Salud

Identifican más de 900 sustancias químicas en productos de uso común que podrían causar cáncer de mama

El 90% se encontraron en productos de consumo, alimentos y bebidas, pesticidas, medicamentos y entornos laborales

Cáncer de mama
Cáncer de mamaEuropa Press

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en la mujer y aproximadamente 1 de cada 10 mujeres lo padecerá en algún momento de su vida. Existe un factor de predisposición familiar en cerca del 10% de los casos de cáncer de mama, pero al menos el 40% de todos los casos se podrían prevenir, según informan desde el Centro de Investigaciones sobre el cáncer (IARC). Entre los factores que pueden influir en el desarrollo de este tipo de cáncer se encuentra la exposición a contaminantes ambientales, muchos de los cuales pueden estar incluidos en productos de uso cotidiano.

Un equipo de científicos del Instituto Silent Spring (Estados Unidos) ha identificado un total de 921 sustancias químicas que podrían promover el desarrollo de este tumor. El noventa por ciento de estas sustancias químicas se encontraron en productos de consumo, alimentos y bebidas, pesticidas, medicamentos y entornos laborales. El trabajo se ha publicado en la revista 'Environmental Health Perspectives'.

"Este nuevo estudio proporciona una hoja de ruta para que los reguladores y fabricantes detecten rápidamente las sustancias químicas que podrían contribuir al cáncer de mama con el fin de prevenir su uso en productos de consumo y encontrar alternativas más seguras", comenta la autora principal, Jennifer Kay, científica investigadora del Instituto Silent Spring. "El cáncer de mama es una enfermedad hormonal, por lo que es preocupante el hecho de que tantas sustancias químicas puedan alterar el estrógeno y la progesterona", añade Kay.

Para llegar a esta conclusión, Kay y su equipo buscaron en un gran número de bases de datos internacionales y del gobierno de Estados Unidos para identificar sustancias químicas que causan tumores mamarios en animales. Las bases de datos procedían de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), el Programa Nacional de Toxicología, la Agencia de Protección Ambiental de EE UU (EPA) y el Instituto Nacional del Cáncer, entre otros.

Además, analizaron datos del programa ToxCast de la EPA para identificar sustancias químicas que alteran las hormonas del cuerpo, o disruptores endocrinos, de maneras que podrían promover el cáncer de mama. Buscaron específicamente sustancias químicas que activen el receptor de estrógeno que se encuentras en las células mamarias, así como sustancias químicas que hagan que las células produzcan más estrógeno o progesterona, un factor de riesgo establecido para el cáncer de mama.

Un desglose de la lista reveló 278 sustancias químicas que causan tumores mamarios en animales. Más de la mitad de las sustancias químicas hacen que las células produzcan más estrógeno o progesterona, y aproximadamente un tercio activa el receptor de estrógeno.

Debido que el daño al ADN también puede desencadenar cáncer, examinaron bases de datos adicionales y encontraron que 420 de las sustancias químicas de su lista dañan el ADN y alteran las hormonas. Además, observaron que las sustancias químicas que causan tumores mamarios en animales tienen más probabilidades de tener estas características que dañan el ADN y alteran las hormonas que las que no las tienen.

El estudio del Instituto de Silent Spring podría tener implicaciones sobre cómo se evalúa la seguridad de las sustancias químicas. Por ejemplo, las sustancias químicas identificadas en el estudio incluyen más de 30 pesticidas cuyo uso la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos había aprobado previamente a pesar de la evidencia que vincula las sustancias químicas con tumores mamarios.