Juanra Bonet: «”¿Quién quiere ser millonario?’’ es un oasis, un acto de rebelión»

El exitoso programa vuelve hoy a la parrilla de Antena 3 a las 22:00 horas

Juanra Bonet
Juanra Bonet FOTO: Manuel Fiestas Moreno Atresmedia

Han celebrado ya los 20. Dos décadas de un formato de éxito bajo el nombre «¿Quién quiere ser millonario?». Juanra Bonet regresa con la fórmula anónima que pone en juego 1.000.000 de euros y para conseguirlo los participantes habrán de enfrentarse a 15 preguntas con cuatro posibles respuestas cada una. A través de una escala de premios que incrementa la recompensa según se van acertando respuestas y que puede llegar a finalizar con el ansiado millón. El súper gran bote del programa. Un esperado regreso a la parrilla de Antena 3 presentado por Juanra Bonet.

¿Qué nos vamos a encontrar?

Es el concurso de los concursos. Está desnudo, no hay cables, no hay trampillas, no hay bombas que explotan. No hay equipos con famosos. Un concursante, una pregunta, sin límite de tiempo y un presentador que intenta hacer de compañero. Pocos programas están tan desnudos y son tan difíciles de vender en estos momentos en la televisión.

A pesar de estar en una época de fuegos artificiales funciona...

Es tan emocionante, tan divertido, ocurren tantas cosas impredecibles. En un momento además en el que la tele es un estímulo constante y una máquina de devorar emociones nuevas todo el tiempo. «¿Quién quiere ser millonario?» es un oasis, casi un acto de rebelión. Soy un antisistema. Son dos personas mirándose fijamente, sin límite de tiempo, casi un concurso de parpadeo.

¿Cuál es su estrategia dentro del programa?

Ponerme al servicio del concursante. No hay dos equipos ni yo tengo que arbitrar. Hay un concursante que está pensando en voz alta. En ocasiones me pregunta «qué había dicho antes» y se lo recuerdo. Otras me necesitan como alivio cómico, haciendo un poco de vacile y en algunas ocasiones requieren una figura más seria, como un gestor el día de la renta. Yo no sé nada de las respuestas hasta que no salen. Las conocemos a la vez y, aunque las supiera, también dudo.

¿Cuál es la clave del éxito?

No lo sé... El espectador decide lo que quiere ver. Como espectador no hay secreto. Te sientas delante de la televisión y sabes lo que te hace compañía, lo que te hace sentir bien. Somos caprichosos como espectadores. Los concursos hacen mucha compañía, formas un poco parte de la familia, aunque suene ñoño es verdad. Me sorprende la cantidad de gente que nos ve en los hospitales. Es casi a veces una relación radiofónica, que se puede dejar de fondo. Puede estar tranquilamente la televisión mientras estás con los peques sin miedo a ver qué dicen o qué se cuenta. Es una zona de seguridad y familiaridad. También los hay que miran las preguntas con lupa, porque se lo saben todo.

¿Cuáles son las características de un buen concursante?

Diría que la transparencia. Hablo como espectador. Un concursante transparente te engancha. Saber lo que está pensando, porque lo dice en voz alta, o se lo calla, pero lo ves en la cara. Notas sus dudas, por donde va. Eso es lo que nos gusta, gente que sea de verdad. Cuando ves a alguien que no es de verdad, no conectas. Pasa en un programa de concursos y también en la ficción.

Está en un programa de éxito contrastado que lleva más de dos décadas. ¿Sigue manteniendo los nervios?

Sí, sin duda. Sigo nervioso. Mis jefes me han guardado bien el secreto del estreno. Y por mucho que me lo ha preguntado mi madre no tenía respuesta. Me hace mucha ilusión, porque hay mucho trabajo detrás.