Cultura

¿Quieres saber si tienes un apellido de origen judío sefardí?

Algunas estimaciones dicen que, al menos un 25% de los españoles, tienen orígenes judíos y que descienden de los sefarditas que se quedaron tras la masiva expulsión de 1492

Dos judíos leyendo la Torah según la costumbre judía y sefardí
Dos judíos leyendo la Torah según la costumbre judía y sefardí

La mayoría de los judíos del mundo no usan apellidos hebreos. Y hay un grupo en concreto de judíos, de los más importantes y prolíficos, aproximadamente 3,5 millones de personas en todo el mundo, que proceden de nuestro país.

Son los hijos de la diáspora judía que llegó a la Península Ibérica durante la época romana. Este grupo de judíos permaneció en Sefarad, que es la palabra en hebreo para denominar a España; hasta que, el 31 de marzo de 1492, los Reyes Católicos promulgasen el Edicto de Granada, por el cual se ordenaba la expulsión de todos los judíos de las Coronas de Castilla y de Aragón en un plazo máximo de cuatro meses.

Sefardíes jugando al ajedrez. Libro de los juegos (1251-1283), encargado por el rey Alfonso X.
Sefardíes jugando al ajedrez. Libro de los juegos (1251-1283), encargado por el rey Alfonso X. FOTO: La Razón (Custom Credit)

En el año 2015, durante el Gobierno de Mariano Rajoy y con el acuerdo de todos los grupos parlamentarios, España puso en marcha una iniciativa para conceder la nacionalidad española a todos aquellos interesados que fueran capaces de probar su origen sefardí.

Una de las herramientas más útiles que han encontrado los solicitantes para decidir si dar comienzo a las investigaciones sobre su linaje, han sido las listas de apellidos de origen sefardí.

No obstante, hay que aclarar que encontrar tu nombre en una de estas listas no es garantía de que, efectivamente, se tenga herencia sefardí; de la misma forma que el hecho de que nuestro apellido no este en ellas, tampoco prueba que no tengamos ese origen judío. Aunque es bastante probable, porque hay algunas estimaciones que dicen que, al menos un 25% de los españoles, tienen orígenes judíos y que descienden de los sefarditas que se quedaron tras la masiva expulsión de 1492.

Españoles sin patria

En la España de 1492, entre 50.000 y 200.000 fueron obligados a dejar su patria. Los que se quedaron empezarían a engrosar las filas del grupo de conversos, y los que se negaron a abandonar su religión, partieron hacia otras zonas; sobre todo de la cuenca mediterránea, aunque también hubo otros que se dirigieron hacia otros países europeos.

Los sefardíes se llevaron consigo las llaves de sus casas, como las de la esta fotografía, que se legaron de una generación a otra a lo largo de los siglos
Los sefardíes se llevaron consigo las llaves de sus casas, como las de la esta fotografía, que se legaron de una generación a otra a lo largo de los siglos

Durante siglos, los sefardíes estuvieron aparentemente desaparecidos; pero estas comunidades de judíos españoles comenzaron a aflorar el 6 de febrero de 1860, cuando las tropas españolas entraban en Tetuán. La sorpresa fue mayúscula cuando los soldados españoles fueron recibidos con palabras de bienvenida que sonaban bastante familiares.

Los sefardíes que se habían refugiado en estas comunidades, habían guardado un idioma encapsulado y ajeno a las normalizaciones que se habían dado tras su marcha de la Península, dando lugar a una dispersa y heterogénea comunidad lingüística que se conoce como “ladino”.

Judío argelino, fotografiado en 1890.
Judío argelino, fotografiado en 1890. FOTO: La Razón (Custom Credit)

Hoy son pocos los que conocen el idioma ladino. Hay una concentración importante de ladinoparlantes en Israel, donde hay aproximadamente medio millón de sefardíes. Desde hace unos años, hay incluso una Academia Nacional del Ladino en España, donde se trata de preservar y cuidar esta lengua.

Reparar una injusticia

En el año 2015, el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó una modificación del Código Civil para conceder la nacionalidad española a todos los sefardíes que lo solicitasen y que fuesen capaces de probar su origen sefardí (permitiendo además conservar la nacionalidad de su país de residencia).

Ley 12/2015 de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España: “La solicitud y presentación de documentos debe realizarse obligatoriamente a través de la plataforma electrónica habilitada al efecto por el Ministerio de Justicia... La concesión de la nacionalidad requiere que se justifique la condición de sefardí originario de España y la especial vinculación con España”.

