Modificaciones corporales, ¿tortura o cultura?

Desde tiempos anteriores al Antiguo Egipto, numerosos pueblos han transmitido su cultura de generación en generación de la manera más física posible. Tatuajes, marcas al rojo vivo, cuellos alargados, cráneos ovalados, han sido durante milenios la marca distintiva de las civilizaciones.

Una mujer kayana con cuello de jirafa teje en su poblado, abierto a los turistas.
Una mujer kayana con cuello de jirafa teje en su poblado, abierto a los turistas.

Tatuajes

Los primeros registros que se conservan sobre tatuajes provienen de los primeros pasos del Homo Sapiens. En 1991, alpinistas alemanes encontraron momificado un cuerpo que data del siglo XXXII a. C, al que los científicos rebautizaron con el nombre de Ötzi, con setenta y siete tatuajes tribales distribuidos en sus muñecas, piernas y espalda. Esta práctica quizás sea, junto con los piercing, la modificación cultural más antigua. Los egipcios también marcaban a sus sacerdotes con tinta corporal, Japón señalaba de esta manera a sus criminales desde el primer milenio antes de Cristo. Su entrada definitiva en Europa (apenas se utilizaron muy puntualmente por algunos legionarios romanos) ocurrió tras las primeras expediciones occidentales de Polinesia, alrededor del siglo XVIII, y el tatuaje pasó a formar parte de la cultura marina. Marineros y corsarios marcaban su cuerpo con ellos durante sus expediciones por todo el mundo.

Los miembros de la yazuka japonesa son reconocibles por sus detallados tatuajes en muslos y espalda.
Los miembros de la yazuka japonesa son reconocibles por sus detallados tatuajes en muslos y espalda. FOTO: Felice Beato (nombre del dueño)

Tras una breve pausa histórica, debido a que, quizás por influencia pirata o japonesa, los tatuajes pasaron a formar parte de la cultura criminal además de la marinera, los grabados en piel fueron retomados por el movimiento hippie durante los años 60. Habitualmente hechos con tinta negra, a partir de entonces se empezaron a incluir colores de forma generalizada, y con el intercambio cultural contemporáneo los tatuajes que durante siglos pertenecieron a culturas concretas (los símbolos maoríes son el mejor ejemplo) se han dispersado por todo el globo hasta convertirse en elementos puramente decorativos.

Deformaciones craneales

Las pirámides alineadas con el Cinturón de Orión no es la única similitud entre las civilizaciones egipcia y maya. Aunque les separasen 12.000 kilómetros y no exista constancia de que tuvieran contacto alguno, ambas civilizaciones comparten la práctica milenaria de las deformaciones craneales. Aplicando una fuerte presión en las cabezas de los infantes, de esta manera se conseguía adoptar una forma plana o alargada de los cráneos durante sus primeros años de crecimiento. Las razones que llevaban a hacerlo se desconocen con exactitud, aunque sí se sabe que en determinadas culturas se consideraba que los cráneos alargados eran una muestra de inteligencia, o de una mayor proximidad con los espíritus.

Diferentes métodos utilizados por la cultura maya para el alargamiento o aplanamiento del cráneo.
Diferentes métodos utilizados por la cultura maya para el alargamiento o aplanamiento del cráneo.

Sin embargo, sorprende saber que fueron numerosas las civilizaciones que adoptaron esta práctica. Aunque los ejemplos más conocidos sean los anteriormente citados, se tiene constancia de que también se efectuaron deformaciones craneales en las tribus Chinook y Choctaw, en Estados Unidos, y diversas civilizaciones de Asia Central, especialmente entre los Hunos y los Alanos. Regiones de Polinesia y África también las llevaron a cabo. Incluso se conservan escritos de Francia, donde se realizaban deformaciones con fines estéticos o médicos hasta principios del siglo XX.

Platos labiales

Aunque esta práctica, que consiste en ampliar lentamente los labios inferiores de las mujeres mediante la colocación de pequeños platos de cerámica, cada vez más grandes, hasta alcanzar impresionantes tamaños, se remonta a las civilizaciones precolombinas, su faceta más conocida se encuentra en las tribus africanas. Tribus de Tanzania y Etiopía todavía la realizan, aunque la globalización en los criterios estéticos ha llevado a que cada vez sea menor el número de mujeres que se colocan platos labiales.

