“Es como si cada día en España se estrellara un avión Airbus 320″

Médicos de los hospitales de Barcelona lanzan un manifiesto para alertar de un tsunami “letal” si no se hacen sacrificios en Navidad

Un mujer enciende una vela en la iglesia de Sant Jaume de Barcelona. REUTERS/Nacho Doce
Un mujer enciende una vela en la iglesia de Sant Jaume de Barcelona. REUTERS/Nacho Doce FOTO: NACHO DOCE REUTERS

Médicos de los cuatro principales hospitales de Barcelona -Clínic, Vall d’Hebron, Hospital del Mar y Sant Pau- han publicado esta medianoche un manifiesto dirigido a la población donde piden un “sacrificio” durante las fiestas de Navidad para evitar que la tercera ola se convierta en un tsunami letal. Los hospitales han vivido esta segunda ola de la pandemia como si cada día en España se estrellase un avión tipo Airbus 320 -los mejores días- o un Boeing 747 -los peores días-. “Si escucháramos cada día una noticia como esta seguro que nos estremecería”, reflexionan en el escrito que han titulado “Viendo la luz en la salida del túnel, pero con prudencia y con necesidad del máximo rigor del colectivo”. Esta comparación ayuda a no perder la perspectiva de los números que cada día publica el Ministerio de Sanidad.

En el parte de los últimos días, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, ha notificado 195 fallecidos por coronavirus, 80, 96, 126. Son menos que hace un mes cuando España estaba sumida en la segunda ola de la pandemia y registraba una media de doscientos y pico fallecidos por coronavirus cada día, incluso de 537 el 23 de noviembre.

Reapertura anticipada

El país empezó la desescalada, pese a que los hospitales no habían dado por superada la segunda ola. Cataluña tenía previsto iniciar el plan de reapertura cuando en las unidades de cuidados intensivos hubiera 300 pacientes ingresados, pero nunca se llegó a esa cifra. En estos momentos, hay 345 enfermos graves con Covid-19 en la UCI y la curva epidemiológica vuelve a subir. En las últimas horas, han ingresado 56 personas por coronavirus y hay 1.532 pacientes en los hospitales catalanes. La velocidad de transmisión se eleva hasta 1,34 y un día más se han notificado más de 2.000 positivos.

Todo apunta a que la pandemia tiende a empeorar. La Generalitat ya ha anunciado que habrá que dar pasos atrás en el plan de reapertura, tomar decisiones «sí o sí» y aplicar restricciones a las puertas de las fiestas.

En el manifiesto, que firman 46 médicos de reconocida trayectoria, como el doctor Josep Tabernero, jefe del Servicio de Oncología Médica de Vall d’Hebron; el doctor Aleix Prat, jefe del Servicio de Oncología Médica del Clínic, o Elena Carreras, jefa del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Vall d’Hebron, los profesionales hacen un llamamiento a la población para que la tercera ola no se convierta en un tsunami. Insisten en que medidas como la distancia física y el uso continuo de la mascarilla fuera del ámbito familiar (del grupo burbuja) son imprescindibles para evitar la diseminación del virus y animan a no bajar la guardia.

Los daños colaterales de la Covid-19

La mayoría de los firmantes no están relacionados directamente con la Covid-19, pero alertan del peligro de que llegue un alud de enfermos porque tendrían que volver a desprogramar otras actividades como sucedió en marzo. Se habla poco de los daños colaterales de la pandemia. “En lo que llevamos de año, hemos diagnosticado un 15% de enfermos con cáncer y hemos atendido un 40% menos de primeras visitas de enfermedades mentales”, advierten. También alertan de que hacía años que no veían ictus e infartos cardíacos tan graves. Apuntan a varias causas, los enfermos tienen miedo a acercarse a su centro de atención primaria o a las urgencias hospitalarias, tanto por el virus como por no molestar. Muchos subestiman los síntomas, pero también recuerdan que durante la primera ola, el 90% de la atención hospitalaria se dedicó a atender una sola enfermedad: la Covid-19.

En la segunda ola, se ha conseguido preservar la actividad sanitaria no relacionada con el nuevo coronavirus, pero el sistema sanitario ya estaba tensionado antes de la llegada de la pandemia y no pueden garantizar que en una tercera ola puedan asistir a todos los enfermos.

Un contexto económico como el final de las guerras europeas

Animan a la población a vacunarse para conseguir cuanto antes mejor la inmunidad comunitaria, pero hasta entonces, el departamento de Salut sopesa que después de verano podría estar vacunado el 70% de la población, los médicos piden un esfuerzo a la población. Son conscientes de que la ciudadanía afronta la tercera ola cansada por el desgaste que implica limitar la movilidad y la socialización. También de que las pérdidas económicas y el contexto de crisis social que vive el país no se recuerda desde el final de las guerras europeas del siglo pasado. Pero los profesionales sanitarios también están agotados y creen que la única manera de salir de esta crisis es hacer un sacrificio estas Navidades. “Salir o volver a meterse dentro del túnel, dependerá en gran parte de cómo afrontemos los meses que nos quedan con espíritu de sacrificio para cumplir con las medidas de protección, distancia, responsabilidad social y la vacunación adecuada”, insisten.

“Nos hemos de tomar muy en serio las recomendaciones epidemiológicas y sanitarias que sean más adecuadas para que el impacto de la tercera ola sea el menor posible, tanto en los enfermos de Covid-19 como en pacientes de otras patologías que precisan de un diagnóstico y un tratamiento adecuado”, advierten.