El Gobierno valenciano estudia imponer la mascarilla a cambio de ampliar aforos

Puig asegura que los brotes están «encapsulados» pero insiste en que el riesgo cero no existe porque el virus sigue en la calle

Las normas de la nueva normalidad van para largo y la Generalitat todavía no ha realizado modificación alguna en el decreto que publicó el pasado 20 de junio. Los cambios, se producirán en los próximos días, según ha anunciado el presidente de la Generalitat, Ximo Puig.

El Consell sigue resistiéndose a imponer el uso obligatorio de la mascarilla, hasta ahora se puede prescindir de ella si se guarda la distancia de metro y medio. Sin embargo, todo apunta a que aumentarán los supuestos en los que sea imprescindible su uso a cambio de ampliar el aforo de determinados establecimientos.

Puig ha explicado que se está intentando equilibrar «lo que tiene que ver con la salud, que es la gran prioridad, con las repercusiones económicas que todas las decisiones tienen».

Por regla general, el aforo impuesto en el decreto de la nueva normalidad es del 75 por ciento. Puig ha admitido que existen ciertos sectores que piden aumentar este porcentaje, una demanda que podría ser atendida si se aumentan los ámbitos en los que el uso de mascarilla es obligatoria.

Puig ha vuelto a recordar que hay que a ser muy conscientes de que «la pandemia está aquí» y de que hay que convivir con el virus, «pues todavía no hay un medicamento eficaz ni una vacuna, por lo que es necesaria la máxima prudencia y responsabilidad».

El presidente ha hecho un llamamiento a la responsabilidad individual. «Confío en los valencianos y las valencianas, cuya inmensa mayoría está seguro de que siguen todas las recomendaciones».

Puig ha añadido que si hay más responsabilidad personal es evidente que se necesita menos normativización. «Todo está en proceso de estudio y que hay que tomar decisiones, en función también de como se vaya actuando».

Brotes encapsulados

Sobre los brotes de coronavirus detectados en la Comunitat, el presidente ha asegurado que en estos momentos todos están controlados, aunque ha indicado que «no se puede hablar de control absoluto, pues la sociedad sin riesgo no existe».

Ha asegurado que en todos los brotes se ha podido hacer el trazado de la red de contactos, actuar directamente y encapsularlos y por tanto, se ha evitado la expansión del virus.