Un informe de Sanidad muestra una bajada de la efectividad de las vacunas contra la covid

El informe del Ministerio de Sanidad al que ha tenido acceso LA RAZÓN recoge datos como la menor validez de las dosis aplicadas a los ancianos antes de mayo

Los mayores de 80 años no gozaron de parte del beneficio vacunal
Los mayores de 80 años no gozaron de parte del beneficio vacunalJulio MuñozEFE

Las vacunas contra la covid son fundamentales para su control, pero muestran una cierta pérdida de poder preventivo con el paso del tiempo. El Grupo de Trabajo de Efectividad de la Vacunación, impulsado por el Ministerio de Sanidad, certifica esta conclusión en un informe exhaustivo de 30 páginas muy esperado entre los epidemiólogos, vacunólogos y gestores sanitarios. El texto, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, concluye por ejemplo que en el colectivo de residentes en centros de mayores, uno de los grupos más vulnerables durante la pandemia, la efectividad se mantiene en valores superiores al 96% frente a infección, infección sintomática, hospitalización y defunción en los vacunados de mayo de este año en adelante. Pero «en los vacunados en marzo la efectividad disminuye un 58%, 64%, 65% y 77% para infección, infección sintomática, hospitalización y defunción, respectivamente, lo que podría indicar una pérdida de inmunidad con el tiempo desde la vacunación».

«En conjunto, los resultados muestran que se ha producido una bajada importante de la efectividad de la vacunación, tanto frente a infección como frente a episodios de mayor gravedad como hospitalización o muerte, en las personas residentes de centros de mayores, lo cual podría deberse a una pérdida de la inmunidad de las personas vacunadas en febrero y marzo, momento en que se vacunó mayoritariamente en residencias, ya que la protección en las personas vacunadas entre abril y mayo se ha mantenido en niveles elevados», dice el informe en el epígrafe 4. La OMS ha recomendado la tercera dosis para los grupos de riesgo, que ya se ha aprobado en España.

El documento constata además que en la población general los resultados muestran una alta efectividad de las vacunas en los diferentes grupos de edad «que se mantiene en el tiempo incluso transcurridos varios meses de la vacunación y tras la llegada y expansión de la variante delta a finales de junio». No obstante, puntualiza que «la protección es mayor frente a eventos graves, como hospitalización y fallecimiento (donde la reducción del riesgo supera el 90% en la mayoría de los grupos), que frente a infección, que oscila entre el 70 y el 90% en las personas vacunas mayores de 12 años».

Los expertos que forman parte de este grupo de trabajo también concluyen que la efectividad promedio de las vacunas es ligeramente inferior en mujeres que en hombres frente a la infección –un 76% y un 80%, respectivamente– e infección sintomática –el 77% y un 81%–. Sin embargo, se mantiene casi igual en el caso de la hospitalización, con un 93% en ambos sexos, y en fallecimiento, con un 92% y un 91%, respectivamente. Según el texto, todo esto es posible que se deba «a la incorporación de las cohortes más jóvenes a la vacunación, donde hemos visto que la efectividad está siendo inferior. En todo caso, y de forma consistente, esta disminución no se observa para los casos graves».

El informe, que tiene fecha de este 13 de octubre, destaca además que las personas mayores de 80 años muestran una efectividad ligeramente inferior a otros grupos cuando se analizan los casos del mes de agosto: del 84% frente a infección sintomática, del 88% frente a hospitalización y del 91% frente a fallecimiento. Las cifras respectivas para el grupo de 70 a 79 años fueron del 90%, 95% y 96%. «Aunque se observa una menor protección en los primeros vacunados (marzo para los mayores de 80 y abril para los de 70 a 79 años), esto es posiblemente debido a las características de las primeras personas que accedieron a la vacunación en cada grupo, aunque no puede descartarse una cierta pérdida de inmunidad con el tiempo».

Los expertos concluyen además que en los grupos de edad más jóvenes la efectividad frente a infección es menor que en los mayores, sobre todo en julio y agosto. «De forma importante estas diferencias no se observan en la efectividad frente a hospitalización ni fallecimientos».

Para la elaboración del informe, los miembros del grupo de trabajo han tenido en cuenta como fuentes el sistema de casos confirmados de covid-19, dentro de la plataforma SiViES de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, el Registro de Vacunación frente a Covid-19, que se actualiza diariamente y recoge las personas que han recibido al menos una dosis en todas las comunidades autónomas, y el registro estatal de pruebas de laboratorio para la detección de covid-19, que es de cobertura nacional y se actualiza diariamente. En él constan todas las pruebas de detección de SARS-CoV-3 (PCR o antígenos) realizados desde el 1 de marzo de 2020 hasta la actualidad, tanto en laboratorios públicos como en privados.