Música

Raphael: “Nunca he vivido la noche, ni cuando era jovencito y quería cachondeo”

La leyenda vuelve a celebrar sus 60 años encima del escenario del Palacio de los Deportes con un nuevo CD

No hay muchos músicos españoles que puedan presumir de conmemorar 60 años de carrera, algo que casi produce vértigo. Pero es lo que hace ahora Raphael, quien, a sus 78 años, se mantiene activo, y de qué manera. Disco, conciertos, documental y nuevos proyectos ya en mente. Todo un aluvión. En esta entrevista para LA RAZÓN cuenta el porqué de una carrera tan longeva y sus orgullos.

¿De dónde saca fuerzas para tantos proyectos?

Viene de la ilusión que le pongo a las cosas. Cuando a uno le gustan, se sacan fuerzas. Sí, estoy muy contento de que mi carrera sea tan larga.

No hay muchos compañeros de generación tan en activo…

Es porque tengo el apoyo de toda la gente. Estamos en una fase en la que cuento con el respaldo de todas las edades. No ves un público determinado viéndome.

¿Y no le entra cierto vértigo al contemplar seis décadas de carrera?

No. En mi vida personal soy bastante tranquilo y sé tomarme las cosas con mucho relajo.

¿Le gusta mirar al pasado?

No es que me guste o no me guste. Es que no lo hago. Lo pasado, pasó, y nada que lamentar.

Rafael
Rafael FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón

¿De qué se enorgullece más en su carrera?

De cómo he sabido llevarla a todos los niveles, de tomar las decisiones correctas. Estoy muy contento de cómo he lidiado las cosas en los momentos difíciles y en los aparentemente más sencillos. Siempre he tenido la suerte de saber elegir bien el camino. Tengo un sentido de la oportunidad bastante desarrollado. Todos los días hay decisiones.

¿Se ha arrepentido de algo?

Sí.

¿De qué?

No merece la pena ni el recuerdo.

¿Olvida pronto?

Sí.

¿También a personas?

Si alguien me ha hecho daño, no merece más que un borrón. En lo que debía acertar era en mi familia y he tenido una suerte tremenda. A todos les gusta que sea como soy, que siga trabajando, que no sea un señor mayor arrinconado en su casa protestando por todo. Mis hijos lo aprecian mucho.

¿Cómo se compagina una carrera tan larga y la familia?

Teniendo a una mujer como la mía, que entiende las cosas. Y, si no las entiende, las aguanta. Primero es la obligación y, luego, la devoción.

¿Y cómo es «Raphael 6.0», su nuevo disco?

Nace cuando comienza la gira. En esta profesión influye mucho la fuerza de voluntad. Soy difícil de convencer cuando quiero algo. Es un reto que salió bien por las condiciones en las que estábamos. Los retos fáciles no los disfrutas, hay que hacer que cuesten. Es un disco especial porque tengo los años que tengo y afortunadamente la garganta sigue bien. Cuando me preguntan que cuándo me voy a retirar, siempre digo que no puedo hacer nada. Mientras la garganta quiera…

¿La cuida de alguna forma en especial?

No. Bueno, ni fumo ni bebo. Nunca lo he hecho. Pero nada en concreto. Si acaso, nunca he vivido la noche. El aire de la noche, el relente, eso es mortal. Y yo no soy nocturno. Después de un concierto me voy a la cama. Nunca he vivido la noche, ni cuando era jovencito y quería cachondeo. Ante todo he sido un buen profesional. Es lo que me está dando el enorme placer de ver prolongarse mi carrera.

También tiene un documental grabado para celebrar estos 60 años en la música…

Me ha gustado mucho. Todo lo que el público ha leído sobre mí lo va a haber porque había material. Y a mí me va a dar pie para hacer más cosas en un futuro. Se pueden hacer más tipo películas. Pero todo lleva su tiempo.

¿Qué recuerda de aquellos años de películas, discos, giras…?

Era todo más ordenado. Yo estuve en cartel en el Palacio de la Música desde 1966 a 1974, ya fuera por cine o en persona. Aquello era mi normalidad y había seguridad, sabías siempre lo que ibas a hacer, aunque no cómo iba a salir. Yo siempre lo he hecho así, he sido empresario de mí mismo. Trabajar y cantar cuando quiero sin estar a expensas de que alguien me contrate.

Rafael
Rafael FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón

¿Cuál es la parte de la profesión que más le gusta?

Cuando proyecto algo, cuando empiezo a pensar en lo próximo.

¿Sigue disfrutando de la adrenalina de cantar en directo?

Sí. A estas alturas, lo que no quiero no lo hago. A mí esto me gusta. Soy un apasionado de mi profesión. Me encanta. Mi público me lo ha dado todo en la vida.

¿Qué tiene el escenario para que siga teniendo esas ganas de volver?

Tiene duende.

¿Quién ha sido la persona más influyente en su carrera?

Manuel Alejandro. Hacía canciones a medida. Él me decía que era mi otro sastre. Hacía unos temas que conseguían anticiparse a lo que iba a pasar. Era apabullante.

¿Y usted por qué cree que se le recordará?

¿Pero se me recordará? Ojalá lo hagan con cariño.