Los peores números de Guardiola en su carrera

A catorce puntos del Liverpool en la Premier, la eliminatoria de Champions ante el Real Madrid es la única forma de salvar la temporada

Guardiola, después de la última derrota ante el Wolverhampton.
Guardiola, después de la última derrota ante el Wolverhampton.PETER POWELLEFE

A Guardiola sólo le queda el Madrid. Como a Humphrey Bogart cuando dijo a Ingrid Bergman aquello de «Siempre nos quedará París», al técnico del City sólo le queda la eliminatoria de octavos en Champions ante los de Zidane para arreglar el peor arranque liguero de su carrera.

Después de la dolorosa derrota ante el Wolverhampton, con remontada incluida de los Wolves en el descuento, al City de Guardiola sólo le queda una carta. A catorce puntos del Liverpool, que pueden ser diecisiete porque los «reds» aún tienen que disputar el duelo aplazado por el Mundial de Clubes, los de Manchester se jugarán toda la temporada ante el Real Madrid. El rey de la Copa de Europa aguarda en octavos y Guardiola no tiene margen de error.

Cuestionado, criticado, frustrado y agotado. Así se encuentra un entrenador que hace no mucho enamoró al mundo del fútbol con un Barça de leyenda y que ahora parece haber perdido hasta su dogma. Ante los Wolves, el City presentó un 37,8 por ciento de posesión, la más baja desde que Pep está sentado en un banquillo. Cuesta hasta imaginarlo, pero las estadísticas no engañan. «Klopp podría coger al Rotherham y ascenderle a la Premier con el tiempo, Guardiola, en cambio, no puede hacer eso», señaló el ex jugador del Arsenal, Paul Menton.

Campeón en España, Alemania e Italia, la cuarta temporada de Guardiola en Manchester está siendo una pesadilla. Terceros por detrás de Liverpool y Leicester, los «citizens» han cerrado la primera vuelta a catorce puntos de los «reds» y han encajado los mismos goles (23) que toda la temporada pasada. «Tenemos que ser realistas y pelear con el Leicester por el segundo puesto», comentó el entrenador español después de la derrota ante el Wolverhampton. Desde que se sentó en el banquillo del Barça en la temporada 2008/2009, Guardiola nunca había perdido cinco partidos en las diecinueve primeras jornadas. Tampoco sumó menos de los 38 puntos actuales ni estuvo tan lejos del líder como hoy. Para remontarse a sus peores registros hay que poner la vista en la campaña 2016/2017, cuando aterrizó en Manchester procedente del Bayern Múnich. Ahí a estas alturas de campeonato su equipo era quinto, fuera de los puestos Champions, pero tenía un punto más de los 38 de ahora. Esa temporada el City acabó tercero por detrás de Chelsea y Tottenham. Hasta ahora ese es el peor dato de la carrera personal de Guardiola y el peor curso de su etapa en los banquillos.

Derrotado por el Norwich, por el Wolverhampton, tanto en la primera vuelta como en la segunda, por el Liverpool y por el Manchester United, Guardiola necesita volver a levantar el ánimo de un equipo que ha pasado de reinar en la Premier a transmitir la imagen de un grupo desesperado.

Con la Liga descartada, a los de Guardiola sólo les vale la Champions para tratar de salvar una temporada que podría hacerse demasiado larga a orillas del canal de Manchester. Para ello deberán derrotar al Real Madrid, que atraviesa su mejor momento de la temporada. Los de Zidane han vuelto y en su competición fetiche quieren urgar más en la herida del City.

Con o sin balón, Guardiola se la juega ante el que hace no mucho fue su eterno rival. Los «citizens» deben poner remedio a la sangría de goles que encajan si quieren seguir vivos en la Champion y arreglar el peor arranque liguero en el currículum de Guardiola.