Economía

La “guerra del taxi” contra Uber arranca con una marcha lenta por Barcelona

Los sindicatos aseguran que las movilizaciones no cesarán hasta que la multinacional abandone la ciudad

Más de 3.000 taxistas, según Elite Taxi, participan en una marcha lenta por Barcelona para protestar contra el retorno de Uber en la ciudad. La manifestación, convocada por este sindicato, ha empezado a las 10 h en la plaza Maria Cristina y ha discurrido por Gran Vía y plaza Cataluña, hasta llegar a la sede de Fomento del Trabajo, en la Via Laietana. Se han detenido unos instantes para lanzar billetes con la cara del presidente de la entidad, Josep Sánchez Llibre, en los que se podía leer “Fomento del Trabajo precario”. La intención de los taxistas es llegar hasta el Parlament de Cataluña.

Antes de comenzar la marcha, el portavoz de Elite Taxi, Tito Álvarez, ha asegurado que no detendrán las movilizaciones hasta que Uber se vaya de la ciudad. Los taxistas se quejan de la presencia de la multinacional estadounidense en la ciudad y dicen que quiere poner fin a la regulación pública de los precios del taxi como servicio público. De momento, Uber funciona como aplicación móvil que pone en contacto usuarios y taxis. Ofrece un servicio de transporte con taxímetro, en espera de que el Instituto Metropolitano del Taxi (IMET) le autorice a aplicar la tarifa T3, con un precio cerrado por carrera.

De hecho, el IMET ya ha avisado Uber que no puede operar hasta que tenga la autorización para que, en caso contrario, está incumpliendo la normativa, que le obliga a ofrecer la T3. Y ha advertido a los taxistas que operen a través de la aplicación que pueden ser sancionados con multas de hasta 1.250 euros.

Uber ha vuelto a Barcelona después de marcharse en febrero de 2019. La empresa consideró que era inviable operar con las condiciones que establecía el decreto de licencias VTC aprobado por la Generalitat. Ahora, ha vuelto como plataforma intermediaria entre usuarios y taxis. De momento, funciona con un servicio de 350 taxis, como está haciendo en Madrid.

La compañía, por su parte, ha pedido a las autoridades catalanas que tomen medidas para frenar “la campaña de intimidación” que, asegura, están llevando a cabo sectores de taxista. La empresa ha apuntado que esta campaña está provocando que “muchos taxistas tengan miedo de salir a trabajar” y ha explicado que desde su vuelta, el pasado martes, han recibido más de 10.000 peticiones de viajes en la ciudad. Uber ha asegurado que el Institut Metropolità del Taxi (IMET) les ha reclamado más documentación, que será remitida en los próximos días, y ha insistido en la legalidad de su servicio.