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Paisaje dantesco tras la tempestad

El temporal barre el paisaje de la Vega Baja y la Generalitat pide un Plan Marshall para la reconstrucción de la comarca.

  • Vecinos de Los Alcázares (Murcia) retiran los enseres de sus viviendas tras las inundaciones de los últimos días
    Vecinos de Los Alcázares (Murcia) retiran los enseres de sus viviendas tras las inundaciones de los últimos días

Tiempo de lectura 4 min.

16 de septiembre de 2019. 09:18h

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Elena Genillo Madrid. 16/9/2019

En el suroeste peninsular ya se han desactivado todas las alarmas. La Dana (depresión aislada en niveles altos) se ha trasladado, ya con menos fuerza, al centro, pero su fantasma sigue latente. Esta gota fría, la más catastrófica en 140 años en la zona, ha barrido todo el paisaje desde Almería hasta Alicante y dejado tras de sí seis muertos, el desalojo de más de 3.500 vecinos y daños que traspasan lo material. Mari Carmen Zaplana, de Orihuela, tiene inundada la casa hasta los dos metros de altura; la huerta en la que trabaja junto a su familia, anegada; los animales que pudo salvar de las lluvias, desperdigados; y mucha desesperación. «No son los electrodomésticos ni los muebles, son los recuerdos, el esfuerzo con el que he levantado lo que tengo y que ha quedado reducido a lodo», comentaba a este diario.

Pero en municipios como Rojales, Almoradí o Dolores no se podía empezar siquiera a hacer una primera evaluación del destrozo. Ayer, una nueva rotura de la mota del río Segura en el puente de la Algorfa provocó otra riada sobre estas poblaciones. El agua también inundó los accesos de la Daya Vieja y discurrió con fuerza hacia San Fulgencio. Cruz Roja, Protección Civil, la UME, Guardia Civil, los bomberos y la Policía local actuaban sobre el terreno para evacuar a la población y repartir alimentos y medicamentos. Casi 2.000 personas fueron auxiliadas en la provincia de Alicante, muchas provenientes de dos campings, en Crevillent y Guardamar del Segura. También se evacuó a un bebé con fiebre en lancha y a una pedanía entera, la de Heredades, de unos 200 habitantes. Por la tarde, además, saltó una nueva alerta por la desaparición de un holandés de 66 años tras caer por una acequia de Mayayo, Dolores. Se sospecha que pudo ser arrastrado bastantes kilómetros por la corriente, por lo que el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil amplió el perímetro de búsqueda. Pese a que durante todo el día de ayer las autoridades pidieron a la población extremar la precaución ante nuevas riadas, a última hora de la tarde, la Generalitat valenciana, la Delegación del Gobierno en esta comunidad y la Unidad Militar de Emergencias enviaron un «mensaje de tranquilidad» . La «situación es cada vez más optimista», porque, aseguraron, ya no se esperan nuevas subidas del Segura y la rotura de la mota en Almoradí «está controlada».

Catástrofe agrícola

Las lluvias torrenciales que han azotado la Comunidad Valenciana desde la madrugada del miércoles han destrozado calles, mobiliario urbano, viviendas, coches y hectáreas de cosechas. La situación agrícola en las más de 150.000 de superficie de cultivos que van desde Elche hasta Pilar de la Horadada, alcanzando también Villena-La Encina, es desoladora y se trata de una «catástrofe agrícola». Era una zona de gran necesidad hidríca, pero los más de 500 litros/m2 caídos en unas pocas horas en Orihuela y sus pedanías, otros términos de la Vega Baja y Villena, han provocado pérdidas agrícolas millonarias, aún por cuantificar, y daños sin precedentes, según la Asociación Agraria de Jóvenes Agrocultores. Desde su departamento técnico aseguran que se ha perdido el 100% de los cultivos hortícolas en la Vega Baja y Villena.

Ante estas fatales consecuencias, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, lamentó el «impacto económico» del temporal, sobre todo, en la Vega Baja alicantina, donde «muchas personas se van a quedar sin trabajo», ya que «el sector agroalimentario ha quedado completamente arruinado». Puig anunció ayer que se pondrá en marcha una especie de Plan Marshall «con ayudas del Gobierno y de la Unión Europea». No solo hay que tomar medidas urgentes, se «requiere ir más allá», dijo. Se necesita poner en marcha, directamente, «un plan de reconstrucción de la comarca». Además, el gobierno valenciano informó de que a partir de hoy enviará 130 técnicos para evaluar los daños en las viviendas de las zonas afectadas por esta Dana. Launidad tiene como función «valorar la seguridad de las casas para que las familias que se han visto obligadas a abandonar sus hogares puedan volver lo antes posible», explicó el consejero de Vivienda y Arquitectura, Rubén Martínez Dalmau. La ronda de reuniones se iniciará esta mañana primero en el consistorio de Orihuela y posteriormente en el de Ontiyent.

Por su parte, el Consejo de Gobierno de la Región de Murcia, celebrado de manera extraordinaria ayer en el Centro de Coordinación de Emergencias, pidió la declaración de «zona catastrófica» para toda Murcia. El jefe del Ejecutivo murciano, Fernando López Miras, señaló que «cuando pase el agua, habrá imágenes duras, pero sin duda, lo más importante es que estamos todos».

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