La ciencia determina la edad exacta en la que somos más infelices

La felicidad a lo largo de la vida tiene forma de U. La juventud y la vejez son los momentos más felices

El objetivo en la vida de todo ser humano es lograr la felicidad. De ella dependen muchas cosas: las expectativas, el nivel de vida, la salud... Para lograrlo, también hay que pasar por momentos malos. La ciencia, como en casi todos los ámbitos de la vida, ha querido establecer cuáles son esos momentos. La Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres ya estableció que la felicidad a lo largo de la vida tiene una forma de U, en la que los dos puntos más altos son los 23 y 69 años. Para llegar a esta conclusión indicaba que a partir de las 23 años se ve el futuro lleno de oportunidades y con muchos sueños por cumplir. El estudio añade que a los 69 años se ve con mejores expectativas el pasado y se suele ser más feliz con lo que se ha conseguido, por lo que a los 69 años es cuando la persona es un poco más feliz que a los 23. Los 40 y los 50 son la parte baja de la U, algo que coincide con la llamada “crisis de la mediana edad”, y es precisamente en este periodo en el que otro estudio establece el momento en el que somos más infelices.

Una investigación del economista David Blanchflower, profesor de la Universidad Dartmouth College y exmiembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra, realizada en 134 países establece que los mejores años son los de la adolescencia, que somos más infelices a finales de los 40 y que después, a partir de los 50, se valora más lo vivido y logrado en la vida.

Según el estudio, publicado esta semana por la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos, existe una “curva de la felicidad” que está presente en la mayor parte de los países, informa BBC Mundo.

La extensa base de datos analizada -a partir de encuestas internacionales que miden el bienestar de las personas utilizando distintas metodologías- concluye que la edad más infeliz en los países desarrollados son los 47,2 años, mientras que en los países en desarrollo es 48,2.

“Es algo que los humanos tenemos profundamente arraigado en los genes”, le dice a BBC Mundo el autor del estudio. “Los monos también tienen una curva de de la felicidad en forma de U”. “A los 47 la gente se vuelve más realista. Ya saben que no van a ser el presidente del país”, dice Blanchflower que añade que pasados los 50 años, “estás más agradecido por lo que tienes”.

Desde un punto de vista psicológico, hay varias teorías que pueden ayudar a explicar el fenómeno. Una de ellas es que en la medida que las personas envejecen, aprenden a adaptarse a sus fortalezas y debilidades, al tiempo que disminuyen sus aspiraciones. A esto se suma el factor económico.