Opinión

Temor a serios daños estructurales
Fernando Martínez Soto. Profesor titular en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Europea de Canarias
Fernando Martínez Soto

Las edificaciones e infraestructuras de La Palma, en particular, y de Canarias, en general, no están preparadas para resistir estos movimientos sísmicos. Analizando la caracterización de las zonas sismo-genéticas del lugar, con aceleraciones del suelo que, al igual que el resto de las islas Canarias, establece como suelo volcánico fragmentado, y estudiando los mecanismos de propagación de la energía sísmica detectada en las últimas semanas, se recuerda la necesidad edificatoria de revisar la normativa actual y tomar medidas conservadoras en futuras construcciones.

Aún sin documentar los efectos reales en las edificaciones. se puede asegurar que, al margen de la tipología estructural existente en la isla –ya sea construcción rústica o urbana– su índice de vulnerabilidad sísmica pone en tela de juicio la medida del grado de daño que sufre la arquitectura canaria si se ve sometida a un terremoto de intensidad moderada. Llegados a este punto, cabría preguntarse cómo será el efecto de los movimientos sísmicos y la erupción a las edificaciones de la isla. A largo plazo, las construcciones pueden manifestar este cuadro de patologías superficiales leves, pero son las estructurales, las de resistencia y estabilidad las que preocupan en mayor medida.

En la edificación de hormigón armado, el principal problema es la falta de una concepción sismorresistente a la hora de diseñar y calcular pilares y vigas, lo que resulta en estructuras frágiles, poco rígidas y carentes de ductilidad. Las zonas rurales son, en su mayoría, de vivienda tradicional de mampostería de piedra y aumentan la vulnerabilidad de daño ante sismo, al ocupar terrenos no concebidos para su edificación. ¿Se tiene en cuenta la vulnerabilidad sísmica de las islas a la hora de construir edificios o infraestructuras? La respuesta sería no, ya que actualmente no se contempla la peligrosidad sísmica teórica que indica la normativa y que rige la forma de construir en las islas. Si consideramos que la tectónica del lugar será la misma en el futuro, y que las normas sísmicas se rigen por las mismas leyes físicas, debemos aplicar en los futuros proyectos los parámetros reales de cálculo de estructuras que contemplen estos escenarios de riesgo sísmico, apostando por estrategias sismorresistentes no convencionales ante daños y pérdidas humanas por colapso parcial de una edificación.

Partes y efectos de un volcán FOTO: M. Roselló