Cataluña

Las intenciones de Colau para reducir aún más el uso del coche (y de la moto) en Barcelona

El Ayuntamiento ha presentado su hoja de ruta para reducir un 25% los desplazamientos con vehículo privado

Supermanzana (superilla) de Sant Antoni en Barcelona
Supermanzana (superilla) de Sant Antoni en Barcelona FOTO: Ayuntamiento de Barcelona

Barcelona ya tiene terminado el Plan de movilidad urbana 2024. Es decir, la hoja de ruta para conseguir una movilidad “más sostenible, saludable, feminista y justa” dentro de la ciudad. Dicho de otra manera, perpetuar a persecución del gobierno de Ada Colau al vehículo privado. Se trata de un documento que incluye más de 300 medidas (que se basan en 62 líneas de actuación) para conseguir que en dos años un 82 % de los desplazamientos dentro de Barcelona se hagan a pie, en transporte público o en bicicleta. Ahora el 74%.

En concreto, para conseguir una movilidad más segura y sostenible se pretende incrementar la cuota de los desplazamientos a pie en un 7,5 %, la de transporte público en un 15,7 % y la de la bicicleta en un 129,4 %. A la vez, también se quieren reducir los desplazamientos en vehículo privado en un 25,6 % en relación con el 2018. De esta manera, se conseguiría que un 81,52 % de los desplazamientos se hagan a pie, en transporte público o en bicicleta. El plan prevé dar continuidad y ampliar algunas medidas ya en marcha, como la pacificación de los entornos escolares y la creación de calles con prioridad peatonal, como la futura supermanzana del Eixample: “Los peatones deben ser los protagonistas de las aceras y por tanto debemos bajar los obstáculos, como las motos o los carriles bici, para que los peatones se sientan seguros”, señaló Janet Sanz, teniente de alcalde de Urbanismo.

Sanz también pidió la implicación de otras administraciones para resolver retos de la movilidad metropolitana, en clave de transporte público y de intermodalidad: “Se nos dibuja un horizonte que no será fácil de cumplir. Barcelona está haciendo los deberes para conseguir estos objetivos, pero es necesario que el resto de administraciones también sumen. Es necesaria más inversión en transporte público”, sentenció en referencia a Gobierno y Generalitat.

El plan ve la luz con retraso, debido a la pandemia, pero también del estudio de las 444 alegaciones presentadas durante el período de exposición pública, algo de lo que se felicitó Laia Bonet, concejala de Movilidad: “Se han incorporado parcial o totalmente un 84 % de las alegaciones (374), se han recogido todas las sensibilidades, en un plan que debe ser a corto plazo, para 2024, pero ya debemos trabajar en el plan de 2025-2030″. Una vez incorporadas las aportaciones de vecinos y entidades, ahora el PMU está listo para ir al plenario del Ayuntamiento.

A grandes rasgos, el PMU 2024 (que se presentó hace dos años) quiere impulsar los trayectos sostenibles a la ciudad, a cambio de derribar el uso del coche y de la moto particulares. Como medidas específicas destacan la voluntad de extender el límite de 30 km/h a la mayoría de calles de Barcelona, el incremento de calles y entornos escolares pacificados y estudia la posibilidad de hacer pagar a los motoristas para aparcar la moto en la calzada.

En cuanto a los peatones y ciclistas, se instalarán más escaleras y ascensores en los barrios empinados, se harán más kilómetros de carril bici y estarán mejor diseñados. En transporte público, se analizarán las combinaciones semafóricas para que los trayectos en autobús sean más eficientes.