El Parlament recula a la fuerza y negociará para eliminar los sueldos a funcionarios que no trabajan

Los partidos obligan a Laura Borràs a dar marcha atrás con una modificación a medias de la polémica norma, que sigue manteniendo los salarios a trabajadores prejubilados

La presidenta del Parlament de Cataluña, Laura Borràs ha presidido esta mañana la reunión de la Mesa del Parlament y de la Junta de Portavoces
La presidenta del Parlament de Cataluña, Laura Borràs ha presidido esta mañana la reunión de la Mesa del Parlament y de la Junta de Portavoces FOTO: Enric Fontcuberta EFE

Cobrar sin trabajar. La polémica ha estallado en el Parlament a cuenta de un controvertido artículo del reglamento -llamado licencia de edad- que permite a funcionarios cobrar su sueldo íntegro hasta los 65 sin necesidad de ir a trabajar en los últimos tres (o cinco, hasta finales de 2021). Un suerte de prejubilación a la carta que cuesta a los catalanes hasta 1,7 millones de euros al año, que ahora la cámara rectificará por obligación y negociará para eliminarla, aunque ni será inmediato ni de forma retroactiva.

El escándalo ha estallado esta semana tras una información avanzada por el diario Ara sobre la existencia de las ya famosas “licencias de edad”, una cláusula que el Parlament habilitó en 2008 bajo la presidencia de Ernest Benach (ERC) y que ha mantenido a lo largo de 13 años.

Y es que a día de hoy, la cámara gasta 1,7 millones de euros anuales -de los 4.000 a más de 10.000 al mes- en sueldos a 21 empleados públicos que no trabajan entre los 60 y los 65 años. Tras estas revelaciones, la propia Laura Borràs (Junts) salió ayer al paso, confirmó la información y aseguró haber revertido la polémica contrapartida a finales del año pasado y por órdenes expresas.

Sin embargo, la letra pequeña de la modificación que defendió Borràs no implica grandes cambios de fondo: la Mesa acordó el 21 de diciembre una reforma de este régimen, por la que los funcionarios del Parlament podían cobrar sin trabajar tres años anteriores a jubilarse, en lugar de cinco, como constaba desde 2008.

Con este pacto, suscrito por todos los partidos integrantes de la Mesa, el régimen especial se mantenía cinco años, pero solo en los últimos tres antes de jubilarse los funcionarios podían dejar de trabajar: en los dos primeros, podían reducir su jornada en un tercio o la mitad, y cuando al llegar al tercero podían decidir seguir trabajando en esas condiciones o acogerse a la exención. El porcentaje del sueldo total a cobrar de este régimen especial depende de los años de servicio prestados, pero es posible cobrar el 100% del mismo si el funcionario ha trabajado durante 29 años en el Parlament.

Y este martes, con Borràs y el Parlament en el ojo del huracán, la Mesa ha reculado a la fuerza y ha acordado por unanimidad trabajar para eliminar el régimen especial que permite a funcionarios de la Cámara seguir cobrando pese a no trabajar, llamado ‘licencia de edad’, han explicado fuentes parlamentarias al terminar la reunión del órgano rector. Un pacto suscrito hace menos de un mes -el 21 de diciembre-, que ahora se busca extinguir tras la polémica levantada y con los partidos argumentando que en la última reunión del año pasado no se entró al detalle de la reforma.

Eso sí, los cambios no serán inmediatos: la Mesa deberá buscar ahora un nuevo pacto con los trabajadores de la cámara, entre los que hay hasta 21 funcionarios acogidos a esta licencia de edad. De hecho, su supresión no tendrá efectos retroactivos si se aprueba, por lo que las personas acogidas a este régimen especial continuarán estándolo.

Sí que se ha pedido un informe a los letrados para conocer exactamente a cuántas se les ha concedido este privilegio -no ejecutado- y cuántas lo han reclamado pero aún están pendientes de la resolución para negociar qué hacer.