Ciencia

La NASA cree que hay vida en la Luna: esta es la razón

La organización prevé que el ser humano vuelva a visitar el satélite con la misión Artemis y creen que "no estamos solos"

La Luna es el satélite del planeta Tierra y ha sido visitado por el ser humano en varias ocasiones
La Luna es el satélite del planeta Tierra y ha sido visitado por el ser humano en varias ocasionesDreamstime

En 1969, el ser humano pisó por primera vez la Luna, el satélite del planeta Tierra. Era un 20 de julio cuando el estadounidense Neil Armstrong dio "un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad". Una cita más que memorable del astronauta, comandante de la misión Apolo 11 de la NASA. Si bien, desde entonces, se ha visitado este satélite de varios formas en las últimas décadas, todo el mundo da por hecho que, en la Luna, no hay vida. Pero la Administración espacial da por hecho lo contrario.

Desde que esta organización fuera fundada en 1958, ha dado lugar a varias hipótesis sobre planetas, satélites, estrellas y demás cuerpos que se encuentran en el espacio exterior. Entre ellos la Luna, por supuesto. La NASA prevé que el ser humano vuelva en los próximos años en la definitiva misión Artemis, pero afirman que podrían "no ser los únicos que estén en la Luna en ese momento".

¿Hay vida en la Luna? ¿El ser humano puede vivir en este satélite?

"Una de las cosas más sorprendentes que nuestro equipo ha encontrado es que, dada la investigación reciente sobre los rangos en los que puede sobrevivir cierta vida microbiana, puede haber nichos potencialmente habitables para esa vida en áreas relativamente protegidas en algunos cuerpos sin aire", dice Prabal Saxena, investigador planetario del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, en declaraciones recientes a Space. La organización presentó una investigación sobre los posibles sitios de aterrizaje para la misión Artemis, y es que creen que existe la posibilidad de que aquellos que pisaron antes el territorio lunar hayan dejado microbios, o tal vez lo hicieran los distintos robots y mecanismos que han enviado posteriormente.

Según Saxena y otros miembros del estudio, el polo sur de la Luna se destaca por tener características que podrían permitir la supervivencia y crecimiento episódico de cierto tipo de vida microbiana. En la Luna existen cráteres con temperaturas muy frías y donde no da el sol, por lo que no están expuestos a la radiación dañina de sus rayos y posibilita la supervivencia de microbios con capacidad para vivir en condiciones extremas.

En 2019, por ejemplo, la nave israelí "Beresheet" se estrelló contra el satélite. El objetivo de la misión era tomar fotografías y realizar varios experimentos, pero debido a problemas técnicos, no logró aterrizar en condiciones. En su interior llevaba cultivos de animales microscópicos y tardígrados, pequeños animales que miden alrededor de medio milímetro pero son capaces de vivir en un medio hostil.

Así, no se descarta que las moléculas orgánicas puedan haber sobrevivido en un viaje a través del espacio, por lo que se pone sobre la mesa la posible existencia de vida microbiana en la Luna.