Trabajo
En qué consiste la regla china del "996" que ya está llegando a Silicon Valley
El nuevo estándar horario que se empieza a manejar en los proyectos emergentes afecta tanto a cargos iniciales como a ejecutivos y busca demostrar implicación empresarial
La cultura empresarial china es de sobra conocida por todo el mundo. La dedicación al trabajo buscando maximizar la productividad y los beneficios forma parte de sus pilares, aunque sea a costa de invertir un número de horas que desoye lo aconsejable para la salud de cualquier persona.
Lo que sucede es que el crecimiento de la economía del país asiático hace que haya quienes ven en ese sacrificio la única vía de alcanzar el éxito profesional. Y ya hay una nueva tendencia que asoma su presencia en el centro neurálgico de las empresas tecnológicas del país que siempre tiene a China en su punto de mira. Hablamos de Estados Unidos y por supuesto de Silicon Valley.
Semanas laborales de 72 horas
En la bahía de San Francisco ha comenzado a detectarse un nuevo mantra a la hora de llevar a cabo contrataciones en las startups tecnológicas, no tan drástico como el expuesto hace algún tiempo por Elon Musk, y tiene que ver con tres dígitos que son una referencia en China a la hora de hablar de trabajo: 9-9-6. Los dos primeros hacen referencia a las horas del día, tanto de la mañana como de la noche, y el tercero corresponde con un número de días semanales.
En conjunto, lo que vienen a definir es un horario de trabajo que se debe de cumplir de 9 de la mañana a 9 de la noche durante 6 días de la semana para demostrar implicación laboral, servir de ejemplo para el resto de la estructura organizativa y con esa dedicación buscar convertir ese ritmo de trabajo en corriente dentro de las compañías para alcanzar objetivos, tal como comparte Fortune.
Jen Holmstrom, socia de Notable Capital, señaló que esta nueva corriente está afectando incluso a los puestos de rango ejecutivo: “Algunas empresas que realizan búsquedas de ejecutivos buscan incluir cláusulas 996 en los contratos de trabajo”. La idea detrás de esa tendencia para la experta es que los fundadores “transmitan la intensidad del entorno y que esté dispuesto a implicarse y hacer lo que sea necesario”.
Una medida que, a ojos de otro de los expertos consultados, Atli Thorkelsson, vicepresidente de la red de talentos de Redpoint, puede que no tenga el recorrido y la implantación tan firme que ha tenido en China.
Para Thorkelsson, la regla del 996 tiene cierto sentido en una etapa inicial profesional o en un proyecto en ciernes, pero a largo plazo cuesta asumir ese ritmo: “A los 20 y pico, es concebible que puedas apuntarte para ir a la oficina seis días a la semana. Pero cuando se incorporan directivos y otras funciones, cuando se llega a un par de cientos de personas, me cuesta ver eso como una expectativa sostenible”, argumentó el directivo.
Así las cosas, cuando se supone que la inteligencia artificial está a la vuelta de la esquina y que llega para automatizar tareas y para hacer el trabajo más ágil, resulta que todavía surgen nuevas corrientes que ponen su objetivo en una dedicación temporal al trabajo que supere a la del resto del tiempo de vida de las personas, idea que choca con las finalidades prometidas por la IA.