La pobreza afecta al 40,9 % de argentinos por la pandemia

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), anunció que la pobreza en Argentina volvió a crecer en el primer semestre del 2020, contabilizando alrededor de 11,7 millones de personas

(EFE). La pobreza en Argentina volvió a crecer en el primer semestre del 2020 hasta alcanzar el 40,9 % de la población, alrededor de 11,7 millones de personas, un avance motivado por el desplome de la actividad económica durante los primeros meses de la pandemia del coronavirus.

Según los datos difundidos este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la tasa de pobreza urbana registrada entre enero y junio estuvo 5,4 puntos porcentuales por encima de la del segundo semestre de 2019 y fue otros 5,5 puntos superior a la de la primera mitad del año pasado.

Por otra parte, el índice de indigencia (esto es, una persona que con sus ingresos no llega a cubrir una canasta básica de alimentos) se ubicó en el 10,5 %, unas 3 millones de personas, lo que implica un avance de 2,5 puntos respecto del semestre anterior y de 2,8 puntos en la comparación interanual.

LA POBREZA AVANZA PESE A LOS ESFUERZOS GUBERNAMENTALES

La pandemia irrumpió en Argentina apenas tres meses después de que el actual presidente, el peronista Alberto Fernández, asumiera las riendas del Ejecutivo con el principal propósito de acabar con la pobreza en el país suramericano, que atraviesa una recesión desde mediados del 2018 y está inmerso en una profunda espiral inflacionaria.

Con la llegada del coronavirus, el Gobierno optó por priorizar la salud y el 20 de marzo instauró una rígida cuarentena en todo el país, cuando Argentina apenas contaba con un centenar de contagios de coronavirus, unas restricciones que siguen más o menos vigentes hasta el día de hoy.

En ese contexto de paro total entre abril y mayo, plasmado en un producto interior bruto (PIB) que se desplomó un 19,1 % en el segundo trimestre y en un desempleo que trepó hasta el 13,1 % en el mismo periodo, el Gobierno puso en marcha una serie de medidas dedicadas a mitigar los efectos del confinamiento en los sectores más vulnerables.

Una de las más destacables fue la creación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), una ayuda mensual de 10.000 pesos (unos 125 dólares) mensuales dirigida a desempleados y trabajadores informales y que alcanza a unas 9 millones de personas.

El número de ciudadanos que recibe asistencia alimentaria también creció, pasando de 8 a 11 millones en los primeros meses de pandemia, razón por la que este miércoles se celebró la primera reunión del Consejo Federal Argentina contra el hambre con el objetivo de mejorar la calidad nutricional de los alimentos para consumo de la población.

“En Argentina no puede haber hambre, pero todos tienen que comer bien. Más allá de que esta pandemia encontró un Estado presente, que al 31 de agosto ejecutó el 140 por ciento del presupuesto de 2019 para atender la situación alimentaria, y de que existió una gran red social y el apoyo del sector privado, se empeoró la calidad nutricional”, reconoció el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, en la inauguración del acto.

DESPLOME EN EL INGRESO DE LOS HOGARES

De acuerdo al informe del Indec, los ingresos de los hogares indigentes se encontraron en los primeros seis meses de 2020 un 41,6 % promedio por debajo del coste de la cesta alimentaria, mientras que los ingresos de los hogares pobres estuvieron un 41,2 % por debajo de la canasta básica total.

Respecto al semestre anterior, los valores de la canasta básica alimentaria y de la total aumentaron un 23,1 y un 19,2 %, respectivamente, muy por encima del crecimiento en el ingreso de los hogares. “La suma de ingreso total familiar aumentó un 11,0% con respecto al semestre anterior, por debajo de la suba de las canastas en el período en cuestión, lo que explica el aumento de la tasa de pobreza del conjunto de la población en el promedio del semestre”, subrayó el informe del Indec.

Asimismo, durante el primer semestre del 2020 se mantuvo la tendencia alarmante de los últimos índices, que situaron a la infancia como el sector más golpeado por la pobreza en Argentina. En ese sentido, las estadísticas oficiales del Indec revelan que la tasa de pobreza afecta al 56,3 % de los niños de hasta 14 años, mientras que es del 49,6 % en los jóvenes de entre 15 y 29 años, cifras muy superiores al resto de grupos etarios.

De hecho, en un reciente informe Unicef pronosticó que la pobreza afectará a un total de 8,3 millones de niños a finales de este año, un 62,9 % del total, mientras que alrededor de 2,4 millones, un 18,7 %, terminarán 2020 en condiciones de extrema pobreza.

POBREZA CONTINÚA LEJOS DEL 2001

Pese a todos estos datos, la tasa de pobreza del primer semestre del 2020 todavía es inferior a la registrada en los peores momentos de la crisis política, económica y social desatada en Argentina a finales del 2001.

No obstante, existen conglomerados urbanos que presentan cifras alarmantes, como son los distritos de Concordia (52,2 % de personas son pobres), Gran Resistencia (48,7 %) y Salta (45,5 %).En el primer semestre del año, la pobreza alcanzó, por otra parte, a un 17,3 % de la población de la capital argentina y a otro 47,5 % de los residentes en los municipios del Gran Buenos Aires que rodean la ciudad.