Illa se revuelve: “¡Ya basta de desprestigiar la presidencia de la Generalitat!”

El socialista insiste en reclamar un “paso al lado” a Pere Aragonès y pide apoyo para un Govern de izquierdas liderado por el PSC, “el partido que ganó las elecciones”

Salvador Illa en Tarragona
Salvador Illa en TarragonaPSCPSC

Salvador Illa prosigue con su estrategia de desgastar al independentismo y denunciar sus luchas internas en plena pandemia, con varias urgencias sanitarias y sociales por resolver y tras dos meses y medio de las elecciones del 14 de febrero. El líder socialista ha aprovechado el ultimátum fallido del 1 de mayo fijado por ERC con el objetivo de forzar la investidura para denunciar el “cuarto fracaso consecutivo” de Aragonès: la inhabilitación de Quim Torra que abrió un periodo de interinidad que aún perdura, los dos intentos fallidos de investidura y la presión estéril a JxCat. “Ya basta de desprestigiar la institución de la presidencia de la Generalitat”, ha clamado tras una visita a Tarragona.

“Cuando más necesitamos en Cataluña un gobierno con plena capacidad de actuación, más irrelevante, más inoperante y más ausente tenemos a la Generalitat de Cataluña”, ha lamentado Illa en referencia a la delicada situación actual, en plena desescalada y con una economía herida por las restricciones de la pandemia. En este sentido, el socialista ha vuelto a reclamar al independentismo, y en especial a Esquerra, que dé un “paso al lado”, se aparte de la carrera por presidir el Govern y facilite de forma externa y con una abstención una hipotética investidura del líder del PSC.

“Si no son capaces de ponerse de acuerdo, que den un paso al lado y que dejen que aquellos que ganamos las elecciones podamos optar a la investidura para articular un gobierno de izquierdas. Hay una mayoría de izquierdas en el Parlament de Cataluña que puede atender a las necesidades que una vez más hemos constatado hoy visitando estos barrios”, ha insistido el exministro de Sanidad.

Pisar la “Cataluña real”, la estrategia del PSC

Salvador Illa y el PSC llevan gestionando el post 14-F con varios actos en el territorio de marcado acento económico y social. Este fin de semana ha visitado la zona de Tarragona y los barrios de Bonavista y Camp Clar de Tarragona, donde los socialistas gozan de una importante implantación.

En este “tour” por la “Cataluña real”, el exmisnitro también se ha desplazado hasta Mollet, en la zona del Vallès, perteneciente al llamado “cinturón rojo” metropolitano. Sus primeras visitas fueron a Torre Baró, en Barcelona, y Vila-Roja y Font de la Pólvora, en Girona, unos barrios donde ganó el PSC, pero donde Vox obtuvo notables porcentajes de voto. «Me es muy útil pisar barrios (...) esto permite escuchar a la gente, saber qué les preocupa e intentar ayudar a resolver sus problemas. Y es quizá la mejor forma de vencer a los populismos y evitar que calen todavía más profundo», explicó entonces a Efe.

Y es que, aunque el PSC no renuncia a que Illa sea president si ERC y Junts no logran ponerse de acuerdo para gobernar, los socialistas ya están planeando un Govern en la sombra, una especie de comité con varios dirigentes asignados a las respectivas áreas de poder de un hipotético Ejecutivo que marque de cerca la labor que se lleve a cabo en el Palau de la Generalitat.