27 de enero

¿Por qué hay una placa en judeoespañol en Auschwitz?

En total, murieron entre 100.000 y 150.000 de los 400.000 sefardíes que residían en Europa antes de la II Guerra Mundial

Placa en sefardí que recuerda a los judíos de ese origen asesinados en Auschwitz
Placa en sefardí que recuerda a los judíos de ese origen asesinados en AuschwitzÁngel Luis de Santos

El 27 de enero del año 1945, las tropas aliadas abrían las puertas de Auschwitz-Birkenau. Liberando a los únicos prisioneros que pudieron sobrevivir al campo de exterminio más mortífero del Holocausto. La Asamblea General de las Naciones Unidas escogió la fecha de este evento para proclamar elDía Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. De esta forma, todos los años rendimos homenaje a las víctimas del antisemitismo del nazismo y recordamos cómo el colectivismo y la intolerancia pueden llevar hacia el horror más absoluto.

Puerta principal del antiguo campo de exterminio nazi de Auschwitz
Puerta principal del antiguo campo de exterminio nazi de Auschwitzlarazon

Mantener viva la memoria de los que perdieron la vida en los campos, es la única manera que se ha encontrado para prevenir que algo semejante pueda volver a suceder. Por eso, son muchos los eventos y los actos conmemorativos que se organizan a lo largo y ancho del mundo. Y desde el año 2017, el ciberespacio también aporta su granito de arena con la campaña #WeRemember. Organizada por el Congreso Mundial Judío y por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (más conocida por sus siglas: Unesco).

La relevancia de Auschwitz-Birkenau en el desarrollo de la “solución final” es incuestionable. Porque es allí fue donde se hizo más palpable el horror y la barbarie. Con aproximadamente un millón y medio de víctimas. Por eso, cerca de las cámaras de gas, el gobierno polaco levantó en el año 1965 el Monumento Internacional a las Víctimas del Campo, donde colocaron 20 placas conmemorativas, escritas en las lenguas maternas de las víctimas.

Última hora La Razón
Última hora La RazónLa RazónLa Razón

Víctimas sefardíes

Uno de los supervivientes de Auschwitz, llamado Haïm Vidal Séphiha, no estaba satisfecho con aquel arreglo porque no estaban representadas todas las lenguas de las víctimas del campo. Faltaba una: el judeoespañol o ladino. Desde entonces, Séphiha, que había ejercido como profesor en la Sorbona especializado -precisamente- en el estudio del judeoespañol, inició una campaña para cambiar lo que él consideró una afrenta.

Así, fundó la Asociación JEAA (Asociación Judeo-Española en Auschwitz), que en un plazo de dos años consiguió miles de firmas y de testimonios de supervivientes de los campos que exigían a las autoridades polacas la inclusión de la placa número 21, escrita en la lengua de los sefardíes.

Finalmente, el 24 de marzo del año 2003, se inauguró una placa que reza:

“KE ESTE LUGAR, ANDE LOS NAZIS EKSTERMINARON UN MILYON I MEDYO DE OMBRES, DE MUJERES I DE KRIATURAS, LA MAS PARTE DJUDYOS DE VARYOS PAYIZES DE LA EVROPA, SEA PARA SYEMPRE, PARA LA UMANIDAD, UN GRITO DE DEZESPERO I UNAS SINYALES”.

El rey Felipe Vi recibe a un grupo de sefardíes en el Palacio Real de Madrid.
El rey Felipe Vi recibe a un grupo de sefardíes en el Palacio Real de Madrid.larazon

“Tuvimos que esperar hasta 2003 para que pusieran una placaque recordara la lengua de los judeo-españoles y creo que eso se logró porque les recordamos que la última palabra de los judeo-españoles que murieron allí, fue en su lengua materna”, lamentaba el vicepresidente de la Asociación Judeo-Española en Auschwitz, Michel Azaria.

Por fin, con esta placa se rinde tributo a las comunidades judías sefardíes que estaban alojadas en Alemania, en Polonia, en Francia, en Países Bajos, en Yugoslavia, en Bulgaria o en Grecia. Tuvieron que sufrir primero los horrores de la guerra, luego la ocupación alemana, los progromos, los trabajos forzados, la deportación a los campos y en muchos casos, también el exterminio.

En total, murieron entre 100.000 y 150.000 de los 400.000 sefardíes que residían en Europa antes de la II Guerra Mundial... aunque no se sabe cuántos de ellos fallecieron en los campos.