La Generalitat prevé reforzar las “embajadas” pese a la crisis sanitaria

El conseller de Exteriores defiende la necesidad de las delegaciones para “explicarse al mundo”

“No habrá recortes”. De esta manera, tajante, Quim Torra cerraba la puerta recientemente a cualquier tijeretazo en el ámbito público. Tanto es así que la Generalitat no tiene pensado recortar en las “embajadas”, la red de delegaciones catalanas en el exterior, sino que prevé reforzar su presencia ni el propio president tampoco parece dispuesto a optar por una reducción simbólica de sueldos de los miembros del Govern -como gesto de cara a la opinión pública-.

El diputado del PP, Daniel Serrano, ha pedido suprimir la conselleria de Exteriores de la Generalitat para liberar el gasto que genera y destinarlo a la lucha contra la Covid-19 y sus consecuencias. Tal y como ha expresado Serrano, el departamento tiene ahora atribuidas funciones “innecesarias”: a su juicio, la transparencia se “podría gestionar” desde otra área tras recordar los “motivos” por los que accedió al cargo, en alusión a que su antecesor en el cargo dimitió por ocultar un caso de acoso sexual en la Generalitat; las relaciones institucionales de la Generalitat las lidera “Puigdemont desde Waterloo”; y, la estructura en el exterior –constituido por 15 delegaciones- es “innecesaria y costoso”.

“No solo no libera gasto, sino que genera más gasto superfluo”, ha asegurado Serrano, quien ha recriminado que se haya nombrado a un adjunto al delegado de la Generalitat en Bruselas. “En estos momentos no puede ser conseller porque hay otras prioridades y aproveche la relación franca y sincera que hay con sus socios de Govern y diga al señor Torra que prescinda de su conselleria”, ha reclamado durante la sesión de control al Govern celebrada esta mañana en el Parlament.

Sin embargo, el conseller de Exteriores, Bernat Solè, ha replicado que durante la crisis sanitaria las “embajadas” se han confirmado “como un referente para los catalanes” y, por este motivo, seguirán “reforzando la presencia en el exterior del país”. “Necesitamos estar conectados y explicarnos al mundo”, ha afirmado, tras señalar que gracias a la red exterior” de la Generalitat han podido regresar a casa 2.500 catalanes. Serrano, sin embargo, ha asegurado que esa es una función que podría desarrollarse desde Cataluña porque ha consistido “en encontrar transporte aéreo a los catalanes en el exterior”.

La conselleria de Exteriores, que el independentismo siempre ha usado como arma para tratar de proyectar al mundo aunque con mínimo éxito, ha ido creciendo en los últimos años, tanto en número de delegaciones –ahora hay 15-, como en presupuesto: para 2020, serán 76 millones de euros –en las últimas cuentas aprobadas (2017) la cifra proyectada eran 65 millones-. En este sentido, el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha dicho también esta mañana que no se reducirá el gasto de ninguna conselleria.

Tampoco Torra tiene previsto hacer recortes sobre los sueldos de los consellers o altos cargos del Govern. La portavoz de la Generalitat, Meritxell Budó, ya consideró hace unas semanas que medidas de este tipo son “populistas” y el martes, nuevamente, aseguró que no es una cuestión que se haya abordado en el ejecutivo catalán porque se trata de no hacer “ningún tipo de recorte”, aunque también precisó, más tarde, de que en función de las necesidades se irán tomando las decisiones. “Todo está abierto", aseguró, sin dar concreciones. “Ahora necesitamos liquidez del Estado y la flexibilización del objetivo de déficit. En eso estamos centrados ahora”, agregó.

En un momento de máxima sensibilidad por las consecuencias económicas que está generando la crisis del coronavirus -en Cataluña se han presentado 97.311 expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) que afectan a un total de 716.878 trabajadores, según datos de ayer de la Generalitat-, este tipo de gestos de los políticos parecen sucederse. En este sentido, los diputados del Parlament ya acordaron donar un 25% del sueldo de abril a entidades vinculadas a la lucha de los efectos del coronavirus y, este semana, el presidente de la cámara catalana, Roger Torrent, ha propuesto que los parlamentarios también renuncien al incremento salarial del 1,1% de este año.