Órdago de Esquerra a Puigdemont: anuncia que gobernará en solitario ante el bloqueo de JxCat

Pere Aragonès se presentará a una investidura sin pacto con los posconvergentes

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Tras 83 días de negociaciones -desde el pasado 14 de febrero que se celebraron las elecciones-, no ha habido acuerdo entre Esquerra y JxCat y la paciencia se ha agotado para los republicanos. Así, han anunciado esta mañana que tirarán adelante y formarán un gobierno en solitario sin esperar a un pacto con el partido de Carles Puigdemont.

Lo cierto es que el Govern lleva en funciones desde el pasado 28 de septiembre cuando fue inhabilitado Quim Torra y las negociaciones se estaban envenenando y, como consecuencia de ello, el riesgo de una repetición electoral ha empezado a sobrevolar con más fuerza en Cataluña. Los partidos tienen hasta el 26 de mayo para lograr una investidura: superada esa fecha, se repetirían elecciones de forma automática.

¿Cómo queda la situación ahora? Aragonès ha informado que aspira a que la presidenta del Parlament, Laura Borràs, convoque una ronda de consultas y un pleno de investidura lo más pronto posible -si puede ser esta semana, mejor, según ha dicho- y que espera contar con los votos de JxCat ya que el partido posconvergente ha trasladado en diversas ocasiones que si no era posible el pacto, cederían sus votos para que hubiera president.

El candidato de ERC ha advertido de que este paso dado hoy “no es una táctica negociadora” sino una decisión en firme y, por tanto, la intención es iniciar la legislatura gobernando en solitario, pero mantener las negociaciones con JxCat para que se incorporen al ejecutivo más adelante. Aragonès también ha dicho que espera contar con el apoyo de la CUP y los Comunes, partidos con los que sigue conversando.

“Después de 83 días, hemos visto que no hay predisposición para superar las cuestiones que desde el primer día encallan la configuración del nuevo Govern. ERC se ha implicado al máximo, con generosidad y empatía”, ha resumido. “Quedan 18 días para la convocatoria de elecciones y la distancia continúa siendo muy grande”, ha añadido.

Los republicanos plantearon un ultimátum hasta el sábado pasado (1 de mayo). Ese mismo día mantuvieron una reunión en Lledoners en la que participó el propio Aragonès y el hombre fuerte de JxCat, Jordi Sánchez, y pareció que permitió desencallar y acercar el acuerdo. Sin embargo, con el paso de los días se ha ido enturbiando las negociaciones de nuevo hasta el punto de que ayer mismo, Esquerra remitió una propuesta a JxCat sobre la hoja de ruta del “procés” y los posconvergentes han replicado hoy con una contrapropuesta que ha enervado a los republicanos porque consideran que es “volver al punto inicial” de las conversaciones en febrero.

Aragonès, en este sentido, ha querido desmentir el optimismo que reflejó ayer JxCat -proyectaron un acuerdo inminente-. El president en funciones ha dicho que ese “optimismo no encaja con las negociaciones de los últimos días”. “Pese a eso, hablamos (ayer) por teléfono y propuse yo mismo un encuentro que no fue posible”, ha afirmado. “Ha sido imposible avanzar hacia un acuerdo definitivo”, ha dicho.

“La realidad es que JxCat se mantiene inamovible en la misma posición inicial. En 83 días no hemos avanzado en las cuestiones esenciales que siguen bloqueando el entendimiento y el país sufre”, ha asegurado. Y, en este punto, ha fijado sobre todo la vista en el Consell per la República. “El presidente de la Generalitat no puede aceptar tutelas”, ha dicho y ha acusado a JxCat de querer situar este ente presidido por Puigdemont como “espacio de decisión del independentismo” y que decida, entre otras cosas, la relación del Govern con el Estado “en aspectos importantes como la mesa de diálogo” o el sentido del voto de los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados.

“Si en el principal tema de la agenda política hay un órgano que le dice qué tiene que hacer y que no al Govern, esto es una tutela”, ha expuesto y ha explicado que la propuesta que han recibido es que el Consell per la República se reformule en dos meses. “La legitimidad que tenemos nos las dan las elecciones. No se pueden adulterar los resultados electorales”, ha advertido.