Andalucía

Juzgan en Huelva a un hombre por decapitar a un amigo y pasearse con su cabeza hasta dejarla en un contenedor

El acusado se enfrenta a una petición de 24 años y cinco meses de prisión por parte de la Fiscalía, al considerarlo responsable de un delito de asesinato y de otro de profanación de cadáver

Audiencia Provincial de Huelva
Audiencia Provincial de Huelva FOTO: E.P.

La Audiencia Provincial de Huelva acogerá a partir de mañana lunes el juicio contra un hombre acusado de decapitar a un amigo, con cuya cabeza metida en una bolsa se paseó por la calle hasta dejarla junto a un contenedor.

Esta previsto que la vista comience a las 10:00 horas con la conformación del jurado popular encargado de dirimir sobre la culpabilidad o no de esta persona, y, en principio, se ha programado para tres días, han informado a EFE fuentes jurídicas.

El acusado se enfrenta a una petición de 24 años y cinco meses de prisión por parte de la Fiscalía, al considerarlo responsable de un delito de asesinato y de otro de profanación de cadáver.

Por su parte, la acusación particular, ejercida por el abogado Marcos García Montes en representación de la familia de la víctima, solicita 32 años y cinco meses de prisión: 25 años por un delito de asesinato; cinco años por robo con violencia; dos años por un delito contra la integridad física y moral, y cinco meses por el delito de profanación de cadáver.

Los hechos por los que esta persona será juzgada tuvieron lugar entre los días 30 y 31 de octubre de 2020 en la capital onubense.

Concretamente, el 30 de octubre, después de comer, el acusado acudió a la casa de su amigo C.R., donde ambos comenzaron a arreglar una bicicleta propiedad de este, y en un momento no determinado pero -en todo caso, entre las 22:00 horas del día 30 de octubre y las 8:00 horas del día 31-, relajado y sin temor, dado que se encontraba en su casa y con su amigo, C.R. se dirigió a la cocina en busca de una cerveza.

El acusado, aprovechando que este le había dado la espalda, lo siguió y, con ánimo de causarle la muerte, agarró un esqueleto metálico de calentador y le golpeó la cabeza rompiéndole el cráneo y causándole la muerte; seguidamente, agarró el cuerpo lo llevó a una habitación y le seccionó la cabeza.

A continuación, se tomó una cerveza y se marchó llevándose las llaves; volvió a la casa horas después para limpiar y meter la cabeza de su amigo en una bolsa que, minutos después, dejó entre las ramas de un árbol de una plaza próxima.

Ya por la tarde del día 31, el acusado regresó a por la cabeza y se dirigió con ella a unos contenedores con la intención de tirarla; fue en ese momento, al ser interpelado por una mujer sobre lo que llevaba en la bolsa, cuando comenzó a exhibirla.

Al correrse la voz por la zona de que el acusado portaba una cabeza humana, emprendió la huida y fue seguido por dos personas que lograron grabarle con un teléfono móvil e informar a la Policía de que se había refugiado en su domicilio.

En su huida, el acusado arrojó la bolsa con la cabeza al lado de un contenedor de basura.