Un delito de odio al día y siete que permanecen invisibles

En Andalucía se registraron en 2021 un total de 367 incidencias por homofobia, bifobia y transfobia

El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández (i), junto a Carla Antonelli, la primera diputada transexual de España
El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández (i), junto a Carla Antonelli, la primera diputada transexual de España FOTO: Raul Caro EFE

Andalucía conmemoró en multitud de puntos de todas sus provincias el Día del Orgullo Lgtbiq+ a través de manifiestos, banderas u otras acciones para apoyar al colectivo y defender la diversidad sexual. La visibilidad es clave para alcanzar una sociedad 100% inclusiva, pero la infradenuncia de delitos de odio sigue siendo el mayor hándicap. De hecho, siete de cada diez víctimas no se atreven a informar por temor al rechazo de familiares y amigos.

¿Qué es un delito de odio? Es toda infracción penal, incluidas infracciones contra las personas y contra la propiedad, cuando la víctima, el lugar o el objeto de la infracción son seleccionados a causa de su conexión, relación, afiliación, apoyo o pertenencia real o supuesta a un grupo que pueda estar basado en la raza, origen nacional o étnico, idioma, color, religión, edad, minusvalía física o mental, orientación sexual u otros factores similares, reales o supuesto. En Andalucía se registraron en 2021 un total de 367 incidencias por homofobia, bifobia y transfobia.

Según el informe de la situación de la LGTBIfobia en la comunidad andaluza, el año pasado estuvo marcado por un incremento muy importante de ataques contra las personas del colectivo trans. Las agresiones no son aceptables bajo ningún concepto y la denuncia pública es fundamental para combatirla. La comunidad autónoma cuenta con un Observatorio Andaluz contra la homofobia, Bifobia y Transfobia.

Casi la mitad de las víctimas fueron menores de 30 años, siendo las provincias de Cádiz, Sevilla y Málaga en las que más casos se dieron. Lo común es que una agresión física vaya aparejada de una agresión verbal. El 66% de las víctimas son hombres gays frente a un 28% de mujeres lesbianas. Un 32% fueron personas trans. La agresión física representa el 19% de los casos, mientras que la agresión verbal o psíquica, el 26%. El discurso de odio en medios supone el 31%.

«Más viva que nunca»

La consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación en funciones, Rocío Ruiz , subrayó ayer que la lucha por la defensa de los derechos humanos y la diversidad «está más viva que nunca». «En esta Consejería tenemos muchos motivos para sentimos orgullosos, porque la nuestra es una comunidad inclusiva, que respeta y reconoce la diversidad y, sobre todo, que se vuelca en la defensa de unos derechos humanos que algunas personas quieren volver a poner en entredicho», resaltó. La Junta se ha sumado, por tercer año, a la celebración de esta fecha con una nueva campaña institucional, ‘Andalucía, Tierra con Orgullo’, con la que se quiere rendir homenaje a la sociedad andaluza y resaltar su respeto y apoyo por la diversidad y la igualdad plena.

«Lamentablemente, en pleno siglo XXI, todavía hay quien sigue discriminando por cuestión de género o identidad sexual, quien no respeta y, antes al contrario, promueve el odio, las amenazas e incluso las agresiones hacia aquellas personas a las que considera diferentes simplemente por ser como son o amar a quien aman», reflexionó la responsable de Igualdad en funciones ante la tendencia al alza de los delitos de odio.

Antonelli

Por su parte, la exdiputada de la Asamblea de Madrid y primera persona trans en llegar a ese puesto, Carla Antonelli, dijo que «una sociedad es mucho más decente cuando no humilla a nadie», en referencia a una palabras de José Luis Rodríguez Zapatero cuando legalizó el matrimonio homosexual en España. Antonelli fue la encargada de leer la declaración institucional con motivo del Día del Orgullo LGTBI, y antes de empezar aseguró que se siente «más despatologizada y más autodeterminada».

Además, recalcó la importancia del despliegue de la bandera arcoiris en la Plaza de España de Sevilla ya que «en otros edificios se ha prohibido», en referencia a otras Comunidades Autónomas. La exdiputada aseguró que el colectivo estará siempre en «revuelta permanente» contra la «discriminación y la injusticia».