Primera vacuna en enero; segunda dosis, en febrero, y primeros 300.000 inmunizados, en marzo

La reapertura llega con una velocidad de transmisión estable en 0,78 y el número de nuevos contagios a la baja

Unos turistas reestrenan una terraza el primer día de reapertura de la restauración tras 40 días de restricciones para frenar la covid. (AP Photo/Emilio Morenatti)
Unos turistas reestrenan una terraza el primer día de reapertura de la restauración tras 40 días de restricciones para frenar la covid. (AP Photo/Emilio Morenatti)Emilio MorenattiAP

Casi diez meses después de que el virus de la Covid-19 trastocara la rutina de millones de personas, empieza a vislumbrarse luz al final del túnel. Los anuncios de laboratorios farmacéuticos informando de que han dado con una vacuna eficaz se suceden. Y los gobiernos ya trazan estrategias para empezar a inmunizar a la población. Pedro Sánchez expuso este domingo las líneas maestras de su plan de vacunación. Y esta mañana, en su primera entrevista tras superar la Covid-19, en “El Món” de Rac1, el secretario de Salud Pública de Generalitat, Josep Maria Argimón, ha concretado algunos detalles sobre cómo y cuándo se vacunarán los catalanes.

La Comisión Europea es la que se encarga de repartir las dosis a los países miembros. De momento, ha cerrado contratos con cinco farmacéuticas (AstraZeneca, Sanofi-GSK, Janssen, BioNTech-Pfizer y CureVac) para adquirir por adelantado 1.225 millones de dosis y 580 millones en reserva. A España, por el peso de su población, le corresponde un 10%. Y a Cataluña, un 17% de ese 10%, que en números se traduce en 350.000 dosis. Todo indica que las primeras vacunas que se darán serán las de BioNTech-Pfizer, que son las que están más avanzadas. Como su efectividad se logra en dos pinchazos, las primeras 350.000 dosis que lleguen servirán para inmunizar a 175.000 personas. Las primeras dosis se administrarán en enero; la segunda vacuna se pondrá 28 días después, en febrero, y en marzo, Cataluña podría tener ya a 300.000 personas inmunizadas, ha resumido Argimón. Un matiz: entre el primer y el segundo pinchazo la persona no se inmuniza nada, hay que dar dos dosis para conseguir que la vacuna tenga efecto. El doctor Argimon estima que al acabar el verano, el 70% de la población catalana podría estar vacunada.

¿Quiénes serán los primeros en recibir la vacuna?

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud acordará una estrategia única de vacunación. Pero la consellera de Salut, Alba Vergés, ha concretado en el tradicional contacto informativo de los lunes que se empezará por vacunar a los grupos de riesgo y a los sanitarios.

El departamento de Salut tiene a un grupo trabajando en la estrategia de vacunación. El punto de partida coincide con el informe que ha publicado hoy el Grupo Colaborativo Multidisciplinar para el Seguimiento Científico de la COVID-19 (GCMSC), una plataforma independiente de científicos promovida conjuntamente por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación “la Caixa”, y el Colegio de Médicos de Barcelona (COMB), con la colaboración de la Asociación Catalana de Centros de Investigación (ACER). Este informe adapta a Cataluña y España la propuesta de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ambos coinciden en que entre los primeros grupos que deben vacunarse están el personal sanitario y las personas que trabajan en residencias de ancianos. En este grupo también entraría el personal de primeros auxilios, como bomberos o policías. En el caso de los sanitarios, se empezará por vacunar a los profesionales de la atención primaria y a los que están en primera línea de la Covid-19.

Otro grupo prioritario son las personas vulnerables. Primero, los mayores de 80 años, priorizando a aquellos que están en residencias. Y cuando la disponibilidad de dosis de vacunas sea mayor, se vacunaría al resto de colectivos más susceptibles de enfermar gravemente: personas de entre 65 y 79 años de edad o con enfermedades crónicas de riesgo como la diabetes de tipo 2, enfermedades pulmonares o cardiovasculares, u obesidad.

