¿Se sabe realmente cuándo se construyó el acueducto de Segovia?

Hay muchas dudas de en qué periodo se levantó, una apunta al siglo I, en la era de los Flavios, y otra a la de Trajano

El acueducto de Segovia
El acueducto de Segovia FOTO: Fotografía Maica Rivera

No hay duda de que el acueducto de Segovia es el monumento más importante de la época romana que se mantiene en pie en España. Pero no está tan claro cuando se puso la primera piedra. Hay dos teorías: una apunta al siglo I, en la época de los Flavios, y otra a la era de Trajano.

Fue construido para conducir hasta Segovia el agua de la Sierra, es símbolo heráldico de la ciudad y su construcción fue atribuida al diablo por la leyenda. Y es que según se asegura cuenta que una niña subía todos los días hasta lo más alto de la montaña y bajaba con el cántaro lleno de agua. Un día, harta de aquello, pidió al demonio que construyera algún medio para que no tuviera que subir y bajar todos los días con el cántaro. Entonces, por la noche, se le apareció el demonio y le concedió el deseo a cambio de que, si conseguía terminar el acueducto antes de que cantara el gallo, le tendría que dar su alma.

La niña aceptó y el demonio comenzó a construir el acueducto, momento en que la niña se arrepintió de haberlo deseado. Justo cuando le quedaba una piedra para terminar cantó el gallo, lo que hizo que el demonio fracasara y la niña no perdiera su alma. En el hueco que quedó es donde está ahora puesta la estatua de la Virgen de Nuestra Señora de la Fuencisla, la patrona de la ciudad.

La leyenda del Acueducto de Segovia

Sus 167 arcos de piedra granítica del Guadarrama están constituidos por sillares unidos sin ningún tipo de argamasa mediante un ingenioso equilibrio de fuerzas, que conduce las aguas del manantial de la Fuenfría, situado en la sierra cercana a 17 kilómetros de la ciudad, en un paraje denominado La Acebeda. Recorre más de 15 kilómetros antes de llegar a la ciudad.

El agua se recoge primeramente en una cisterna conocida con el nombre de El Caserón, para ser conducida a continuación por un canal de sillares hasta una segunda torre (llamada Casa de Aguas), donde se decanta y desarena, para continuar su camino. Después recorre 813 metros (con una pendiente de un 1 por ciento) hasta lo alto del Postigo (el espolón rocoso sobre el que se asentaba la ciudad en torno al Alcázar. Antes, en la plaza de Día Sanz, hace un brusco giro y se dirige hacia la Plaza del Azoguejo, donde salva la depresión con una arquería, que presenta todo el esplendor del monumento.

El Alcázar de Segovia, uno de los escenarios incluidos en la visita 5G / Alberto R. Roldán
El Alcázar de Segovia, uno de los escenarios incluidos en la visita 5G / Alberto R. Roldán

Sólo durante el ataque contra Segovia dirigido en 1072 por el musulmán Al-Mamún de Toledo sufrieron deterioro 36 arcos. En la época de los Reyes Católicos se realizó la primera gran obra de reconstrucción del acueducto. Se encargó de las obras el prior del monasterio cercano de los Jerónimos del Parral, llamado Pedro Mesa. Se reedificaron 36 arcos, con mucho respeto hacia la obra original. Más tarde, en el siglo XVI, fue cuando se pusieron en los nichos centrales las estatuas antes mencionadas de la Virgen del Carmen y San Sebastián.

Hasta casi nuestros días proveía de agua a la ciudad de Segovia. En los últimos años ha sufrido un patente deterioro causado principalmente por la contaminación medioambiental y a los propios procesos de erosión del granito. El tráfico rodado de vehículos cerca del acueducto (que todavía circulaba entre las arcadas hasta 1992) y la realización de conciertos y actividades musicales de gran volumen a sus pies también son hechos que perjudican el monumento.

