La quinta ola aún no deja ver el pico

Aunque Simón lo situaba «próximo», los expertos consultados por LA RAZÓN lo ven difícil por el efecto de los contagios de jóvenes en el resto de la población

Los jóvenes sin vacunar han actuado como foco de propagación de los contagios con la llegada del periodo estival
Los jóvenes sin vacunar han actuado como foco de propagación de los contagios con la llegada del periodo estivalJoan MateuAP

La progresión de la quinta ola continúa aún por el momento sin freno en España, con niveles de transmisión semejantes a los del pasado mes de febrero, con la incidencia acumulada en 537 casos por 100.000 habitantes según los datos de Sanidad de ayer (hace un mes, el pasado 16 de junio, era de 98), si bien es cierto que las diferencias entre las comunidades autónomas son muy elevadas.

A la cabeza de los contagios está Cataluña, cuya incidencia en los últimos 14 días asciende a 1.160 casos por 100.000 habitantes. Por encima de los 400 están ya Navarra (863), Castilla y León (862), Aragón (646), Asturias (592), Cantabria (566), Baleares (512) y País Vasco (407). Las comunidades que mejor situación registran son Castilla-La Mancha (170) y Murcia (236), las dos únicas regiones que permanecen por ahora fuera del riesgo extremo en este indicador.

Esta semana, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, afirmaba sobre el aumento de los contagios que «la previsión es que siga ascendiendo y en unos días estemos por encima de los 400», barrera que se rompió el jueves. No obstante, Simón declaraba que no cree que el ascenso de la curva vaya a ir mucho más allá. «Alcanzaremos el máximo próximamente, pero ya se observa una reducción en el incremento de la transmisión respecto a la semana anterior. Estamos entrando en la fase de estabilización», afirmó.

Sin embargo, otros expertos consultados por LA RAZÓN no se atreven a señalar aún el pico de esta explosiva quinta ola.

Joan Carles March, experto en Salud Pública y Medicina Preventiva, reconoce no saber «cuándo llegaremos al pico, estamos en un momento en que los contagios suben día a día. En un principio eran jóvenes de 12 hasta 30 años mayoritariamente, pero en estos momentos se empieza a ver un incremento de casos en otras poblaciones».

Ése es el principal problema que supone el aumento descontrolado de la transmisión que estamos viviendo en este momento, porque se está traduciendo en un aumento de la ocupación hospitalaria, que se ha duplicado en dos semanas. La ocupación en las Unidades de Cuidados Intensivos está en el 9,59% (en Cataluña ya supera el riesgo extremo, con 26,02%) , mientras que la hospitalización convencional por Covid-19 es del 4,22%.

«Estamos viendo progresivamente un incremento de hospitalizaciones. Es verdad que el número de personas que mueren es pequeño, pero vemos una situación muy delicada y con un incremento de personas en las UCI que no se han podido vacunar, o que no se han querido vacunar (pocas, porque el porcentaje de aceptación de la vacuna en España es muy alto) o que solo tienen una dosis».

En este sentido se pronuncia también José María Martín-Moreno, doctor en Epidemiología por la Universidad de Harvard y catedrático de la Universidad de Valencia, quien dice que «si no controlamos la cadena de transmisión todo puede ir a peor, porque estos contagios afectan no solo a los jóvenes, sino también a las personas no vacunadas completamente y aquellas que, aunque vacunadas, no han desarrollado inmunidad, dado que las vacunas son muy efectivas pero no llegan al 100% de eficacia, lo que hace necesario guardar medidas de prevención hasta que la inmunidad de grupo se consolide».

Martín Moreno tampoco ve próximo el pico de la curva de contagios: «Está aún por llegar, y dependerá de nuestro comportamiento como sociedad conteniendo esa cadena de contagios y del ritmo de vacunación».

Incidencia quinta ola
Incidencia quinta olaJosé Luis Montoro
Lo que dicen las cifras

Además de la incidencia, hay otros dos indicadores que muestran hacia dónde va la epidemia en este momento, y los datos no son buenos. El primero es la positividad de las pruebas diagnósticas, que es del 13,70%, muy por encima del 5% que estipula la OMS para considerar la pandemia bajo control. Hace un mes, esta cifra era del 4,31%.

El segundo es el Rt, número de reproducción básico instantáneo, que indica a cuántas personas contagia una persona infectada, y debe ser inferior a 1. Según el Instituto Carlos III, está en el 1,36% (el pasado 16 de junio era de 0,98).

«Los datos actuales indican que seguimos creciendo», asegura Francesc Pujol, profesor de la Faculta de Económicas de la Universidad de Navarra. «Los casos de esta semana han sido entre un 70 y un 90% más altos, aunque la semana anterior lo fueron un 160%», lo que indica que la curva «crece un poco menos», reconoce. Pujol subraya, no obstante, que el que dejen de crecer «no va a ser de un día para otro, no en los próximos cinco días, según la experiencia de olas anteriores y en otros países», indica.

El analista destaca la necesidad de diferenciar entre alcanzar el pico de contagios, que es el número máximo de infecciones en un día, que considera que será «probablemente bastante más alto» que los 31.060 comunicados ayer por Sanidad, y otra distinta que las infecciones empiecen a bajar. «Una cosa es que el aumento de casos se queden, por ejemplo, en un máximo de 35.000 al día, que yo creo que sería lo ideal, y otra cuánto va a tardar la curva en volver a bajar otra vez a 5.000, que es de donde partíamos».

Por último, Pujol destaca además que esta ola es completamente distinta a otras gracias a los efectos de la vacunación. Con la variante Delta, estima que sin el proceso de inmunización «en vez de 31.000 casos al día tendríamos 80.000». «Hay que tener respeto por esta quinta ola, no está controlada», y aunque sus efectos «no son comparables comparables con los de las anteriores, «si no se paran los casos va a salir una cifra fea», que se traducirá «en más hospitalizaciones y personas en unidades de críticos».