hay más de 7.000 millones de personas en este mundo y debe haber gente para todo. Yo respeto a todo el mundo y no intento imponer mis ideas. Hay personas a las que le gusta la caza y otras a las que no. Aquel que por mi condición de cazador no quiera tener relación conmigo, es su problema, ni quiero ni puedo caer bien a todo el mundo, es algo que tengo muy asumido. Solo me esfuerzo en disfrutar junto a los que me entienden y muy pocas veces entro en debates sobre el papel del hombre en esta tierra como especie dominante sobre otros animales. Por poner dos ejemplos: todos utilizamos carreteras y necesitamos red eléctrica para nuestros hogares y ¿alguien sabe cuántos miles de animales mueren por esas infraestructuras? Y yo no veo que todos esos que están en contra de la caza y que defienden a los animales desde la comodidad del salón de su casa, dejen de consumir electricidad y no utilicen las carreteras. Solo ponen el punto donde les interesa.

¿Qué modalidad de caza que aún no hayas practicado te gustaría probar?

La caza con arco y perro.

¿Qué futuro ves en la caza?

A corto plazo no creo que la caza tenga problemas para continuar como actualmente la conocemos, pero a mi modo de ver, el mayor peligro que tiene la caza en el futuro es la ignorancia y desconocimiento de unas nuevas generaciones que están alejadas de la realidad de los ecosistemas y el equilibrio de la agricultura y ganadería como recursos para la supervivencia de las personas. Creo que en el futuro habrá modalidades de caza que irán desapareciendo. El éxito de todo es buscar un equilibrio entre la caza y la conservación. Al igual que antes he comentado que la Federación Española no tiene un especial interés en promover la competición como actividad deportiva, sí tengo que reconocer que están trabajando duro para que la caza se siga practicando en este país a través de una gran variedad de proyectos.

¿Cómo te fue en el campeonato del mundo? ¿Cuáles fueron tus sensaciones y cómo conseguiste ese subcampeonato?

Hacerse con un subcampoeonato es tremendamente difícil. El campeonato del mundo se celebró en Serbia y ya la mañana de la competición comenzó sin saber en qué posición saldría, con un sorteo de dorsales al que yo he denominado “sorteo serbio”, te dicen qué número tienes directamente, sin estar presente en el sorteo ni coger número alguno. A mí me tocó el número seis, y mira qué casualidad que al participante serbio que jugaba en casa le tocó el número uno. El serbio saldría recién sembrados los campos de faisanes porque hicieron una siembra única a las siete de la mañana para todos los turnos en unas 100 o 150 hectáreas de terreno. Los dos primeros participantes, el serbio y uno de los italianos, dieron sin problema con varios faisanes, mi compañero de selección española, Josu, que fue de gran ayuda para mí, salió el tercero y pudo levantar un faisán, pero le salió muy tapado y no pudo quedarse con él.

La competición se desarrollaba a campo corrido, nadie sabía en qué parte del campo le tocaría salir, excepto el participante serbio que, al salir en primer lugar, la organización se encargó de que hubiera buena densidad de faisán en su turno, ahora entendía porque se había hecho el sorteo de campos de esa manera. Íbamos desplazándonos en coche a medida que iban terminando los turnos de los participantes y después de un largo trayecto y cuando me tocaba salir a mí, nos encontramos en los campos a unos conductores de caza práctica con dos setter entrenando de forma ilegal en el lugar donde saldríamos los participantes, ¡no me lo podía creer! Después de que el guarda de caza los expulsara los peores pensamientos vinieron a mi cabeza, estaba desilusionado, abatido, Los jueces y el delegado de campo tras una pequeña reunión decidieron que yo debía continuar donde acabó el anterior participante, vamos que iba a salir donde no tenía opción. Tras los ánimos de mi gran amigo Josu me aferré al chaleco de caza con el que competía ese día y que había heredado de nuestro fallecido amigo Miguel Fornel, el mismo chaleco con el que él gano el mundial y tantas competiciones y que su mujer Soledad y sus hijos Noé y Miguel me enviaron para que tuviera presente a mi amigo.

Tenía dos opciones o seguir hacia delante por el maíz (que era el campo que los jueces me habían marcado) o pasar un pequeño regato y meterme en una mesa entre un bosque que había a mi izquierda donde ya habían hecho su turno otro concursante. Me la jugué y me fui al pasto del río. La perra estuvo como su edad, ¡de diez!, haciendo un trabajo increíble en un terreno muy seco y duro y sin venirse abajo en ningún momento. Un faisán levantó el vuelo, me paso volando por encima mía, pero no era un faisán del perro, así que decidí no tirarlo (gesto que sin duda los jueces valoraron positivamente ) y aunque era una oportunidad única, porque ya nadie estaba levantando faisán, no era deportivo tirarlo así, es San Huberto. No consiste solo en a abatir, hay que hacerlo de una forma deportiva con la caza y el campo, continúe batiendo el terreno muy despacio, unos minutos después vi a la perra muy caliente entre el pasto, iba siguiendo un peón y de repente otro faisán levantó el vuelo. Este sí era de ella, este sí fue al suelo y tras el cobro de mi perra acabó en mi chaleco. La perra estuvo perfecta. Un faisán que me llevaría a obtener un subcampeonato del mundo.

Estoy muy contento con las decisiones que tomé, un segundo puesto que me sabe a victoria y mucho más contento aún con mi perrita Rytex Rock, quién me iba a decir a mí que hace dos años, cuando decidí adiestrarla para hacer SH que con ocho años de edad iba a conseguir ser la Campeona de Copa de España, segunda en el Nacional y segunda en el mundial de Toledo y este año Campeona de España y otro subcampeonato del Mundo en serbia. Llegó tarde a la competición, pero lo hizo muy a lo grande.