Para garantizar su supervivencia, se procedió a un minucioso proceso de restauración en 1992 que duró casi ocho años, bajo la dirección del arquitecto Francisco Jurado.

Acueducto de Segovia
Acueducto de Segovia

Pese al paso del tiempo, el acueducto es el principal punto de encuentro tanto de los segovianos como de los turistas. Los principales festivales y actividades se desarrollan a sus pies. Uno de los actos principales de los últimos años fue el homenaje a los fallecidos por la pandemia.

Minuto de silencio en homenaje a las víctimas de la Covid-19
Minuto de silencio en homenaje a las víctimas de la Covid-19 FOTO: Nacho Valverde/Ical

Por este motivo, y a pesar de las gélidas temperaturas, el acueducto observará la llegada de nuevos visitantes para disfrutar de sus atractivos turísticos.

Rutas Turísticas por Segovia: - Segovia, Patrimonio de la Humanidad: Es el recorrido por el casco antiguo de Segovia. La ruta tradicional por excelencia. Desde el acueducto hasta el Alcázar, pasando por la Plaza Mayor y “La Dama de las Catedrales”. Entre medias, una de las plaza más bonitas de España y su iglesia de San Martín. Todo a través de su Calle Real, un gran centro comercial al aire libre lleno de vida.

- Judería y el adarve de la muralla segoviana: Se trata de un precioso recorrido lleno de historia. Se trata de visitar la Judería segoviana, con su Sinagona Mayor o iglesia del Corpus Christi o el cementerio judío. Los visitantes recorren gran parte del adarve de la muralla cerca del Alcázar. Es la Segovia desconocida, pero con un recorrido de gran valor artístico y cultural que no puedes dejar de ver.

- Ruta Valle del Eresma. Extramuros: El Valle del Eresma es un espectacular paseo extramuros, es el llamado cinturón verde de la ciudad. Todo a los pies de la muralla. Por la Alameda del Parral, se pasará por el Monasterio del mismo nombre y la Casa de la Moneda, hasta llegar a los pies del Alcázar, con su vista más conocida. La Vera Cruz, los Carmelitas y el Santuario de la Fuencisla.

Valle del Eresma

¿Qué hacer en Segovia?

Este fin de semana aprovechando el Puente de la Constitución, son numerosas las actividades de ocio programas en la ciudad. El Teatro Juan Bravo de Segovia, que es el teatro principal de la ciudad de Segovia, y situado en su Plaza Mayor, ofrece una variada programación durante estos días.

En cuanto a exposiciones la Real Casa de la Moneda acoge la muestra “Lo que dicen las piedras”, de Nu Díaz, centrada en dos de los elementos primarios y definitorios de este centro, la piedra, especialmente el granito como material indiscutible y definitorio, protagonista de nuestro paisaje y nuestro patrimonio; y el metal.

Museo Esteban Vicente muestra “Al color del fuego”, es una conversación plástica y conceptual entre la obra de Christian Hugo Martín y Esteban Vicente. Dos personalidades artísticas muy diferentes e independientes “conectados” por sentir y respirar la pintura.

Gastronomía

Y que mejor para reponer fuerzas que la rica y variada gastronomía de Segovia:

- El cochinillo: El cochinillo es un cerdito joven (menor de tres semanas) que se asa en cazuela de barro. Una vez listo, es dorado y tremendamente crujiente por fuera, y blanquito y súper tierno por dentro.

Receta cochinillo asado Restaurante José María Segovia

- Judiones de la Granja: Este delicioso guiso es, como su nombre indica, original del bonito pueblo de La Granja de San Ildefonso. Al ser, quizá, el primer plato más popular de la gastronomía de la provincia, es el que suele acompañar al cochinillo y al ponche en la mayoría de menús del día turísticos.

