Esquerra suspende al concejal al que la Guardia Civil le incautó 38.000 euros en efectivo

El partido republicano pide la dimisión y expedienta a su edil en el Ayuntamiento de Cabrera de Mar

GRAFCAT3609. CABRERA DE MAR (BARCELONA), 28/10/2020.- Agentes de la Guardia Civil durante el registro en el ayuntamiento de Cabrera de Mar en el marco de una investigación judicial.Andreu DalmauEFE

El president en funciones y próximo candidato de Esquerra, Pere Aragonès, evitó poner ayer la mano en el fuego ante las crecientes sospechas de mala praxis en la administración pública que envuelven a su partido y hoy han tomado cartas en el asunto de manera rotunda. ERC ha informado esta tarde que ha abierto un expediente y ha suspendido de militancia de forma cautelar al primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Cabrera de Mar (Barcelona), Enric Mir, y le ha pedido que abandone su acta después de que la Guardia Civil se incautara de 38.000 euros en su despacho en el marco de la “operación Vóljov”, que se saldó la semana pasada con la detención de 21 políticos y empresarios independentistas y 31 registros.

Mir, lejos de atrincherarse en el cargo, ha presentado ya su dimisión y ha aducido que ese dinero corresponde “a una operación de una venta particular” de una vivienda propia “y estaban destinados a la adquisición de otro inmueble el día 29 de octubre”. En este sentido, ha negado que el dinero tenga relación con las acusaciones de presunto delito prevaricación urbanística.

Los republicanos han explicado que han abierto diversos expedientes informativos para verificar la verosimilitud de las acusaciones hechas públicas a raíz de la investigación judicial abierta por el titular del juzgado de instrucción 1 de Barcelona, que instó la operación de la Guardia Civil y que indaga sobre posibles delitos de corrupción -entre ellos, el desvío de fondos públicos-. Esquerra concluye que se ha podido “corroborar que no se ha producido ningún delito, irregularidad ni trato de favor en la gestión urbanística”. “El mismo ayuntamiento de Cabrera de Mar se ha manifestado en términos coincidentes”, ha añadido.

Si bien, fruto de ese registro, la Guardia Civil dio con los 38.000 euros en el despacho del concejal republicano. “Las investigaciones vinculadas a los expedientes informativos abiertos por Esquerra constatan que este hecho obedece a un comportamiento de la esfera privada del señor Mir y no guarda ninguna relación con su actuación como edil o militante. No obstante, este comportamiento es del todo incompatible con los valores republicanos que defendemos tanto en el partido como en el grupo municipal de Cabrera de Mar”, agrega.

Si bien, Esquerra también aprovecha para cargar contra la “operación Volhov”, que considera que “no es más que una nueva ofensiva del Estado con la clara intención política de desgastar al independentismo, haciendo un uso impropio del aparato judicial, con una base indiciaria deficiente, para atacar a los adversarios políticos”.

Lo cierto es que los hechos que han empezado a trascender de la operación de la Guardia Civil comprometen a Esquerra, un partido que siempre ha reivindicado que en sus 80 años de historia nunca ha tenido ningún problema de corrupción. Es más, de hecho, una concejal de su partido contribuyó a destapar el caso del 3% de Convergència.

En el caso de Cabrera de Mar, la Guardia Civil descubrió, en el curso de la investigación de un presunto desvío de fondos públicos, un supuesto delito de prevaricación en la recalificación de terrenos rústicos para la construcción de un centro de negocios, un restaurante y una escuela concertada en el mismo municipio. Además, la Benemérita constató que se habían adjudicado obras por procedimientos no reglados, irregularidades por parte de la conselleria de Educació (en manos de ERC) en la concesión del concierto de la escuela y la modificación irregular del terreno de rústico a urbanizable.