Cultura

«The Roots»: cuando no se puede huir de los fantasmas del pasado

Priego de Córdoba acoge la grabación de un filme dirigido por Omar Bermúdez, con Michael Redmond, Paz de la Huerta y Blanca Marsillach

Escena de la película "The Roots"
Escena de la película "The Roots"Álvaro Ciudad

«El pasado recuerda. No es posible olvidar lo que está grabado en tu mente», sostiene Mary Carpenter, el personaje que interpreta Blanca Marsillach en la película «The Roots», una obra en los umbrales entre lo real y lo imaginario que se rueda en la localidad cordobesa de Priego de Córdoba bajo la dirección de Omar Bermúdez y con la producción Magol Films. El filme, con una duración de 90 minutos, narra cómo el personaje de Tony (Michael Redmond) busca como vigilante nocturno en una remota almazara «empezar una nueva vida en un pueblo alejado del tumulto de la ciudad, donde descubrirá que el pasado que se esconde allí es todavía más oscuro que el que le persigue a él». El protagonista, en medio de una enorme nave industrial, se ve envuelto en una historia trágica de violencia, muerte y abusos que el pueblo se niega a reconocer.

Junto al director Omar Bermúdez, el productor Pepe Magán y el escritor/guionista Luis Manuel López Román, la película cuenta con un elenco internacional de talentos, como los citados Michael Redmond y Blanca Marsillach, además de Paz de la Huerta, Agnes Bruckner, Iñaki Miramón, Sebas Fernández, Xander Bailey y Marc Aaron.

Marsillach atiende a LA RAZÓN tras un rodaje en el que terminaron a las cuatro de la mañana. Se trata de una grabación «muy intensa», relata, sobrellevando la cuarta ola de calor en la campiña cordobesa. «Del pasado no se puede huir pero tampoco se le puede cerrar la puerta», señala la actriz. El personaje de Blanca Marsillach «cuida de la casa y de su padre en silla de ruedas», explica la artista. «Las historias que Mary le contará a Tony tendrán un gran efecto en él y cambiarán el curso de los acontecimientos», apunta la sinopsis. «Hay que temer más a los vivos que a los muertos, no hay que temer a los fantasmas», subraya Marsillach en relación a la obra en la que interpreta a «una mujer fría», que tiene «un recorrido muy bonito», desde un inicio «cansada de cuidar a su padre con alzhéimer», que es el personaje que interpreta Iñaki Miramón. La evolución del personaje culmina con una Mary Carpenter «más humana y cercana».

Desde el equipo de rodaje destacan que Marsillach cuenta con «escenas que son la clave de la película», con momentos «muy emotivos, de lo negro a la luz». «Se limpia el pasado y sana. Ese proceso es en gran parte la película». Una de las enseñanzas de la cinta es que «el pasado se puede sanar cuando se conoce. Lo puedes procesar, los secretos familiares generalmente hacen daño». Se trata de «comprender y sanar».

Blanca Marsillach durante el rodaje
Blanca Marsillach durante el rodajeÁlvaro Ciudad

«No hay nada más efímero que el presente», sostiene Finn Miller, personaje que interpreta Mark Aaron. Todo en la historia cambiará cuando Tony «se encuentra a una niña en la fábrica. Pronto descubrirá que esa niña está buscando cerrar cuentas pendientes con algunas de las personas que trabajan allí. La situación se descontrola cuando Tony se da cuenta de que el enemigo está en casa», reseña la sinopsis. El protagonista no cree en los fantasmas «pero a veces el universo busca el equilibrio, de tal manera que hasta lo inimaginable puede suceder». La pequeña de 10 años se llama Bárbara y desapareció el 23 de junio de 1988. El personaje de Blanca Marsillach, Mary, nunca la volvió a ver y este suceso generó controversia en el pueblo.

El equipo de la película
El equipo de la películaÁlvaro Ciudad

Mary Carpenter es definida como «paciente, cuidadora, resentida, auténtica, leal, amistosa y tradicional». Blanca Marsillach encarna al personaje que alquila la habitación a Tony. Cuida de la casa y de su padre en silla de ruedas. «Las historias que Mary le contará a Tony tendrán un gran efecto en él y cambiarán el curso de los acontecimientos», resumen desde la producción.

El rodaje se desarrolla en Priego de Córdoba
El rodaje se desarrolla en Priego de CórdobaÁlvaro Ciudad

«The Roots» es una película independiente de bajo coste que busca ser un producto comercial. Se trata de un thriller psicológico que navega por otros géneros como el suspense, terror, comedia o el drama. La película se adentra en el cine emocional y clásico con un aire moderno que se adapta a las nuevas tendencias.

La narración se sitúa en un pueblo indeterminado de unos 7.000 habitantes, rodeado de campos y refinerías de aceite, principales motores económicos de la región. No se trata de una obra oscura. Los colores predominantes son el verde (de los olivos) y los neones (rojo, fucsia y azul). «La película tendrá una personalidad especial en línea con la modernidad de la época», abunda la sinopsis. «La estética y la narratividad serán los pilares fundamentales para la planificación» de la obra. Se trata de diálogos clásicos mezclados con travellings, planos aéreos, cámara lenta, steadycam, etc, lo que compone «un cóctel perfecto» en busca de «una película espectacular».