Ir de compras o al cine sin riesgos: con esta tecnología nadie se te acercará más de la cuenta

Evita tener que instalar barreras físicas de separación y hace que no sea necesario advertir de viva voz a quien incumple la distancia social

Un laboratorio de la Universidad de Salamanca (USAL) ha testado con éxito una solución tecnológica que permite asegurar el mantenimiento de la distancia social en establecimientos públicos como comercios, negocios de hostelería, hoteles, cines, supermercados o dependencias administrativas. El sistema utiliza balizas, un receptor y un programa informático para controlar el aforo, advertir cuando el local está al máximo de su capacidad y emitir un aviso sonoro cuando dos personas se acercan más de lo debido una a la otra y no guardan los dos metros de distanciamiento social.

La iniciativa está ideada por el emprendedor zamorano Raúl Macías, desarrollada por el grupo Esalab de la USAL e implementada por la empresa madrileña de equipamiento Carttec. La prueba de fuego de este sistema tecnológico para mantener el distanciamiento se ha desarrollado en un establecimientos hotelero de Zamora que ha reabierto sus puertas para comprobar cómo funciona esta aplicación tecnológica denominada Socialtec.

A la entrada al establecimiento, se facilita al cliente un pequeño dispositivo que puede llevar en el bolsillo y que determina su posición dentro del local y emite un pitido cuando se acerca más de la cuenta a otra persona. Este sistema inalámbrico es “totalmente configurable”, de forma que puede anularse el aviso de cercanía en casos determinados, como cuando son dos miembros de una misma familia los que acuden juntos al establecimiento o cuando existe una mampara protectora como ocurre en la caja de algunos supermercados.

A través de un ordenador, Socialtec permite controlar desde una pantalla la ubicación de cada una de las personas que se encuentran en el establecimiento y si hay algún acercamiento mayor al permitido. Eso hace que sea ideal para implantar en negocios que reabren con la desescalada del confinamiento y que deben cumplir determinadas prescripciones de aforo o separación entre clientes.

El aviso sonoro que escucha el propio cliente evita tener que instalar barreras físicas de separación y hace que no sea necesario advertir de viva voz a quien incumple la distancia social, además de ofrecer seguridad sobre el cumplimiento de distintas, ya que el margen de error es de unos pocos centímetros. La responsable de marketing digital de Carttec, Isabel Alonso Correa, ha destacado que el sistema se puede implantar en cualquier establecimiento con aglomeraciones de gente, incluso en aeropuertos, salas de cine o de conciertos.

Ha despertado mucho interés

Los datos del balizamiento sirven además al negocio como apoyo a planes de mercadotecnia, al permitir analizar parámetros como zonas calientes del establecimiento, horarios de mayor afluencia o flujo de clientes. La aplicación comenzará a comercializarse la próxima semana después de que ya se haya hecho una presentación a algunas de las empresas que han mostrado interés en su implantación.

La solución tecnológica la han desarrollado tras diez días de trabajo los investigadores de Esalab André Sales, Gabriel Villarrubia, Héctor Sánchez y Xuzeng Mao. Este equipo del laboratorio de expertos en sistemas y aplicaciones desarrollaba otro proyecto de similares características cuando les surgió la oportunidad de amoldarlo a las nuevas circunstancias y adaptarlo para su aplicación en el distanciamiento social, según ha explicado André Sales.

Este es el segundo proyecto conjunto que desarrollan Esalab y Carttec, que también han diseñado un carrito de la compra que se mueve solo y sigue al cliente, especialmente adecuado para personas con dificultades motrices o que por otras circunstancias no puedan empujar el carro.