Historia

Estas 10 expresiones que usamos coloquialmente, tienen su origen en la vida militar

El castellano es una lengua viva. Y se alimenta de las vivencias de quien lo habla. Por eso, no es de extrañar que un pueblo que se ha pasado en guerra la mayor parte de su historia, haya adoptado muchas de estas expresiones en el habla popular

Algunas de las expresiones más utilizadas coloquialmente en la actualidad tienen su origen en el mundo militar | Fuente: Captura de la película "Alatriste"
Algunas de las expresiones más utilizadas coloquialmente en la actualidad tienen su origen en el mundo militar | Fuente: Captura de la película "Alatriste"

A lo largo de los siglos, el devenir de la historia ha colocado a infinidad de españoles en la difícil tesitura de la guerra. Y como el lenguaje bebe de lo que vive quien lo habla, muchas de las expresiones que utilizamos en nuestro día a día, han resultado ser producto de aquellas campañas.

Por ejemplo, expresiones como “poner la pica en Flandes”, “no hay moros en la costa” o “dejar en la estacada” son producto de eventos, hábitos o costumbres del mundo militar, que -con el tiempo- fueron asimiladas por el lenguaje común. A continuación podrás encontrar algunas de las expresiones más utilizadas coloquialmente en la actualidad y que tienen su origen en el mundo militar:

1. Dormirse en los laureles

Esta frase significa abandonarse o dejar de esforzarse tras haber conseguido una victoria. La expresión tiene su origen en la antigua costumbre de condecorar con una corona de laurel a aquel militar que hubiese destacado por su valor o por su talento militar. Al parecer, era común que después de recibir este solemne galardón, esta persona dejase de esforzarse porque ya había conseguido aquello que ambicionaba, que era el reconocimiento.

2. Leer la cartilla

La expresión significa reprender o echar la bronca. Surge de la práctica de entregar un pequeño cuaderno con las normas comportamiento y de disciplina a cada nuevo soldado que se unía a la tropa. Cuando a un soldado le leían la cartilla, le estaban recordando qué se podía y qué no se podía hacer.

3. Ser de la misma quinta

Significa “tener la misma edad”. El término se remonta al siglo XV. Surgió a raíz de un decreto del rey Juan II de Castilla por el que una quinta parte de los varones de su reino debían hacer el servicio militar. Y para alcanzar ese cupo, más allá de los que se habían presentado como voluntarios, había que escoger al resto de muchachos. Y para hacerlo, se quintaba. Es decir, se hacía un sorteo en el que salía el nombre de uno de cada cinco varones nacidos en un año. De ahí la expresión “ser de la misma quinta para referirse a quienes comparten año de nacimiento.

4. Mandar a la porra

Durante la instrucción, el tamborilero mayor del regimiento portaba un bastón conocido como porra. Este se clavaba en el suelo, marcando la posición a donde mandaban a los soldados que recibían algún castigo. De ahí la expresión de “mandar a la porra”.

5. Dar cuartel

Significa conceder un trato de favor a alguien que está enfrentando una dificultad. En algunas ocasiones, los altos mandos de los ejércitos contendientes pactaban una zona de exclusión a donde irían a parar aquellos soldados rendidos. A esta zona de refugio se le denominaba “cuartel”. Y para ser apartado de la batalla, lo único que había que hace era gritar “¡cuartel!”. Tras lo cual, quien lo había gritado pasaba automáticamente a ser prisionero de guerra del bando contrario. En consecuencia, surgió también la expresión “no dar cuartel”, que significa no ser benévolo y no tener piedad con el adversario. Luchar hasta las últimas consecuencias.

6. No dar un palo al agua

Esta expresión significa ser un vago. Surge de la acusación que se le hacía a aquellos remeros más holgazanes, que solo fingían impulsar los remos, mientras se dejaban llevar por el trabajo del resto de marinos. “No dar un palo al agua” significa, en consecuencia, que una persona está holgazaneando.

7. Se te ve el plumero

Se utiliza para señalar a quién -sin querer- ha dejado entrever sus verdaderas intenciones. En el siglo XIX, surgió una unidad llamada las Milicias Nacionales, que luchaba a favor del bando liberal y en contra del bando absolutista. A los soldados que integraban esta unidad se les reconocía fácilmente porque lucían unos llamativos penachos en sus morriones. Y tras su disolución, los absolutistas empezaron a utilizar esta expresión para señalar a aquellos liberales que ocultaban su pasado o sus ideas.

8. Se armó la de San Quintín

El 10 de agosto del año 1557, los españoles vencen a los franceses en la localidad de San Quintín, al norte de Francia. El sufrimiento de ambos bandos durante el combate dio lugar a la conocida frase: “Se armó la de San Quintín”, que se utiliza para describir una gran trifulca o polémica.

9. Dejar en la estacada

En la antigüedad, era común colocar en primera línea unos obstáculos fabricados de estacas afiladas. De forma que la caballería quedase totalmente anulada frente a ellas. Dejar en la estacada hace referencia a aquellos soldados que dejaban abandonado a un compañero que había impactado con aquellas estacas.

10. Pasarlas canutas

La canuta es el documento que se le entregaba a cada soldado recién licenciado tras cumplir su periodo de servicio militar. Y era común que los soldados tuviesen problemas para reincorporarse a la vida civil. De ahí la referencia a quién está atravesando por un mal momento de su vida, ya sea por un asunto laboral, personal o económico.