Los platos labiales que comenzaron como un método de protección contra los traficantes de esclavos han terminado por ser un elemento estético femenino
Los platos labiales que comenzaron como un método de protección contra los traficantes de esclavos han terminado por ser un elemento estético femenino FOTO: Rod Waddington (nombre del dueño) https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/

El origen de esta tradición en las tribus africanas se desconoce con exactitud. Mientras que se tiene constancia desde el siglo IV a. C de los platos labiales en Etiopía, probablemente diseñados con motivos religiosos, se cree que en otras tribus del sur africano comenzaron la práctica durante los primeros años de la esclavitud a manos de árabes y europeos. Impotentes ante las redadas de negreros que apresaban a las mujeres más atractivas, los africanos descubrieron que la mejor manera de protegerlas era deformando sus labios y sus lóbulos. De esta manera, no cumplirían con los criterios estéticos de los esclavistas. La esclavitud se fue igual que vino, pasados un puñado de siglos, pero los platos labiales se arraigaron profundamente en ciertos pueblos, únicamente como símbolos de belleza femenina.

Vendado de pies

La popularidad del vendado de pies, y su consiguiente empequeñecimiento, se originó a mediados del siglo X en China debido a que los hombres consideraban los pies pequeños sumamente atractivos. Esta dolorosa práctica conocida como “pies de loto”, que en ocasiones llevaba a la rotura de los huesos del pie para facilitarla, comenzó su declive a partir de 1870, cuando un movimiento de mujeres cristianas alzaron la voz en su contra. Tras décadas de protestas por parte de diferentes movimientos políticos, la práctica fue prohibida definitivamente tras tomar el poder Mao Zedong en 1949.

Zapatos utilizados por las mujeres de pies vendados.
Zapatos utilizados por las mujeres de pies vendados. FOTO: Queensland Museum https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/deed.es

Se tiene constancia del vendado de pies en Taiwán y la China continental, y aunque ambos han sido prohibidos, todavía pueden encontrarse en zonas apartadas a mujeres de avanzada edad con los pies vendados, las últimas víctimas de esta dolorosa malformación.

Padaung

Las mujeres con cuello de jirafa, como se las conoce popularmente en ciertas tribus originarias de Birmania, vienen a presentase como una de las modificaciones culturales más mantenidas en la actualidad. Se desconoce la causa original de este procedimiento, que no alarga el cuello (como puede parecerlo en las imágenes) sino que comprime la clavícula hacia abajo durante el crecimiento y reduce la caja torácica dando esta impresión. Algunos antropólogos afirman que comenzaron a hacerse por la misma causa que los platos labiales en África, para espantar a los traficantes de esclavos que pululaban por la zona; otros, que la razón era ampliar el dimorfismo sexual entre hombres y mujeres de la tribu.

La disminución de la caja torácica da la sensación de haber alargado el cuello.
La disminución de la caja torácica da la sensación de haber alargado el cuello.

Esta modificación se efectúa generalmente a niñas nacidas durante la luna llena, desde que cumplen cinco años, y nunca se les retira la bobina de latón a menos que sea para colocarles una más alargada. Actualmente, cada vez son menos las mujeres con cuello de jirafa. Tras un proceso de modernización del gobierno birmano, muchas mujeres se retiraron las bobinas, aunque algunas lo mantuvieron y continuaron “alargando” los cuellos de las niñas. La razón para mantener esta tradición, más allá de las culturales, es el fuerte interés turístico que se profesa hacia ella, especialmente en regiones remotas de Birmania y Tailandia. De esta manera, cada vez más turistas visitan a las mujeres jirafa y ellas tienen la opción de mejorar su economía.

Limado de dientes

Varias culturas liman sus dientes para darles una apariencia puntiaguda, pero la práctica más habitual se lleva en Bali. Aquí, desde críos se liman los dientes para expresar sentimientos de ira, celos, lujuria y avaricia, bajo la creencia de que así se liberarán de los pecados de la carne. De lo contrario, sucumbirán a ellos, y se reencarnarán en animales tras su muerte.

Tribus africanas, incluso individuos occidentales, siguen practicando el limado de dientes.
Tribus africanas, incluso individuos occidentales, siguen practicando el limado de dientes.

El limado no siempre se realiza cuando son niños, en ocasiones los balineses se preparan para el matrimonio limándose los dientes antes del casamiento. De esta manera se alejarán definitivamente de los instintos animales y serán mejores personas para su cónyuge.