La tasa turística empaña la euforia de la Semana Santa de la recuperación en la Comunitat Valenciana

La ocupación hotelera supera el 80 por ciento y se prevé que pueda subir tras el buen pronóstico meteorológico

Vista general de la playa de la Malvarrosa durante este Jueves Santo en el que comienza la "Semana Santa de la recuperación"
Vista general de la playa de la Malvarrosa durante este Jueves Santo en el que comienza la "Semana Santa de la recuperación" FOTO: Kai Försterling Kai Försterling EFE

Los atascos registrados durante la mañana de ayer en las principales vías de acceso y de salida a la Comunitat Valenciana son la mejor prueba de que este año la Semana Santa ha comenzado fuerte. Por fin, los pronósticos meteorológicos son favorables y la cadena de borrascas vivida en las últimas semanas parece que comienza a alejarse. Eso sí, en diferentes puntos de la Comunitat Valenciana la lluvia impidió celebrar las primeras procesiones previas al Jueves Santo, canceladas durante dos años consecutivos por la pandemia.

La lluvia incesante que cayó durante toda la tarde del miércoles hizo que no se celebrasen procesiones como las de la Semana Santa Marinera o como la Hermandad de Santa Cruz en Alicante, que no pudieron completar sus Estaciones de Penitencia debido a la lluvia.

Sin embargo, al cierre de esta edición, la previsión es que los próximos días de Semana Santa luzca el sol y, por tanto, incluso aquellos que continuaban mirando el parte meteorológico para animarse a hacer una escapada dejen de dudar.

Las cofradías también han dado un respiro y confían en que los próximos días se pueden celebrar los actos con la normalidad que marca la covid.

La intensa lluvia no impidió que la Procesión de la Santa Cruz de Alicante saliera entre las angostas calles del centro histórico de la ciudad el Miércoles Santo
La intensa lluvia no impidió que la Procesión de la Santa Cruz de Alicante saliera entre las angostas calles del centro histórico de la ciudad el Miércoles Santo FOTO: Manuel Lorenzo EFE

Las últimas cifras apuntan a que la ocupación en la Comunitat Valenciana es del 80 por ciento. Se trata de un buen dato que solo queda empañado por el avance determinante que ha experimentando la tasa turística justo en las puertas del arranque de la temporada turística.

«Las previsiones son muy positivas, el 80 por ciento de las plazas hoteleras están previsiblemente ya ocupadas y se trata de que este tiempo, que además va a mejorar, sea el espacio de convivencia que necesitamos», ha dicho el presidente de la Generalitat, Ximo Puig. Defendió además la necesidad de lograr «una reactivación económica y emocional para poner en valor nuestra capacidad de captación turística, y todos los indicadores nos hacen, en este momento, ser muy optimistas».

En estas palabras, Puig ha obviado la amenaza que se cierne sobre el sector. El pasado lunes, PSPV, Compromís y Unides Podem, presentaban el texto de la Proposición de Ley de Medidas Fiscales para impulsar el Turismo Sostenible, o lo que es lo mismo, la tasa turística. Comienza así su tramitación en Les Corts Valencianes y la previsión, según ha apuntado la síndica de Compromís, Papi Robles, es que esté aprobada en noviembre.

No obstante, la ley prevé una moratoria de un año en su aplicación. Es decir, los ayuntamientos que decidiesen aplicarla deberán esperar hasta noviembre de 2023. Para entonces, ya se habrán celebrado elecciones autonómicas y municipales.

Aún así, este largo espacio de tiempo no ha calmado ni al sector ni a la oposición, ni al propio secretario autonómico de Turismo, el socialista Francesc Colomer, que ha admitido que comenzar los trámites de este nuevo impuesto es «un error político».

Incluso el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha tenido que admitir que el momento «no era oportuno», aunque remarcó que la iniciativa ha partido de los grupos parlamentarios de Les Corts y que, por tanto, debe respetarse su autonomía.

La tasa será de dos euros al día en hoteles cinco estrellas a 0,50 en campings. El precio, defienden desde los partidos impulsores, no puede disuadir al turista.

De hecho, desde Compromís han puesto en marcha una campaña que lleva por nombre «Desmontando mitos de la tasa turística» para explicar por qué será beneficiosa su aplicación y tratar de calmar a los empresarios.