Ese efecto dominó

¿Por qué la mejor se fue de vacío?

¿Por qué la mejor se fue de vacío?

El simple hecho de que «Cold War», una cinta polaca, sin un duro americano de por medio, en blanco y negro, lograra colarse en los Oscar con tres nominaciones de tanto peso (mejor película de habla no inglesa, fotografía y director) puede interpretarse de por sí como un éxito sin paliativos. Pero a los numerosos amantes de la cinta de Pawel Pawlikowski, probablemente la mejor del año en una competición intercontinental, les supo a fracaso que el polaco no subiera ni una sola vez al escenario de los Oscar.

«Cold War», que arrasó en los Premios del Cine Europeo, se ha visto lastrada por su condicón de «visitante» y, sobre todo, por el efecto dominó desencadenado por la victoria de «Green Book». Hollywood no se atrevió a otorgar la estatuilla a mejor película a «Roma», de Alfonso Cuarón, pero en cambio decidió compensarla largamente en varias de las categorías a las que optaba. De hecho, ganó exactamente las tres estatuillas que «Cold War» perdió. Una victoria de «Roma» como mejor película hubiera ampliado las posibilidades de Pawlikowski de conquistar, al menos, el galardón a mejor cinta de habla no inglesa. El premio a la dirección parecía más que cantado para Cuarón. Y la lucha por la mejor fotografía se libraba con ventaja para «Roma» entre estas dos joyas del blanco y negro.

Pawlikowski ya sabe lo que es ganar el Oscar: lo hizo en 2013 con «Ida». En este 2019 ha tenido la mala suerte de toparse con otra cinta «de arte», la del mexicano, con más incentivos para los académicos, para empezar por su producción norteamericana, que es un director de peso en la industria hollywoodiense y existe un público, el hispano-norteamericano, mucho más proclive y sensiblizado con la historia de Cuarón que con el drama europeo de Pawlikowski. El polaco merecía más, pero se fue de vacío. Es lo que hay.