Violencia de hijos a padres: la otra pandemia de la que nadie habla

La Asociación Stop Violencia Filio-Parental de Castilla y León advierte de un problema que afecta ya al 12 por ciento de la sociedad y llama a actuar más en la prevención

El 12 por ciento de la sociedad sufre violencia filio-parental, según un estudio de Sevifip
El 12 por ciento de la sociedad sufre violencia filio-parental, según un estudio de Sevifip FOTO: Sevifip La Razón

Daniel, un joven con poca empatía e incluso psicópata, además de muy egoísta y que necesita satisfacer sus necesidades de manera inmediata. Y Carmen, una chica frustrada, que se siente abandonada y poco querida por sus padres.

Ambos son nombres ficticios, pero ejemplos de casos reales y antagónicos de hijos que han llegado a la violencia psicológica e incluso física hacia sus padres.

Un fenómeno creciente en la sociedad de hoy -con casos ya extremos y espeluznantes, como el de hace apenas nueve días en Valladolid cuando un menor de 16 años mató a su madre a cuchilladas-, al que no se le presta la atención debida y que se está convirtiendo en una “pandemia silenciosa”, como advierte a LA RAZÓN Sofía Mata, presidenta de la Asociación Stop Violencia Filio-Parental de Castilla y León que va a cumplir dentro de poco dos años en marcha en los que han llegado a más de mil familias, la mayoría de esta Comunidad pero también de otros territorios de la España autonómica, por cuanto es una entidad que trabaja en un ámbito que no abunda en este país, con un equipo multidisciplinar en el que hay abogados, trabajadores sociales, psicólogos y psiquiatras.

De hecho, esta abogada de profesión advierte de este problema social al alza a través de los datos de un estudio de la Sociedad Española para el Estudio de Violencia Filio-Parental (Sevifip) en el que, pese a la complejidad de poder cuantificar esta violencia por el hermetismo familiar que acompaña a este fenómeno, se revela que en la actualidad hay un 12 por ciento de jóvenes de entre 13 y 18 años que ha ejercido violencia psicológica hacia sus padres. Y, lo que es peor, un 3,2 por ciento de ellos ha llegado a la violencia física.

“Nada nos duele más que nuestra familia, y esto es una auténtica pandemia que afecta a más de una de cada diez personas en la sociedad y de la que nadie dice nada por el miedo, la frustración o la vergüenza al que dirán”, lamenta Sofía Mata, quien alerta de la soledad de los menores provocada por las redes sociales. “Al menos un tercio de los chavales de hoy están solos porque sus únicas relaciones son a través de las redes sociales o los juegos online”, lamenta.

En este sentido, señala que el problema no es de ahora, que lleva años incubándose, y recuerda lo que ocurría hace casi treinta años con la violencia de género. “En aquella época nadie se atrevía a hablar y si tú sabías que en la casa de al lado había un conflicto familiar, te callabas porque pensabas que era un problema que debían solucionar de puertas para dentro como ocurre ahora con la violencia de hijos a padres”, señala la abogada.

También advierte de la relación existente entre esta violencia filio-parental y el acoso escolar o bullyng. “Se ha demostrado que muchos de estos maltratadores han sufrido acoso en el colegio por parte de sus compañeros, aunque haya sido leve”, señala, mientras explica que la reacción que tienen a ello es hacer pagar su frustración a sus padres, hermanos o abuelos en casa “donde sienten más seguros y empoderados”.

Reunión de los miembros de la Asociación Stop Violencia Filio-Parental de Castilla y León, presidida por la abogada Sofía Mata
Reunión de los miembros de la Asociación Stop Violencia Filio-Parental de Castilla y León, presidida por la abogada Sofía Mata FOTO: David S. Garcia Prieto. TF.:655605100 La Razón

Prevención

Sergio Escudero, educador social y pedagogo, con experiencia en intervención con chavales con conductas de violencia filio-parental desde hace más de 20 años, pone el foco, por su parte, en la importancia de la prevención para evitar que los casos se cronifiquen en el tiempo y que la intensidad de la violencia vaya en aumento.

“Los sentimientos que alberga una familia cuando se enfrenta a una situación de este tipo son de vergüenza, culpa o aislamiento y eso se traduce en no querer contar ni exponer nunca lo que sucede al exterior, por lo que el conflicto casi siempre se encuentra en la intimidad del seno familiar”, señala. Por ello, apunta a la prevención y a actuar en cuanto se detectan los primeros síntomas como la mejor herramienta frente a un problema “que afecta también a todo el sistema”.

