«¿Dónde es menos probable que ocurra un terremoto?»

Algunas las preguntas del examen
Algunas las preguntas del examen

Por primera vez, los exámenes PISA se harán sólo por ordenador, con desplegables y pequeños vídeos

Mire el mapa de «Erupciones volcánicas» de la derecha. El mapa 1 muestra los lugares del mundo donde hay volcanes. El mapa 2 expone dónde ocurren teremotos. En ambos se observa una región llamada «Cinturón de fuego». El tercer mapa muestra cuatro regiones del mundo (A, B, C,y D). Ahora seleccione dónde es menos probable que se produzca actividad volcánica o terremotos. ¿Tiene la respuesta? La correcta sería la «D»: sobre el norte de Europa.

Ésta es una de las preguntas tipo a la que podrían enfrentarse un total de 30.000 alumnos de más de 900 centros españoles tienen hoy examen. Se trata de la prueba PISA 2015, un estudio internacional organizado por la OCDE que tiene como objetivo evaluar las habilidades que han adquirido los alumnos españoles de 15 años (4º de la ESO) en lectura, matemáticas, ciencias y resolución de problemas en grupos.

En el caso de la pregunta sobre los terremotos, los alumnos deben interpretar los datos del mapa. La dificultad es «baja» y eso significa que se requiere sólo un paso , por ejemplo, o simplemente un vocablo, un principio o cun concepto o localizar cierta información sencilla en un gráfico o en una tabla.

Los resultados de PISA, que se difundirán en diciembre de 2016, nos permiten comprobar qué saben los alumnos españoles en comparación con los de otros países. Las pruebas permiten conseguir, además, otras informaciones que dan lugar a numerosos análisis, como los datos demográficos de alumnos y profesores, qué formación tienen, cómo están organizados los centros... PISA vendría a ser una «fotografía multidimensional de los sistemas educativos en su conjunto», según explica el Instituto Nacional de Evaluación Educativa del Ministerio de Educación, que permite «mejorar la calidad, equidad y eficiencia de nuestro sistema educativo».

En esta ocasión se evalúa con mayor profundidad las capacidades que el alumno ha adquirido en Ciencias y se miden competencias opcionales, como la financiera o la resolución de problemas.

La novedad de este año es que, por primera vez, los exámenes se realizan íntegramente en ordenador, de tal manera que serán interactivos, con menús desplegables y vídeos.

La sexta edición de la prueba tiene distintos tipos de preguntas. En algunos casos, cuenta con un 30% de respuesta construida «que permite valorar en una buena proporción las producciones propias de los alumnos» y el resto son de opción múltiple que se codifican de forma automática.

El Instituto de Evaluación cree que PISA «viene mostrando que las mejoras en la educación dependen de un esfuerzo cooperativo de los alumnos, los profesores, los centros, las familias y la sociedad en general».

Los alumnos españoles de 15 años en­tienden lo que leen, son capaces de hacer razonamientos matemáticos y aplicarlos, pero lo hacen peor que otros adolescentes de otros países de la OCDE en Lengua, Matemáticas y Ciencias. De hecho, mucho peor, según reve­lan los datos del último Programa para la Evaluación Inter­nacional de los Alumnos (PISA) 2012 que confir­man que el rendimiento de los estudiantes españoles no ha mejorado en los últi­mos diez años y se encuentra por debajo de la media de la OCDE, a pesar de que en la última década España ha incre­mentado los recursos des­tinados a la educación y ha hecho un mayor esfuerzo en este ámbito. Los datos ponen en entredicho la eficacia del modelo educa­tivo actual.

La situación ha mejorado ligeramente en lo que afecta a Ciencias. Hemos obtenido mejores resultados en la última prueba que se hizo, en 2012, aunque no es significativa a nivel estadístico. Es la única materia en la que no nos quedamos en una situación muy alejada de la media de la OCDE.

40 puntos PISA corresponden a lo que un alumno aprende en un curso escolar, de tal manera que los alumnos españoles se encontrarían un trimestre por debajo de la media de la OCDE.

Si hay algo que PISA pone al descubierto es la desigualdad que exis­te en los resultados educativos de los alumnos dependiendo de la comunidad autónoma en la que nos encontremos.

Navarra, Madrid, Castilla y León, País Vasco y La Rioja son las mejor posiciona­das en el ranking de rendimiento de los alumnos, mientras que Murcia y Extremadura son las que quedan peor paradas. Algunas comunidades autóno­mas están incluso a una altura similar a países con muy buena puntuación, como Alemania.

Así, podemos afir­mar que un alumno de tercero de la ESO de Navarra sabe tanto como uno de cuarto de Extremadura. Podemos llegar a encontrar 55 puntos de dife­rencia entre alum­nos del mismo curso. ¿Cuál es la causa de esta situa­ción? El informe revela que más del 85% de las diferen­cias en el rendi­miento en Mate­máticas hay que atribuirlo a diferen­cias socioeconómi­cas, una cuestión que influye menos en otros países.