Aficionados del Mirandés: «Ya hemos mirado vuelos a Sevilla»

El presidente de la peña «Jóvenes Jabatos» es optimista de cara a un histórico pase a la final de Copa del Rey, hoy ante la Real Sociedad

Imagen del fondo de «Jóvenes Jabatos» en Anduva

«Hoy aquí no es un día normal, hasta mi jefe me ha pedido que me coja el día libre, la cabeza sólo está en el fútbol», asegura entre risas el presidente de la peña del Mirandés «Jóvenes Jabatos», como se les apoda a los futbolistas del equipo burgalés. Lo que empezó siendo una cuadrilla de amigos ha terminado en una agrupación que ya roza los 300 fieles. Gonzalo Guinea, presidente de la peña, recuerda cómo se constituyó: «Volvíamos en el autocar hundidos, acabábamos de descender a Segunda B. Para animar un poco propuse hacer una peña y así pasar con más alivio el descenso de categoría». Finalmente, la consumación del descenso administrativo del Murcia les mantendría en la segunda categoría, donde esta peña comenzó su camino.

Además del número de afiliados, muchas cosas han cambiado en cinco años. «La primera pancarta la hicimos con una sábana de casa y hoy extenderemos un tifo ignifugo de 1.200 euros», asegura Gonzalo. Esta inversión no habría sido posible de no tratarse de una cita histórica. Hoy el Mirandés puede convertirse en el único equipo de Segunda en pasar a la final de Copa del Rey en los últimos 40 años, desde que lo consiguiera el Real Madrid Castilla. Pero antes tendrá que eliminar a la poderosa Real Sociedad, sexto clasificado de LaLiga, que sacó un ajustado resultado (2-1) de San Sebastián y que no les concede ni el más mínimo margen de error. Un 1-0 escribiría el nombre del Mirandés en la historia del fútbol español. Además, el empuje de Anduva y sus peñas será un factor más contra el que tendrán que lidiar los de Imanol Alguacil, técnico donostiarra.

Precisamente, Anduva recibía hace menos de un año al autocar txuriurdin, pero era la plantilla del filial la que se bajó de él. Y es que los burgaleses militaban el año pasado en Segunda B, categoría en la que se enfrentaron a la Real Sociedad B, que aún contaba entre sus filas con el central Robin Le Normand, hoy asentado en el once de Alguacil.

Más allá del apoyo local y la ilusión copera, en esta localidad de Burgos son conscientes de las dificultades del pase, a la que se suma un mínimo descanso de sus jugadores, que empataban el domingo en Girona. La Real jugó el viernes. Pero como afirma Gonzalo Guinea, «hoy no hay excusas que valgan». Además, los donostiarras llegan en un gran momento: tres victorias seguidas y un partido menos que el resto les mantienen como serios aspirantes a terminar la temporada en puestos Champions. Los nórdicos Isak, Pichichi de la Copa, y Odegaard son las principales amenazas visitantes. Aún así, desde esta peña son previsores: «Por si acaso ya hemos mirado autobuses, vuelos y alojamientos para Sevilla. Lo último que se pierde es la esperanza». La Cartuja acogerá la final.

Aunque hoy Miranda de Ebro está repleta de banderas de su equipo, pocos de sus 35.000 habitantes podrán presenciar el encuentro. Anduva cuenta con algo más de 5.000 localidades y 1.000 de ellas pertenecen a La Real, una gestión que ha despertado la disconformidad de su afición. «La administración financiera y deportiva del club siempre ha sido brillante, pero en lo social creo que hay mucho trabajo por hacer. Las peñas y los socios de toda la vida ni siquiera han tenido la posibilidad de retirar una segunda entrada, y en los desplazamientos muchas veces echamos en falta un simple tuit de reconocimiento», lamenta Gonzalo.

De ganar hoy, el Mirandés rompería una racha de seis encuentros consecutivos sin ganar. y en LaLiga Smartbank parecen abonados a las tablas. Esta noche no les sirve otro empate, pero sí los goles de su Pichichi Matheus Aias.