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Analizo el presente de la edad de oro de la ficción internacional en un momento en el que su creatividad y su virtuosismo técnico y las interpretaciones las convierten en el 8º arte y el género preferido por millones de espectadores.

  • Fotograma de la serie «La Peste»
    Fotograma de la serie «La Peste»

«La Peste»: La ignorancia es una epidemia

La serie original de Movistar+, ya está disponible para todos sus abonados

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Sobre el autor

Cecilia García

Soy una fanática de la televisión, del pasado y de su apasionante presente con el mayor volumen de series de calidad hasta el punto de que necesitaría 24 horas al día para verlas todas. Seriéfila y cinéfila por vocación, asisto con estupor al gran salto de calidad que se está viviendo.

Se sabía que Alberto Rodríguez es un director con una sensibilidad exquisita y un inconformista. No se limita a contar una historia y dotarla de entidad propia a través del argumento y la interrelación entre los personajes. Él va más allá porque sabe que la ambientación, la fotografía y la puesta en escena deben tener su protagonismo en pos de un objetivo claro: sumergir al espectador desde el minuto uno en el territorio donde se va a desarrollar la acción. Esa constante, incluso acentuada y perfeccionada, se ve, se respira y se huele en “La Peste”, la serie original de Movistar+, que ya está disponible para todos sus abonados.

Como ya hizo en títulos como “Grupo 7”, “La isla mínima” y “El hombre de las mil caras”, en “La Peste”, el “thriller”, como ha sucedido en los clásicos del género, es el hilo del ovillo del que se tira para mostrar las miserias morales de una sociedad, en este caso la Sevilla del siglo XVI, que en esos momentos era una metrópoli próspera aunque sólo para algunos, como bien se encarga de precisar la serie, gracias al comercio de Indias, lo que le convierte en el destino de todos los comerciantes, aunque no solo ellos. La ciudad es un hervidero de distintas comunidades y diferentes estratos sociales. Allí regresa a la ciudad Mateo, un ex militar que tuvo que huir para salvar su vida después de que la Inquisición le condenase a muerte por publicar libros prohibidos. En principio, tiene que encontrar al hijo bastardo de un amigo, Valerio. Pero su situación se complica cuando vuelve a darse de bruces con el Gran Inquisidor, que le promete perdonarle la vida si resuelve una serie de crímenes durante la propagación de la peste negra.

Esta premisa le permite a Rodríguez abordar un fresco histórico y moral de la Sevilla de aquellos tiempos. Es esta ficción la peste es una enfermedad física y una dolencia moral que se propaga por todas las clases sociales producto de la convivencia -con sus hipocresías religiosas y morales a cuestas- de nobles, plebeyos, cristianos, judíos, moriscos, esclavos, prostitutas, traficantes de esclavos y comerciantes. Es más que destacarle la presencia de los niños cuya vida no valía nada. Deshumanizados, su crueldad hacía los demás recuerda mucho a la de los protagonistas de “El perfume”. El resultado es un fresco de una urbe caótica, sucia, cuyas calles están embarradas, en la que abundan los enfermos vestidos con harapos, las mancebías y los bares de mala reputación que se convierten en un desahogo para los nobles asfixiados por la ortodoxia religiosa llevada al extremo. La dirección y el trabajo del equipo artístico es tan minucioso que el espectador puede llegar a oler el hedor de la ciudad.

Rodríguez no quería que el reparto estuviese plagado de actores conocidos, ya que este factor podría jugar en contra de la credibilidad de la historia. Así, ha reclutado a intérpretes a los que habrá que seguir la pista, dada la envergadura de sus trabajos, como Pablo Molinero (Mateo), Sergio Castellanos (Valerio), Teresa (Patricia López) y Lupe del Junco (Leandra). También les acompañan otros rostros más conocidos como Paco Tous, Manuel Solo (Celso de Guevara) y Paco León, en el papel de Zúñiga, un arribista implacable. El actor supera con creces el reto de transitar de la comedia al drama.

Por concepto artístico y técnico es más que probable que “La Peste”, una serie original de Movistar+ cuya temporada completa ya está disponible sea uno de los mejores escaparates de la ficción televisiva española en el extranjero. Por lo pronto, la prestigiosa revista estadounidense “Variety”, tan poco dada a dedicar líneas a producciones que no sean anglosajonas, el pasado 6 de diciembre, anunciaba la fecha de su estreno en España y la calificaba como “posiblemente la mejor serie de la historia de la televisión en España”.

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