Los hosteleros valencianos piden un plan de rescate y ayudas por valor de 80 millones

Alertan de la posible desaparición de 10.000 empresas en la Comunitat por las restricciones

Una bebidas permaneces sin recoger en las mesas de una terraza de una céntrica plaza de Valencia.Biel AliñoEFE

La Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (Hostelería Valencia) ha presentado este jueves un plan de rescate del sector, en el que pide la movilización de un paquete de ayudas directas de la Generalitat por valor de 80 millones destinados a toda la hostelería de la Comunitat Valenciana.

Este plan de ayudas, presentado por el presidente de la Federación y Conhostur, Manuel Espinar, permitiría amortiguar la situación que lleva arrastrando el sector a consecuencia de la pandemia y de las restricciones impuestas, ha destacado Hostelería Valencia en un comunicado.

Han advertido de que en estos momentos la hostelería podría perder más del 30 por ciento del tejido empresarial, lo que equivaldría a la desaparición de 10.000 empresas en toda la Comunitat.

El plan pide ayudas directas, a fondo perdido, de 80 millones para la supervivencia de las empresas y los autónomos, así como la modificación del régimen de los alquileres de locales de negocio, eliminando o reduciendo su pago durante los periodos de cierre o limitación por las restricciones.

En el ámbito fiscal, se reclama una reducción del IVA al 4 por ciento, no subir impuestos, la supresión del pago de tasas o la promoción de bonos de consumo en establecimientos con ventajas fiscales, al tiempo que se piden nuevas líneas de financiación específicas para las empresas del sector y microcréditos avalados por el Estado.

Otras de las propuestas son flexibilizar las condiciones y obligaciones de los créditos ICO; moratorias en los préstamos hipotecarios; exoneración de las cotizaciones a la Seguridad Social de los empleados, y la extensión de los ERTE durante 2021.

Además, se reclama un plan estratégico del sector, la reapertura de las actividades de ocio nocturno, campañas de reactivación del consumo, y la aplicación de los fondos europeos para el mantenimiento de las empresas y autónomos, entre otras cuestiones.

Tras la presentación del plan de rescate, representantes de la Federación de Hostelería han convocado una concentración en la plaza de la Virgen, bajo el lema “Sin ayudas, nos arruinan”, para visualizar el descontento generalizado de un sector que se encuentra asfixiado.

Durante el acto, que se ha repetido en varias ciudades españolas, se ha hecho entrega en todas las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno de un manifiesto en el que se pide al Gobierno un plan de rescate a la hostelería al que se destinen 8.500 millones en ayudas directas y que permita proteger un millón de empleos.

Apoyo político

En la protesta han participado empresarios, profesionales del sector y proveedores, así como dirigentes autonómicos del PP, Ciudadanos y Vox.

La presidenta del PPCV, Isabel Bonig, ha anunciado que presentarán enmiendas a los Presupuestos de la Generalitat para hacer efectivo ese plan de 80 millones que pide el sector, y ha sugerido que esos recursos salgan de los 270 millones que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, va a destinar a “aumentar los enchufes en chiringuitos”.

El síndic de Ciudadanos, Toni Cantó, ha asegurado que han acudido a la protesta a apoyar a un sector que está pasando “una situación dramática”, y para el que desde su partido piden ayudas, bajada de impuestos, ampliación de los ERTE, y bonificaciones para los autónomos y costes de la Seguridad Social.

El presidente y portavoz adjunto de Vox en Les Corts, José María Llanos, ha denunciado que la hostelería “está completamente destrozada, abandonada, no recibe ninguna ayuda”, y ha pedido que se atiendan las demandas del sector.