Preocupación por el riesgo de crecidas en el río Ebro a causa del deshielo

Agentes de Protección Civil están vigilantes a la situación en la provincia de Burgos

Crecida del río Ebro a su paso por la provincia de Burgos
Crecida del río Ebro a su paso por la provincia de Burgos FOTO: Javier Cebollada EFE

La delegada del Gobierno de España en Castilla y León, Virginia Barcones, ha expresado su preocupación por las crecidas de varios afluentes del Ebro a su paso por la provincia de Burgos, motivadas especialmente por el deshielo de la nieve caída en las últimas jornadas y acentuadas por la lluvia de las últimas horas.

En una comparecencia ante los medios de comunicación, Barcones ha indicado que “ya ha pasado lo peor” del temporal de nieve de los últimos días, aunque ha reconocido que ahora la preocupación se centra en el seguimiento de las previsibles crecidas de los ríos, especialmente del Ebro y sus afluentes.

En este sentido, la delegada ha detallado que ha dado aviso de estas situaciones a la Agencia de Protección Civil de la Junta de Castilla y León.

Además, el Ayuntamiento de la localidad burgalesa de Miranda de Ebro ha decidido trabajar “con el peor de los escenarios, si bien en estos momentos el caudal está en cifras inferiores a lo que provocaría afecciones”. Según indicaron a través de un comunicado, durante la reunión de los departamentos municipales vinculados a la Seguridad Ciudadana celebrada esta tarde, se determinó comenzar a adoptar las medidas recogidas dentro del protocolo de intervención en caso de riada.

Para ello se ha dado aviso a Polideportivo, Juzgado, Instituto Fray Pedro de Urbina, comercios confluencia entre las calles Arenal y Ronda del Ferrocarril, cruce de calle Bilbao con calle Álava, calle San Nicolás, Los Pinos, Arboleda, y huertas cercanas al río con animales. Asimismo, también se ha avisado a los vecinos de El Lago, “por el incremento del caudal que está experimentando el río Zadorra.

Los servicios municipales de seguridad ciudadana permanecen pendientes de la situación y la evolución de los caudales de los ríos. Además, el departamento de Obras y Servicios tiene dispuestos los medios para actuar en caso de ser necesario. Desde el Ayuntamiento recomiendan también adoptar medidas en previsión de evitar daños en caso de que se llegara a ese pico entre 700 y 800 metros cúbicos por segundo.

La zona norte de Burgos y todo el área de la Cordillera Cantábrica de Castilla y León está en aviso este jueves por riesgo importante por deshielos, nivel naranja, y además hay alerta por fuertes lluvias en toda esa zona, que también lo está por fuertes vientos, junto a Ávila, Segovia y Zamora, y asimismo por nieve la parte burgalesa.

El nivel de aviso naranja indica que existe un riesgo meteorológico importante (fenómenos meteorológicos no habituales y con cierto grado de peligro para las actividades usuales).

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) avisó de nevadas de madrugada en las zonas de montaña; con lluvias persistentes y deshielos en zonas de montaña, más intensos en el extremo norte y rachas muy fuertes de viento en zonas de montaña.

Las temperaturas mínimas irán en ligero ascenso en el noroeste y sin cambios en el resto y máximas en ascenso, localmente notable en el noroeste. Heladas débiles en el tercio norte, este y Sistema Central.

De acuerdo a los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), además de los deshielos hay aviso amarillo, el de menor riesgo, que no afecta a la seguridad de las personas pero sí a la hora de hacer alguna actividad concreta, por vientos de hasta 80 kilómetros por hora en la zona de la Cordillera Cantábrica, el Sistema central de Segovia y Ávila, y la zona de Sanabria, en Zamora.

Y por lluvias de hasta 40 litros por metro cuadrado en 24 horas en la zona de Cantábrica y el norte de Burgos.

Finalmente, la zona Cantábrica burgalesa tiene aviso por nevadas de hasta 10 centímetros en 24 horas entre los 800 y mil metros.