Escudero señala que la mayoría de los que atiende han pasado antes por otros lugares donde s eles ha intentado ayudar, aunque asegura que no existe un retrato robot o perfil del menor que maltrata a sus familiares más cercanos. Si bien, sí que apunta a una serie de pistas y comportamientos que se repiten en la mayoría, como son los insultos, malas contestaciones, gritos o amenazas, además de la falta de respeto a la autoridad y los no acatamientos de las órdenes, además de la ausencia de interés en estudiar, el abuso del tiempo de ocio e incluso el robo de dinero o de la tarjeta de crédito para hacer compras. También las drogas y el alcohol, ya en adolescentes, están detrás de muchos casos.

Si bien, este experto en violencia filio parental por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla sí que asegura que en los últimos tiempos han detectado que se está equilibrando el número de casos entre chicos y chicas y que la edad de inicio se da entre los 12 y 14 años. Y aunque coincide con Sofía Mata en la “alta correlación” existente entre esta violencia filio parental y el bullyng, por lo que llama a trabajar en sintonía con los colegios e institutos para identificar a tiempo estos comportamientos, asegura que estas conductas violentas de los menores en casa no tiene por qué extenderse a otros ámbitos, como el educativo o el de sus relaciones comunitarias.

Síndrome del Emperador

En la mayoría de los casos no se trata de menores mal educados ni de adolescentes rebeldes, sino de niños que desde pequeños tienen un poder desmesurado en su casa y lo usan contra todo aquél al que ven que pueden llegar a dominar y que no se cura tampoco con el paso del tiempo. Es lo que se denomina el síndrome del Emperador, conocido también como el del niño rey o el del niño tirano. De hecho, cuenta Sofía Mata que en la asociación atienden a personas que ahora tienen 50 años que han seguido agrediendo a sus progenitores y luego a sus parejas “porque no saben conseguir las cosas de otra manera” y que ahora son padres.

Tanto Sergio como Sofía defienden la importancia de que haya diálogo en casa, pero advierten de que tampoco conviene abusar de la democracia en la familia, “porque se hay varios hijos se suelen perder las votaciones”, y apelan a la necesidad de que los padres pongan limites a sus hijos. “No es bueno que haya padres autoritarios porque provocan también una reacción en los hijos, ni tampoco padres permisivos en todo o los denominados helicópteros, que están siempre debajo del ala de los padres y no les dejan hacer nada. “Como todo en la vida en el equilibrio está la virtud”, señala Sofía.

Sergio explica que en gran parte de los casos que trata hay un denominador común, y es la respuesta que dan a la pregunta de por qué actúan así contra sus familias: “La mayoría contestan que lo hacen porque se lo merecen ya que no les han protegido”.

“Un hijo lo perdona todo menos que no le protejan”, asegura este educador social, mientras explica que en sus charlas con los jóvenes intenta, de forma pedagógica y educativa, estar tiempo con ellos y su familia, pasear o tomar algo para crear un vínculo con el que poder solución al problema.

La abogada Sofía Mata, durante una de las charlas telemáticas
La abogada Sofía Mata, durante una de las charlas telemáticas FOTO: Stop Violencia Filio parental La Razón

“No somos un gabinete de psicología que trabaja en un despacho, sino que salimos a la calle y tratamos de dar orientaciones pedagógicas a toda la familia porque el conflicto les afecta a todos”, apunta por su parte Sofía, quien defiende también la confidencialidad con la que trabajan para proteger siempre al menor y se postulan como recurso para ayudar a las administraciones y la sociedad en general puesto que este problema afecta mucho a los padres en el ámbito laboral también. “Ante un conflicto familiar nunca hablamos de víctimas ni de verdugos; cada familia es un mundo y hay que ver caso por caso”, señala la abogada, quien llama a las administraciones públicas y a las empresas a apostar por la prevención también.

Lo que han detectado también en esta asociación es que a raíz de la pandemia y del tiempo pasado en casa debido al confinamiento se han acelerado las conductas violentas de hijos a padres.

Imagen del caso práctico "Carmen", donde el actor vallisoletano Luis Miguel García interpreta el papel de padre que acude a orientación y nos relata la problemática que vive su familia
Imagen del caso práctico "Carmen", donde el actor vallisoletano Luis Miguel García interpreta el papel de padre que acude a orientación y nos relata la problemática que vive su familia FOTO: Stop Violencia Filioparental La Razón

Y respecto a la futura ley de violencia intrafamiliar en la que trabajan PP y Vox como socios del Gobierno de Castilla y León, Sofía cuenta que cualquier iniciativa o norma que ayude a intentar paliar la violencia familiar les parece bien y es bienvenida, aunque pide esperar a conocer a fondo la ley antes de opinar. Si bien, sí que deja claro que lo importante es que esa norma apoye la prevención y que, en el caso de que se cronifique un problema, haya circuitos “claros y ágiles” para poder dar una respuesta “efectiva”.