Barcelona

España, el cuarto país de la UE con más personas amenazadas por la pobreza

Más de trece millones de personas en España vivían amenazadas por la pobreza o la exclusión social en 2012, según datos publicados hoy por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat, que indica que por delante de ese país se situaron Italia, Alemania y Reino Unido.

Según esos datos más de uno de cada cuatro habitantes en España, es decir 13,1 millones de personas (28,2 % de su población), estaban en riesgo de pobreza o exclusión social el año pasado, lo que supone un aumento de medio punto respecto a 2011 y sitúa al país por encima de la media de la Unión Europea (UE), del 24,8 %.

Estas cifras incluyen a todos los ciudadanos europeos que padecen riesgo de pobreza, privación material severa o que viven en hogares con intensidad de trabajo muy baja, que son las tres formas de exclusión analizadas.

Italia fue el Estado miembro de la UE con mayor número de personas en esta situación, 18,2 millones de habitantes, lo que representa un 29,9 % de su población; seguido por Alemania, con 15,9 millones (19,6 %) y Reino Unido, con 15,1 millones (24,1 %).

En términos relativos, los países con un mayor porcentaje de su población amenazada de pobreza o exclusión social fueron Bulgaria (49 %, 3,6 millones de personas), Rumanía (42 %, 8,9 millones de personas), Letonia (37 %, 700.000 personas) y Grecia (35 %, 3,8 millones de personas).

Por el contrario, las tasas de pobreza o exclusión social más bajas se dieron en Holanda (15 %, 2,5 millones de personas) y la República Checa (15,4 %, 1,6 millones de personas), Finlandia (17 %, 900.000 personas), Suecia (18 %, 1,8 millones de personas) y Luxemburgo (18 %, 100.000 personas).

Si se analizan por separado los elementos que definen el riesgo de pobreza o de exclusión social, España resulta el tercer país en el que mayor pobreza se registró después de tener en cuenta las transferencias sociales, es decir, contando los ingresos de los que disponían están por debajo del umbral nacional de la pobreza.

Un 22 % de la población española, más de una de cada cinco personas, estaban en esta situación, una cifra solo superada por Grecia y Rumanía, ambos con un 23 % de sus habitantes.

Por el contrario, los países que menos proporción de pobreza monetaria presentaban en 2012 fueron Holanda y la República Checa, con un 10 %, seguidos de Dinamarca, Eslovaquia y Finlandia, todos ellos con un 13 %.

La media comunitaria para este indicador se situó en un 17 %.

"Cabe señalar que la tasa de riesgo de pobreza es una medida relativa al umbral de la pobreza, que varía considerablemente entre los Estados miembros, y también cambia en el tiempo y debido a la crisis económica, que lo ha disminuido en los últimos años en varios países", recalcó Eurostat.

Por otra parte, España también figura entre los países con mayor población que tuvo en 2012 una baja intensidad de trabajo, con un 14 % del total, cifra que también se registró en Grecia y Bélgica, y solo fue superada por Croacia (16 %), mientras que en el extremo opuesto están Luxemburgo y Chipre, ambos con un 6 % de su población en esta situación.

La media de los Veintiocho para este indicador, que señala los casos donde los adultos de un hogar han hecho uso de menos del 20 % de su potencial de trabajo, que se situó en un 10,4 %.

Finalmente, el porcentaje de población que sufrió de privación material grave -es decir, cuyas condiciones de vida se vieron limitadas por la falta de recursos, como no poder pagar sus facturas, tomar una semana de vacaciones o calentar sus hogares- en la UE "varió significativamente entre los Estados miembros", según Eurostat.

Bulgaria, con un 44 % de su población, Rumanía (30 %), Letonia y Hungría (ambos con un 26 %) fueron los países donde esta situación estaba más extendida, mientras que por el contrario, solo un 1 % de la población de Luxemburgo y Suecia la sufrieron, así como un 2 % en Holanda y un 3 % en Dinamarca y Finlandia.

España, por su parte, registró un 5,8 % de su población con privación material grave, por debajo de la media de la Unión Europea, que se elevó hasta el 9,9 %.