El siguiente colectivo prioritario son las personas que prestan servicios esenciales a la población y están particularmente expuestas al virus ­–incluyendo personal de transporte público, personal educativo, personas que trabajan en el sector de la alimentación, etc.– y a personas institucionalizadas en lugares donde la capacidad de aislamiento es limitada, como prisiones y centros de refugiados, así como a migrantes y otras personas en riesgo de exclusión social.

El departamento de Sañut trabaja con un grupo los detalles del plan. La vacuna de Pfizer tiene una condiciones que dificultan su distribución y manejo: se conserva a 80 grados bajo cero y requerirá equipos móviles con experiencia.

Gestionar la incertidumbre

Las personas que han pasado la covid no serán las últimas de la lista porque no se sabe cuánto dura la inmunidad. “Aún sabemos poco de este virus”, ha admitido Argimon, que reconoce que una de las cosas más difíciles de su trabajo es “gestionar la incertidumbre”.

Aunque no es partidario de que la vacuna sea obligatoria, admite que lo ideal sería llegar a un 70% de vacunación. Como secretario de Salut Pública, más que las personas que dudan de la nueva vacuna, le preocupa los antivacunas que renuncian a inmunizarse de enfermedades que estaban erradicadas en Europa como el sarampión.

Los próximos siete días mejorarán los datos epidemiológicos

Argimón ha ofrecido esta entrevista coincidiendo con la reapertura de bares, restaurantes y otros servicios después de entre 40 días y un mes cerrados para contener la covid. En las últimas horas, el riesgo de rebrote ha caído hasta 293, la velocidad de transmisión sube un par de décimas hasta 0,78 y la incidencia acumulada en los últimos 14 días es de 400. Además, han ingresado 32 pacientes. En los hospitales, hay 2.117 enfermos de covid, 514 en la UCI. El doctor Argimón no ha dado importancia a esta treintena de ingresos más ni a este levísimo aumento de la velocidad de transmisión. “Hay que mirar los datos acumulados en la últimas semana”, ha insistido. Aunque hacer predicciones, dice que “es complicado”, esta semana augura que los datos mejorarán y más allá, no lo sabe, pero su departamento ya trabaja con que pueda haber alguna subida leve. El objetivo es que la Rt se mantenga por debajo de 0,8. Argimón ha hecho un llamamiento a la responsabilidad individual y ha recordado que el plan de reapertura avanzará si los números acompañan.

“Creo que lo mejor que tiene este plan de reapertura es que pasamos de fase si los números acompañan”, ha recordado.

Vuelven los cribados masivos

Para acompañar la desescalada, el departamento de Salut ha reactivado los cribados masivos. En los próximos días se harán en seis municipios del área metropolitana de Barcelona: Badalona, Mataró, Santa Coloma de Gramenet, Sabadell, La Llagosta y Mollet del Vallès. Las pruebas, que se harán mediante PCR o test de antígeno rápido, van dirigidas a la población asintomática mayor de 16 años y se alargarán una semana.

En el caso de La Llagosta y Mollet, donde las pruebas estarán a cargo del personal del Banco de Sangre y Tejidos, se ha convocado a toda la población, pero en el resto de municipios el cribado se centrará solamente en algunas áreas básicas de salud.

Argimón ha reconocido que esta Navidad será diferente, pero se atreve a predecir que “el verano de 2021 será mejor que el de 2020, porque tendremos bastante gente vacunada”. En un futuro, cree que el virus se irá acomodando en nuestro entorno y que puede llegar a convertirse en un virus estacional, como la gripe A, otro coronavirus.

“Hay demasiada polifonía en el Govern”

El doctor Argimón se ha permitido contar alguna anécdota y dar un pequeño tirón de orejas al gobierno catalán. La anécdota sucedió este fin de semana, cuando se quedó sin papel higiénico en casa y en la cola de un establecimiento de 24 horas, varios ciudadanos se le acercaron para preguntarle si avistaba un confinamiento como el de marzo en breve. La respuesta es “no”, sólo se había quedado sin papel higiénico. Y el toque de atención que ha dado al gobierno catalán es que “hay demasiada polifonía”. Argimón es partidario de separar la información política de la información técnica y científica.

También ha recordado un dato, si Cataluña hubiera tenido la misma mortalidad que Madrid, tendría 6.000 fallecidos más.