- Sopa castellana: Otro de esos platos típicos que comer en Segovia sí o sí es la sopa castellana. Por sus ingredientes, también la puedes ver como sopas de ajo, y es un ejemplo total de cocina de aprovechamiento. Su receta es la más simple del mundo: caldo con ajo, pan duro, huevo, un poquito de pimentón y unos taquitos de jamón.

- Chorizo de Cantimpalos: Si hay un producto que comer en Segovia que es famoso fuera de nuestras fronteras, ese es el chorizo de Cantimpalos. Cantimpalos es el pueblo de la provincia donde se hace este riquísimo chorizo, con ingredientes de la más alta calidad. Tanto, que tiene Indicación Geográfica Protegida.

- El ponche segoviano: El postre más típico de la ciudad, y parte de la provincia, es el ponche segoviano. Ideado en 1926 por Frutos García Martín, la patente la tiene la pastelería El Acueducto. El ponche no es más que un trocito de bizcocho clásico, con un relleno de crema. Está cubierto por una capa de mazapán y azúcar glass que, al final, se tuesta un poquito con forma de rombos.

Los mejores sitios para comer:

La capital segoviana también es tierra de buenos restaurantes. Son muchos y su oferta es muy variada, pero entre ellos destacan:

- José María: Desde 1982 , este emblemático restaurante ha sido lugar de encuentro y celebración. El trabajo en equipo y la atención personal de la familia, hacen que sea un referente gastronómico para los segovianos y los visitantes de todos los continentes, entre ellos personajes populares de la política, la cultura, la ciencia o los medios de comunicación, tanto nacionales como extranjeros.

El establecimiento, situado en pleno recinto histórico de Segovia, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, reinventa el estilo castellano dentro de una decoración que a la par que su cocina, trata de conjugar el ambiente tradicional con un claro aporte creativo y actual.

El prestigio de esta casa se mantiene día a día con la dedicación de José María Ruiz y como directora general su hija Rocío Ruiz, además de una amplia plantilla de profesionales que ofrecen un trato personalizado a los clientes. Actualmente el restaurante «José María» cuenta con un equipo de más de 100 trabajadores que cubren todos los departamentos: cocina, sala, barra, limpieza, mantenimiento y administración.

- Mesón Cándido: Su inauguración data del siglo XVII. El nombre y la fama del mesón se debe a mediados del siglo XX cuando lo adquiere el cocinero castellano, y mesonero mayor, Cándido López, que popularizó la cocina segoviana mediante la realización de cochinillo asado y su escenografía propia de corte al canto del plato al servirlos. En la actualidad, el hijo de Cándido, Alberto Cándido, quien ostenta el título de Mesonero Mayor de Castilla, continúa al frente de la obra familiar, con la colaboración de su esposa, así como la de sus hijos, futuros continuadores de la tradición familiar.

Mesón Cándido de Segovia
Mesón Cándido de Segovia FOTO: La Razón (nombre del dueño) La Razón

- Restaurante Duque: Marisa Duque, hija del gran Maestro Asador Dionisio Duque, es la cuarta generación de una familia dedicada a la hostelería, con la quinta generación ya en ciernes, de la mano de Andrea y Luis. Hablamos del restaurante más antiguo de Segovia y en él se respira tradición y familia. Un auténtico emblema para la gastronomía segoviana, conocido más allá de nuestras fronteras.

Restaurante Duque de Segovia
Restaurante Duque de Segovia FOTO: La Razón

- Asador Maribel: Situado a dos minutos andando del acueducto, es otro de los lugares más famosos donde comer bien en Segovia y a buen precio. En su horno de leña se asan de principio a fin los cochinillos y lechazos, elegidos previamente según su calidad. El restaurante dispone de un menú de 32 euros que incluye judiones del Real Sitio, sopa castellana, cochinillo asado y un postre casero, y otro menú más caro que incluye el cordero lechal.

- El Sitio: es un acogedor rincón en pleno corazón de Segovia dónde podrás sentirte como en casa mientras disfrutas de una amplia oferta culinaria y un buen servicio.