Dos hospitales valencianos estudian cómo detener el cáncer de mama resistente a la terapia hormonal

Estudian la seguridad de una droga llamada CB-103

Una paciente de cáncer de mama atendida por la AECC
Una paciente de cáncer de mama atendida por la AECC AECC VALENCIA

El Hospital Arnau de Vilanova y el Universitario de la Ribera son los centros valencianos que participan en un ensayo clínico que evalúa una alternativa al tratamiento para el cáncer de mama avanzado resistente a la terapia hormonal.

En el ensayo, que aún se encuentra en fase de reclutamiento de pacientes y ha sido impulsado por MEDSIR, compañía dedicada a la investigación oncológica independiente, participarán un total de 15 hospitales españoles de referencia.

Se trata del ensayo CAILA, que evaluará la eficacia y seguridad de una droga llamada CB-103 en mujeres con cáncer de mama avanzado luminal que hayan dejado de responder al tratamiento inicial con terapia endocrina (TE).

Según un comunicado MEDSIR, se trata de un fármaco inhibidor de Notch, que es el responsable de que ciertos tumores de mama dejen de responder a la terapia hormonal. Esta droga se administrará junto con la terapia endocrina, una combinación que ya ha demostrado actividad antitumoral en estudios previos, y se espera que esta estrategia terapéutica alargue el tiempo de supervivencia sin progresión del tumor Con 32.953 nuevos casos diagnosticados en 2020, el cáncer de mama es el tipo de tumor más diagnosticado en España en mujeres y es, además, una patología heterogénea con múltiples cuadros clínicos y subtipos tumorales diferentes.

Los tumores luminales (un subtipo de tumores dependientes de receptores hormonales y con expresión negativa de la proteína HER2) son la variante más común y representan alrededor de un 70 % de los casos con metástasis.

”Estos casos avanzados suelen tratarse con terapia endocrina (TE) que consigue mejorar de forma importante la supervivencia libre de progresión, pero a menudo las pacientes dejan de responder al tratamiento tras haber mostrado un beneficio clínico inicial”, explica el doctor Vicente Carañana, médico oncólogo del Hospital Arnau de Vilanova.

Según Carañana, cuando esto ocurre, no existen alternativas terapéuticas bien definidas, “por lo que es imprescindible abrir nuevas vías de investigación para tratar estos casos”. La terapia endocrina o terapia con hormonas bloquea las hormonas sexuales femeninas (estrógeno y progesterona), responsables del crecimiento de las células de cáncer de mama, para retrasar o impedir el crecimiento del tumor.

Sin embargo, algunas pacientes acaban desarrollando resistencia a la terapia endocrina, lo que permite que el tumor pueda seguir su expansión. Según algunos estudios, esto sucede a causa del propio tratamiento hormonal: La terapia endocrina frena la expansión del cáncer, pero al mismo tiempo acaba activando una señal molecular conocida como vía Notch que promueve la actividad de las células tumorales.

Se estima que esta vía juega un papel esencial en un 40 o 50 % de los casos de cáncer de mama dependientes de receptores hormonales, según las fuentes, que indican que en este tipo de tumores, la inhibición de la vía Notch impide el crecimiento de las células cancerosas.

El estudio CAILA evaluará la eficacia de CB-103, un inhibidor de Notch que ya ha demostrado una alta eficacia y tolerabilidad en diferentes estudios preclínicos, en pacientes con cáncer de mama luminal avanzado.

El ensayo, que se desarrollará bajo la dirección científica de Javier Cortés, oncólogo médico y jefe de la Unidad de Cáncer de Mama y Ginecológico del Instituto de Cáncer de Mama del Grupo Quirón, tendrá una duración de 40 meses.

Participarán un total de 80 pacientes de 15 hospitales y centros en España, como el MD Anderson Cancer Center, el Institut Català d’Oncologia de Badalona, el Ramón y Cajal de Madrid o el Hospital Universitario de Cruces de Bilbao.