¿Qué alimentos debes incluir en tu desayuno para un perfecto desempeño cognitivo?

Lo que comemos tiene un impacto directo en el funcionamiento de nuestros músculos, de nuestros huesos, de nuestros órganos y -sobre todo- de nuestro cerebro

Un desayuno adecuado no puede incluir alimentos ultraprocesados ni azúcares añadidos | Fuente: Pixabay / Skica911
Un desayuno adecuado no puede incluir alimentos ultraprocesados ni azúcares añadidos | Fuente: Pixabay / Skica911 FOTO: La Razón (Custom Credit)

En muchas ocasiones, la ciencia se ocupa de asuntos tan complejos y tan aparentemente lejanos a nosotros, que rara vez consigue despertar el interés de la población general. Sin embargo, cuando las mejores universidades del mundo se centran en realizar estudios sobre cómo mejorar el día a día de las personas, por ejemplo, enseñándonos cómo debemos alimentarnos para conseguir ser siempre la mejor versión de nosotros mismos… consiguen atraer mucha atención. Y es que, la alimentación es uno de los aspectos centrales en la vida de cualquier ser vivo. Al final, somos lo que comemos... y lo que comemos tiene un impacto directo en el funcionamiento de nuestros músculos, de nuestros huesos, de nuestros órganos y -sobre todo- de nuestro cerebro.

Cerebro construido con comida
Cerebro construido con comida FOTO: DREAMSTIME Dreamstime

Es común oír eso de que el desayuno es la comida más importante del día. Bueno, pues si eso es cierto… tenemos un problema. Porque lo que muchas personas llaman desayuno está muy lejos de ser realmente una ingesta adecuada para la primera comida del día. Y eso tiene consecuencias: una dieta incorrecta hace que el cuerpo envejezca demasiado rápido y hace que nuestras capacidades cognitivas y nuestro estado de ánimo se vean seriamente perjudicadas. Asimismo, también puede generar otros problemas de salud, como enfermedades cardiacas, diabetes, cáncer, etc.

¿Cuál es el desayuno perfecto?

La opción más común para desayunar (después del típico “vasito de café”) son los cereales. Y no es que esto sea malo per sé. Sin embargo, durante años se nos ha vendido la errónea idea de que muchos de los cereales que consumimos son saludables… cuando en realidad son una bomba de azúcar agregada, grasas y carbohidratos altamente procesados. En fin, la receta perfecta para un desempeño muy pobre y que -además- puede desordenar completamente nuestra salud metabólica. Por eso, si elegimos cereales como desayuno, debemos elegir aquellos que puedan tener un contenido superior de proteínas y fibras… y que no incluyan azúcares agregados.

Cereales de desayuno y granolas azucaradas – Ambos suelen tener un alto contenido de azúcar. Una alternativa sería optar por ejemplo por los copos de avena, cereales de espelta integral, copos de cebada o hacer sus propias granolas en casa.
Cereales de desayuno y granolas azucaradas – Ambos suelen tener un alto contenido de azúcar. Una alternativa sería optar por ejemplo por los copos de avena, cereales de espelta integral, copos de cebada o hacer sus propias granolas en casa. FOTO: PIXABAY

Y en lugar de los ultraprocesados a base hidratos de carbono, azúcares y grasas; procura que tu desayuno esté formado por grasas saludables, proteínas y fibras. Es decir, yogur natural, huevos, leche de soja, fruta, aceite de oliva, semillas de chía, nueces, etc. En un artículo publicado en la revista especializada “Pscology Today”, recomiendan que, además de incluir estos cambios en la composición general del desayuno, también debemos enfocarnos en incluir aquellos nutrientes relacionados con la salud y el bienestar del cerebro:

Aceite de oliva

Además de ayudar a fortalecer el sistema inmunológico, digestivo y cardiovascular, el aceite de oliva también alivia os dolores musculares y articulares, y ayuda a estabilizar la salud metabólica y -por lo tanto- a reducir el riesgo de padecer diabetes. Pero, lo que poca gente sabe es que el consumo de aceite de oliva también protege al cerebro contra la aparición del Alzheimer y sus síntomas, así como contra la demencia frontotemporal. Y lo mejor de todo: su sabor es perfecto para acompañar cualquier desayuno salado.

Atún

Los ácidos grasos omega 3 contenidos en los peces de aguas frías disminuyen el riesgo de deterioro cognitivo y demencia asociado al envejecimiento. Distintos estudios han demostrado que estos ácidos grasos son indispensables para el cerebro, tanto para favorecer un buen desarrollo como para la mejora de las funciones cognitivas; evitando la pérdida de memoria, los problemas de lenguaje y la dificultad para realizar actividades diarias, etc.

El desayuno perfecto debe estar formado -casi integramente- por grasas saludables, proteínas y fibras | Fuente: Einladung_zum_Essen / Pixabay
El desayuno perfecto debe estar formado -casi integramente- por grasas saludables, proteínas y fibras | Fuente: Einladung_zum_Essen / Pixabay FOTO: La Razón (Custom Credit)

Frutos secos y semillas

Además de una gran fuente de ácidos grasos omega 3, las nueces, las semillas de chía y de calabaza o las avellanas contienen toda una serie de nutrientes como minerales, antioxidantes, fibra y vitaminas que contrarrestarán el deterioro de las células cerebrales y que -además- estimularán el desempeño cognitivo.