Gazeta de Ámsterdam, Países Bajos, 12 de septiembre de 1672. Los hebreos de Ámsterdam imprimían un periódico que muestra, en primera plana, el interés de la comunidad judía por lo que sucedía en ese entonces en Madrid y, leía además las noticias en español—después de 180 años de haber sido expulsada de España (1492; Beth Hatefutsoth).
Gazeta de Ámsterdam, Países Bajos, 12 de septiembre de 1672. Los hebreos de Ámsterdam imprimían un periódico que muestra, en primera plana, el interés de la comunidad judía por lo que sucedía en ese entonces en Madrid y, leía además las noticias en español—después de 180 años de haber sido expulsada de España (1492; Beth Hatefutsoth). FOTO: La Razón (Custom Credit)

Pero esta no fue la primera vez que los sucesivos gobiernos de España han tratado de reparar aquella injusticia que sufrieron los “españoles sin patria”. Por ejemplo, el Directorio Militar de la dictadura de Primo de Rivera, aprobó el 20 de diciembre de 1924 un decreto muy parecido al del año 2015, “sobre la concesión de nacionalidad española por carta de naturaleza a protegidos de origen español”.

En aquel decreto se marcó un plazo de seis años improrrogables (hasta el 31 de diciembre de 1930) para que los sefardíes solicitasen la nacionalidad española. Pero la medida no parece que tuviera demasiado éxito, porque sólo cuatro mil o cinco mil personas se acogieron al procedimiento.

Huidos del Holocausto

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín, y el alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, asisten al acto organizado por ayuntamiento de Ávila y el centro Sefarad Israel en memoria de las víctimas del holocausto.
En la foto, Ita Bartuv, superviviente del holocauto, durante el acto.
La delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín, y el alcalde de Ávila, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, asisten al acto organizado por ayuntamiento de Ávila y el centro Sefarad Israel en memoria de las víctimas del holocausto. En la foto, Ita Bartuv, superviviente del holocauto, durante el acto. FOTO: Ricardo Munoz Martin (Spain)

Otra de las mayores olas de inmigración de judíos sefardíes se dieron durante la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Y es que, pese a que Franco siempre estuvo con el Eje, con el tiempo se fue creando una falta de sincronía entre Madrid y Berlín, y una prueba de ello es en la cuestión judía.

Según Israel Singer, presidente del Congreso Mundial Judío en el año 2005, “La España de Franco fue un refugio importante de judíos que se arriesgaron a venir, escapando de la Francia de la libertad, la fraternidad y la igualdad. No quiero defender a Franco, pero en la II Guerra Mundial muchos judíos se salvaron en España e ignorarlo es ignorar la historia”.

Familia de sefardíes de Bosnia, siglo XIX.
Familia de sefardíes de Bosnia, siglo XIX. FOTO: La Razón (Custom Credit)

El personaje más famoso de toda esta historia es el Ángel Sanz Briz, más conocido como “el Ángel de Budapest”, que salvó a unos 3.000 judíos entre octubre de 1944 y enero de 1945, de una de las matanzas más “eficientes” de todo el Holocausto (500.000 asesinados en 10 semanas).

Placa en memoria de Ángel Sanz-Briz en la pared de la embajada española en Budapest (Hungría).
Placa en memoria de Ángel Sanz-Briz en la pared de la embajada española en Budapest (Hungría). FOTO: La Razón (Custom Credit)

En total, en aquellos años, el Franquismo otorgó carta de naturaleza a unos 15.000 judíos, según Israel Singer. Esto lo convierte en la segunda mayor ola de concesiones de la nacionalidad española a judíos sefardíes; solo por debajo de la iniciativa del año 2015, en la que se otorgó carta de naturaleza a más de 36.000 personas.

Aunque todavía quedan muchas solicitudes por gestionar. Desde el inicio del proceso hasta su fecha de vencimiento el 1 de octubre de 2019, y la prórroga que se dictó hasta el primero de septiembre 2021, se presentaron más 150.000 solicitudes de 60 países diferentes, con México y Venezuela como los países más activos.

Durante este 2021 se han rechazado 3.019 solicitudes, mientras que en 2020 sólo una fue denegada. Esto se explica porque gran parte de estos “rechazados” han adquirido su certificación como sefardíes de una forma un poco dudosa. Este es el caso de la Federación Judía de Nuevo México, donde se emitieron fraudulentamente unos 20.000 certificados sin comprobar debidamente el origen sefardí de los interesados.

Apellidos sefardíes

Claudia Martínez, una mexicana que ha recuperado la nacionalidad de sus ancestros, explica como en algunas zonas las solicitudes se convirtieron en una verdadera avalancha. Eso ocurrió en el municipio de donde ella procede, de San Pedro Garza García, en el área metropolitana de Monterrey (noreste de México).

