JxCat inicia la batalla interna para suceder a Puigdemont como candidato a la Generalitat

Laura Borràs y Damià Calvet dan el paso y anuncian su voluntad de aspirar a ser cabeza de lista

Una vez culminado el proceso congresual -iniciado el 25 de julio y concluido el 3 de octubre- y fijado el horizonte electoral -14 de febrero-, el nuevo partido de Carles Puigdemont (JxCat) ha dado el pistoletazo de salida a la elección del candidato a la Generalitat. De momento, dos dirigentes han dado el paso y han anunciado su voluntad de aspirar a ser cabeza de lista, aunque el elenco podría ampliarse: se decidirá, en todo caso, en un proceso de primarias previsto en noviembre.

Laura Borràs y Damià Calvet son los dirigentes que han mostrado predisposición a liderar la candidatura de JxCat. Borràs cuenta con el respaldo y afinidad del expresident Quim Torra, pero, sobre todo, ha demostrado una importante sintonía con las bases del independentismo: desde que irrumpiera en la primera línea política como consellera de Cultura, ha ganado notoriedad a velocidad de crucero y se ha convertido en uno de los principales referentes del espacio político de Puigdemont -fue la cuarta más votada en la elecciones de los cargos internos de JxCat-.

Su experiencia política ha dado una marcha más gracias a su marcha a Madrid, al Congreso de los Diputados. Cuando todas las encuestas proyectaban una debacle para JxCat en las elecciones generales, Borràs consiguió -por dos veces- salvar los muebles, pese a la derrota frente a Esquerra. Desde la cámara baja ha continuado ganando proyección pública. Su mayor inconveniente -aunque también puede convertirse en una baza en función de cómo lo gestione y el relato que se imponga, algo que, de momento, está logrando- es la imputación por presuntas irregularidades cometidas cuando dirigía la Institución de las Letras Catalanas.

Frente a Borràs, que representa un perfil más político, más independiente -ha aterrizado ahora en política- y una línea independentista más radical, está Calvet, actual conseller de Territorio, un perfil mucho más técnico, de gestión, más proclive al diálogo con el Estado y con una extensa trayectoria política en Convergència -se afilió a los 16 años a las juventudes (JNC) y ahora tiene 52 años-. Calvet empezó en la política municipal en el Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú en 1999 -luego pasó por Sant Cugat- y, en paralelo, fue escalando posiciones en el departamento de Territorio, al que entró en 1997.

Pese a que Borràs tiene más tirón entre las bases -Calvet es menos conocido-, el conseller puede encajar mejor en la nueva etapa política que ha abierto la crisis del coronavirus. Como reflejó una reciente encuesta del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat -CIS catalán-, los catalanes priorizan ahora la gestión al “procés”. En este marco, un perfil como el de Calvet para gestionar el “mientras tanto” -en alusión a la autonomía- puede tener mejor cabida. De hecho, en este sentido, Calvet se ha proyectado como un candidato con voluntad de aportar “una determinada manera de pensar el país, tanto desde el punto de vista nacional como de gestión cotidiana y de agenda modernizadora”, según ha expuesto en una entrevista en “Regió 7” en las últimas horas.

Además de Borràs y Calvet, que nunca han ocultado su voluntad por ser candidatos -tanto para ir como número 1 de la lista como de número dos si Puigdemont se presenta (no sería el candidato efectivo porque su plan es permanecer como eurodiputado)- y se han postulado en los últimos días, suenan otros posibles candidatos. Entre ellos, principalmente, Elsa Artadi -que ha tomado mucho peso en el partido y comparece en rueda de prensa cada lunes-, aunque ella se autodescartó y aseguró que su voluntad es continuar en el Ayuntamiento de Barcelona -su perfil también podría encajar en el nuevo contexto político-.

También el conseller de Políticas Digitales, Jordi Puigneró, que tiene afinidad con Puigdemont, aunque ha ido perdiendo fuerza. Algo similar ha ocurrido con el empresario y presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Joan Canadell, quien también cogió vuelo como hipotético aspirante, pero, poco a poco, va alejándose. Canadell, como Borràs, también tiene bastante popularidad entre las bases del independentismo, aunque no forma parte de JxCat.

En cualquier caso, por ahora tan solo han dado el paso Calvet y Borràs y serán las urnas quien decidan quién sucede a Puigdemont como candidato a la Generalitat, tras su victoria in extremis en las elecciones del 21 de diciembre de 2017.