De las 120.000 personas que viven en San Pedro, alrededor de 17.000 solicitaron la nacionalidad española, según Martínez. “Las familias pudientes tenían mucho miedo a la llegada de López Obrador y disponer del pasaporte español era un salvavidas en caso de que México se convirtiera en una nueva Venezuela”, explicaba la “nueva” española.

El Rey se reunió en Jerusalén con el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Isaac Querub.
El Rey se reunió en Jerusalén con el presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, Isaac Querub. La Razón

Pero el caso de Claudia Martínez es solo uno de los muchos de todas las personas que han redescubierto su origen sefardí.

Y uno de los motores que han impulsado a cientos de miles de personas de todo el mundo a estudiar su ascendencia; ha sido encontrar su apellido en una de estas listas, que abarcan algo más de 5.200 apellidos. Esto les ha servido como punto de partida para indagar más sobre su herencia.

Manuscrito sefardí en hebreo. Biblia de Burgos, creada por Menahem bar Abraham ibn Malik. Página 'alfombra' perteneciente a un Pentateuco hebreo miniado, procedente de Burgos e iluminado en 1260.
Manuscrito sefardí en hebreo. Biblia de Burgos, creada por Menahem bar Abraham ibn Malik. Página 'alfombra' perteneciente a un Pentateuco hebreo miniado, procedente de Burgos e iluminado en 1260. FOTO: La Razón (Custom Credit)

Entre los apellidos más populares están:

  • A: Abraham, Acevedo, Acosta, Aguado, Aguiar, Aguilar, Alarcón, Alba, Aldana, Alcalá, Alegre, Alfonso, Alfaro, Almeida, Alonso, Álvarez, Amigo, Amado, Amaya, Aranda.
  • B: Baltasar, Báez, Barral, Barrios, Beato, Benavente, Benítez, Bernal, Bravo, Bueno, Bermejo.
  • C: Cabrera, Calvo, Camacho, Campo, Cantos, Carrasco, Carrillo, Carvajal, Castellanos.
  • D: Delgado, Diego, Díez, Díaz, Duque, Domínguez, Durán, Dorado, Duarte.
  • E: Enrique, Enríquez, Espejo, Esperanza, Espinosa, Escudero, Esteban.
  • F: Fajardo, Fernández, Ferrer, Ferrero, Figueroa, Flores, Fuentes, Fuertes.
  • G: Gálvez, García, Gato, Garzón, Gil, Gimeno, Giménez, Gómez, Granado, González, Gutiérrez.
  • H: Haro, Henríquez, Hernández, Heredia, Holgado, Herrera, Huerta, Hurtado.
  • I: Ibáñez, Israel, Izquierdo.
  • J: Jaén, Jiménez, Jimeno, Jorge, Juárez, Julián.
  • L: Lázaro, Leal, Lara, Larios, Leiva, León, Lima, Linares, Lobato, Lobo, López, Lorca, Lorenzo.
  • M: Madrid, Madrigal, Macías, Machado, Manuel, Márquez, Marchena, Marcos, Martínez, Marín.
  • N: Nájera, Navarro, Navas, Nieto, Núñez.
  • O: Ocampo, Ochoa, Olivos, Olmos, Oliva, Ordóñez, Olivares, Orellana, Ortega, Ortiz.
  • P: Pacheco, Padilla, Palma, Palomino, Pardo, Paredes, Pareja, Parra, Paz, Pascual, Pedraza, Pena, Pérez.
  • Q: Quirós, Quemada.
  • R: Ramírez, Ramos, Real, Rey, Reina, Ribera, Ricardo, Rivero, Robles, Roca, Rivas, Rodríguez, Ruiz.
  • S: Salgado, Salinas, Salas, Salazar, Salcedo, Salvador, Sánchez, Sancho, Serra, Serrano, Sierra, Silva.
  • T: Talavera, Toledo, Torre, Torres, Trigo.
  • U: Úbeda, Uría, Urrutia.
  • V: Valero, Valle, Vara, Varela, Vargas, Vázquez, Vega, Velázquez, Vera, Vergara, Villanueva, Vidal.
  • Z: Zalazar, Zaragoza, Zúñiga.

Hay que dejar claro, que no por tener un apellido de los contenidos en esta lista, se tiene necesariamente ascendencia sefardí. Ni tampoco lo contrario, el hecho de que nuestro apellido no se encuentre en esta lista no significa que no tengamos esta herencia, porque es posible que el apellido se haya perdido a lo largo del tiempo.

También hay que tener en cuenta que algunos de estos apellidos no son de origen judío, pero que fueron adoptados por sefardíes con apellidos hebreos, para ocultar su condición en la cerrada e intolerante sociedad medieval.